Una reina con carácter
Por Xavier Ayén Pasamonte — Portada
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Hace cuatrocientos años, nació la que sería conocida como Cristina de Suecia, que reinó en el país nórdico entre 1632 y 1654, cuando abdicó tras convertirse sorpresivamente al catolicismo. Al abandonar el poder absoluto, que ejerció con la mano de hierro habitual en la época, se trasladó a Roma. Figura legendaria por su amor a la cultura, contrató a Descartes como profesor particular, amasó una impactante colección de arte, parte de la cual puede verse hoy en el Prado, así como una completa biblioteca, que se halla actualmente en el Vaticano. Fascinó a Calderón de la Barca, quien la introdujo en sus obras como personaje para lanzar proclamas feministas (“si el mérito debe dar / los premios, y este se halla / en la mujer, ¿por qué el serlo / el mérito ha de quitarla?”), y también la admiraron varios cineastas que rodaron su peripecia vital con actrices como Greta Garbo o Liv Ullmann.
Fonte: Portada