Sira, la protagonista de ‘El tiempo entre costuras’, regresa trece años después con “un nuevo pálpito y más activa”
Por Francesc Puig Alegre — Portada
Sira, la protagonista de ‘El tiempo entre costuras’, regresa trece años después con “un nuevo pálpito y más activa”
Estreno esta temporada
Atresmedia presenta en San Sebastián la continuación del fenómeno televisivo que adaptaba la novela de María Dueñas, con Adriana Ugarte de nuevo en la piel de la protagonista

Rubén Cortada, Peter Vives, Adriana Ugarte, Elvira Mínguez, Cecilia Suárez, Jeremy Neumark Jones y Borja Luna
Javier Etxezarreta / EFE

San Sebastián
26/09/2026 06:41 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Trece años después de que Sira Quiroga se convirtiera en uno de los personajes más reconocibles de la ficción española reciente, Adriana Ugarte vuelve a ponerse en su piel. Sira , la continuación de El tiempo entre costuras , se presentó esta semana en el marco del Festival de San Sebastián con la voluntad de recuperar aquel universo y, al mismo tiempo, llevarlo a un territorio nuevo. La serie, producida por Buendía Estudios Bizkaia con la participación de Atresmedia y Netflix, llegará a Atresplayer durante el primer semestre de 2027, antes de su estreno en abierto en Antena 3 y de su posterior incorporación al catálogo de Netflix.
El tiempo entre costuras, estrenada en octubre de 2013, adaptó la novela homónima de María Dueñas y supuso un punto de inflexión para la ficción televisiva española por la dimensión de su producción, con una factura cercana a la cinematográfica y una cuidada recreación de los escenarios y ambientes de la época. Su éxito no se quedó en España: la serie viajó a más de 70 países y se convirtió en un fenómeno internacional.
Sira era entonces una joven modista cuya vida cambia radicalmente con el estallido de la Guerra Civil. Tras abandonar Madrid y pasar por Tánger y Tetuán, acaba convertida en una mujer capaz de moverse entre distintos mundos, aprendiendo a utilizar su oficio, su inteligencia y su capacidad de adaptación para sobrevivir en un contexto marcado por la guerra, el espionaje y las relaciones de poder. La Sira de entonces era una mujer a la que los acontecimientos empujaban de un lugar a otro. Pero ahora han pasado los años y también ha cambiado ella.
El equipo recordó a Francesc Garrido, fallecido apenas hace un mes, y quiso poner en valor su talento y su calidad humana
La nueva serie se sitúa en la posguerra, en 1946, y encuentra a su protagonista más madura, más consciente de sus decisiones y obligada, una vez más, a reinventarse. “Sira está en otro lugar. Ahora decide, renuncia, y lo hace de una manera más activa y quizá más responsable que en la primera parte”, avanza Adriana Ugarte. Esa evolución era precisamente uno de los principales retos para la actriz, que se ha reencontrado con un personaje al que encarnó hace más de una década.
“No quería tratar de reproducir al personaje sino tratar de conectar con este nuevo pálpito, esta nueva manera de sentir”, explica Ugarte. “Que desde ahí surgiera de manera natural ese recuerdo, pero que no fuera una réplica ni una imitación”. La actriz quería conservar aquello que el público reconoce —“esa manera de caminar, de mirar, de pensar”— sin convertir la nueva Sira en una copia de la anterior. El paso del tiempo debía estar también en su cuerpo y en su manera de enfrentarse a lo que le sucede.
Marina Seresesky, una de las dos directoras junto a Olga Osorio, también subrayó la transformación de la protagonista. La nueva Sira es “muy mujer, muy fuerte, con unas tomas de decisiones muy claras” y, pese a todo lo que le sucede, mantiene la capacidad de decidir sobre su propia vida. Es una mujer situada en 1946, pero que puede resultar cercana a espectadores actuales. “Es una Sira muy moderna”, resumió.

Por su parte, María Dueñas, autora de las novelas y productora ejecutiva creativa de la serie, destacó en San Sebastián, que esta continuación “ha fluido de manera natural respecto a la primera historia.”. De forma natural pero con el objetivo de mantener el “el listón altísimo” que, según afirmó Ignacio Corrales, de Buendía Estudios Bizkaia, dejaron los responsables de la primera entrega (Boomerang TV).
La productora ha querido estar a la altura del precedente y, por ello, el nuevo proyecto se ha planteó con una dimensión especialmente ambiciosa: siete meses de rodaje y un despliegue internacional para recrear una Europa que acaba de salir de la Segunda Guerra Mundial. Más de 65 localizaciones naturales entre Bizkaia, Marruecos y Madrid, utilizadas para reconstruir los distintos escenarios de una historia que se desplaza por Jerusalén, Londres, Madrid y Tánger.

Este regreso supone también el reencuentro con algunos de los personajes que acompañaron a la protagonista. Peter Vives vuelve como Marcus Logan, Rubén Cortada como Ramiro Arribas (pese a que el personaje moría en la primera entrega) y Elvira Mínguez como Dolores, la madre de Sira . Los tres actores coincidieron en que no se trataba simplemente de recuperar unos personajes congelados en el tiempo, sino de incorporar a ellos todo lo que ha ocurrido durante estos años. “Había que ver de qué manera acoplábamos nuestras propias vivencias y ese paso de tiempo para los personajes”, sostuvo Vives.
A ellos se suman Jeremy Neumark Jones, Borja Luna y Cecilia Suárez, presentes también en San Sebastián. Los tres destacaron el buen ambiente durante el rodaje y el trabajo de Adriana Ugarte, sobre quien recayó buena parte del peso de la serie. “Tú llevabas este barco tan grande a cuestas”, le dijo Suárez.
La presentación en San Sebastián estuvo marcada por una dolorosa ausencia. Francesc Garrido, uno de los intérpretes de la serie, falleció hace apenas un mes y su recuerdo estuvo muy presente. Quienes compartieron con él el rodaje quisieron reivindicar no solo su talento como actor, sino también su calidad humana, su caballerosidad y su manera de trabajar.
Trazos ocultos’, un thriller emocional con Toni Acosta y Rodolfo Sancho
Atresmedia presentó en San Sebastián otra de sus principales novedades para esta temporada, Trazos ocultos, un thriller emocional que continúa la apuesta por este género, iniciada con Mentiras y Ángela, y consolida una línea de historias protagonizadas por mujeres valientes y resilientes. Rodada en Tenerife y protagonizada por Toni Acosta y Rodolfo Sancho, la serie explora las consecuencias de las mentiras, las apariencias y la manipulación en la era de las redes sociales.
La trama sigue a Inés, una restauradora cuya vida aparentemente perfecta comienza a desmoronarse cuando descubre que su marido lleva una doble vida y decide emprender una investigación para descubrir quién es realmente el hombre con el que lleva quince años casada.

Francesc Puig
Licenciado en Periodismo por la UAB. Redactor de La Vanguardia desde 1987. En la actualidad en las secciones de Series, Televisión y Gente
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Fonte: Portada