Un fósil guardado durante 60 años en Londres revela una nueva especie prehistórica en Tanzania

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Por Antonio Baenaeldiario.es – eldiario.es

Un fósil guardado durante 60 años en Londres revela una nueva especie prehistórica en Tanzania

El análisis de unos restos descubiertos en 1963 ha permitido identificar al Dinodontosaurus isiyavamanda, que vivió hace unos 240 millones de años y que conecta por primera vez fósiles de Tanzania y Sudamérica

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Un fósil descubierto hace más de seis décadas en Tanzania acaba de revelar una identidad que había permanecido oculta desde 1963. El ejemplar forma parte de una colección conservada desde entonces en el Museo de Historia Natural de Londres y pertenece a un animal que habitó la Tierra hace unos 240 millones de años. Un equipo de investigadores de la Universidad de Bristol ha vuelto a estudiar los restos y ha determinado que corresponden a una especie desconocida hasta ahora. El animal ha sido bautizado como Dinodontosaurus isiyavamanda y pertenece a un grupo de vertebrados anterior a la aparición de los dinosaurios. 

Una colección descubierta hace 60 años, que guardaba muchos secretos 

Los fósiles fueron recuperados durante una expedición británica realizada en 1963 en Tanzania. Entre todo el material recogido había restos de sinápsidos, un linaje de vertebrados del que acabarían surgiendo los mamíferos. Si bien es cierto que algunos de aquellos ejemplares fueron estudiados a lo largo de los años, hubo muchos otros que quedaron almacenados sin una identificación. Por ello, más de 60 años después de su llegada a Londres, uno de esos fósiles ha vuelto a ser examinado con herramientas capaces de revelar detalles que antes resultaban mucho más difíciles de analizar. 

Este ejemplar en cuestión pertenece a un dicinodonte. Los investigadores analizaron uno de los esqueletos que permanecían sin describir y lo compararon con un cráneo localizado en una época posterior. Las características observadas permitieron relacionar ambos materiales con el género Dinodontosaurus. No obstante, el problema era que los restos no coincidían exactamente con ninguna de las especies conocidas hasta ese momento. 

Parte frontal del cráneo y mandíbula inferior

Parte frontal del cráneo y mandíbula inferior

Por lo tanto, el análisis detallado confirmó finalmente que se trataba de una especie nueva para la ciencia. Los científicos la han llamado Dinodontosaurus isiyavamanda. El hallazgo amplía así el conocimiento sobre la diversidad de sinápsidos que vivieron en África durante una época en la que los ecosistemas de la Tierra estaban experimentando importantes transformaciones. 

Un animal conocido en dos continentes 

Además, la identificación de la nueva especie ha permitido establecer una conexión especialmente interesante con Sudamérica. Hasta ahora, el género Dinodontosaurus solo se había identificado en fósiles procedentes de ese continente. Así pues, encontrar representantes en Tanzania proporciona una nueva referencia para comparar las formaciones geológicas de ambos territorios y estudiar qué edad tienen los terrenos en los que aparecen estos animales.

No solo eso, sino que la coincidencia es muy relevante porque los fósiles de Tanzania proceden de unas rocas que durante años han tenido un papel destacado en el estudio de los primeros dinosaurios. En estos mismos yacimientos se han encontrado restos que fueron considerados candidatos a representar algunas de las evidencias más antiguas conocidas de estos animales. Por lo tanto, esta nueva investigación introduce nuevos elementos para interpretar de manera correcta la antigüedad de esas formaciones. 

Seis décadas después, el fósil vuelve a hablar 

Otra de las lecciones obtenidas es la importancia de conservar y revisar las colecciones científicas acumuladas durante años. Las técnicas disponibles en el momento en que los fósiles fueron descubiertos eran mucho más limitadas que las actuales. Actualmente, existen herramientas mucho más sofisticadas que permiten examinar con gran precisión la estructura de los restos sin dañarlos y obtener información que puede pasar desapercibida durante una observación convencional. 

En ese sentido, Nigel Larkin, paleontólogo de la Universidad de Reading y coautor de la investigación, señala que los avances tecnológicos de los últimos 30 años han cambiado las posibilidades de estudio de este tipo de piezas. La mejora de las técnicas de imagen y el desarrollo de nuevas herramientas digitales permiten volver sobre fósiles que durante mucho tiempo parecían ya conocidos y encontrar en ellos información que no pudo obtenerse cuando fueron descubiertos. 

También cabe destacar que el estudio, publicado en el Journal of Vertebrate Palaeontology, tampoco supone el final de la investigación. Los científicos todavía tienen pendiente examinar una gran cantidad de material de Dinodontosaurus procedente de Tanzania, especialmente los restos del esqueleto situados detrás del cráneo. Su comparación con ejemplares encontrados en Sudamérica podría ayudar a reconstruir con mayor precisión cómo se distribuían por el planeta hace unos 240 millones de años. 

Fonte: eldiario.es – eldiario.es

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