Un estudio propone replantear los criterios para las operaciones de obesidad
Por Antonio López Tovar — Portada
Un estudio propone replantear los criterios para las operaciones de obesidad
Hospital del Mar
El trabajo cuestiona el índice de masa corporal (IMC) como criterio principal para la cirugía bariátrica

Una intervención de cirugía bariátrica mediante sistema robótico en el hospital Vall d’Hebron
Propias

Barcelona
15/10/2026 08:00 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Es una enfermedad compleja y grave que la OMS califica como la epidemia del siglo XXI por sus alarmantes proporciones. Es la obesidad. En la mayor parte de los casos un tratamiento médico o cambios del estilo de vida pueden no ser suficientes para conseguir y mantener una pérdida de peso.
La cirugía bariátrica, que comprende las diferentes técnicas quirúrgicas que se practican para obtener una pérdida de peso es el principal tratamiento los pacientes con obesidad grave. Para los candidatos, ¿es solo una cuestión de peso? Un estudio internacional con la participación del hospital del Mar, en Barcelona, apunta que el índice de masa corporal (IMC) no explica la gravedad de la enfermedad y cuestiona este parámetro como criterio principal para indicar el quirófano.
El estudio aplica la nueva definición de obesidad clínica establecida por la comisión de diabetes y endocrinología de The Lancet, fundamentada en doce parámetros que van más allá del peso y el IMC de los pacientes. Son unos criterios innovadores y controvertidos, que la Asociación Europea para el Estudio de la Obesidad (EASO) no acaba de certificar, señala David Benaiges, especialista en endocrinología y nutrición del hospital del Mar.
La nueva clasificación aspira a definir la obesidad no a través del IMC sino del impacto real que tiene la enfermedad sobre la salud de la persona. Esencialmente, diferencia la obesidad preclínica de la clínica, en la que los pacientes presentan disfunciones orgánicas relacionadas con el peso. En consecuencia, estos pacientes deberían ser prioritarios en el acceso a la cirugía.
“No es un problema de falta de voluntad ni estético, sino una enfermedad crónica. Los nuevos tratamientos farmacológicos lo están cambiando todo y es necesario ordenar el panorama para ver qué pacientes deben tener acceso a los tratamientos”, argumenta Benaiges.
En el trabajo, publicado en JAMA Network Open, han participado también tres hospitales de Brasil, Francia y Gran Bretaña. De las 2.316 personas sometidas a cirugía bariátrica en estos centros entre el 2014 y el 2025, el 76% presentaban obesidad clínica y el resto (24%), preclínica.
Sin embargo, a pesar de tener una carga de enfermedad muy diferente, los dos grupos presentaba unos índices de masa corporal similares. Este hecho, según Simone Cremona, adjunto del servicio de Cirugía General del hospital del Mar, demuestra que el IMC “no explica la gravedad de la obesidad”.
La edad es la principal diferencia entre los dos grupos de pacientes. Mientras en el grupo de menores de 40 años predomina la obesidad preclínica, en los mayores es clínica. Estos tenían hipertensión, limitación funcional y apnea del sueño, con un riesgo más elevado de enfermedad cardiovascular. “Son mayores, tienen más carga de la enfermedad, mayor riesgo de hacer complicaciones en la cirugía y pierden menos peso a los 12 meses”, especifica Benaiges.
Según los autores, estos datos abren la puerta a nuevos estudios para decidir si el concepto de obesidad clínica debe servir para priorizar a los candidatos a la cirugía bariátrica. “Deberíamos priorizarlos, pero los que tiene obesidad preclínica también pueden beneficiarse de la cirugía porque significa perder peso para evitar que aparezcan las complicaciones”, razona el doctor Benaiges.
En este panorama entran en escena los nuevos tratamientos farmacológicos. Hay pacientes que ante la disyuntiva entre el quirófano y los medicamentos optan por pagarse los medicamentos. “Muchos consiguen una respuesta lo suficientemente importante como para replantearse la cirugía; en otros conseguimos que lleguen a la cirugía en menores condiciones, con menos riesgo de complicaciones por la intervención”, afirma Benaiges.

Antoni López Tovar
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Fonte: Portada