Saber qué pensar
Por Jordi Nadal Hernández — Portada

Saber qué pensar 17/09/2026 00:30 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial
Leer el periódico e informarse del mundo por otros medios exige tener una cabeza clara. Utilizar una fuente de información que no te intoxique ni manche y que no te destruya un pensamiento propio, que debe intentar ser honesto, aunque sepamos que la honestidad no es cómoda.
Hay quien quiere tener pensamiento crítico cuando lo que tal vez necesitamos es pensamiento profundo, contrastado y honesto. El pensamiento crítico, así expresado, un poco programáticamente, como frase “porque toca y queda bien”, puede ser como añadir tabasco a una tila. No toca. No siempre. No automáticamente. Tal vez necesitemos pensamiento reposado.

¿Y si parásemos un momento y pensásemos en qué nos puede pasar cuando decidimos proseguir una vía de pensamiento inducido por otros, con consignas y orejeras? Pasan muchas cosas a nuestro alrededor y conviene formularnos una opinión sobre ellas. Hay que darse tiempo y datos que aporten información veraz, contexto, contraste, criterio y sosiego. Sosiego, incluso cuando lo que toca decidir sea de dramática urgencia.
Cuando hace más de cuarenta años hacía la mili, el fusil cetme que utilizábamos los reclutas se levantaba mucho al disparar y se acababa encabritando, peligrosamente, por un retroceso endiablado si disparabas en ráfaga. Hay que pensar con cuidado porque nuestras ideas y opiniones pueden ser mucho más que palabras, pueden ser balas de un fusil que se encabrita.
Ante la dureza del mundo nos hacen falta referentes para pensar
El futuro puede ser exasperante. Aquí y en todas partes, porque hay concentración de desafíos y los ánimos se crispan cada día más. Hay poderosas fuerzas alrededor de la mesa que estiran, de cada punta, el mantel. Esta mesa, lejos de celebrar negociaciones serenas o de festejos fraternos, es una mesa de discordia. El Álamo en el menú cotidiano. Todos empujando para su lado y ninguna copa quedará en pie encima del mantel. La realidad acaba, demasiadas veces, con la cristalería rota.

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Jordi Nadal
Ante la dureza del mundo nos hacen falta referentes para pensar. Los busco en buena prensa y semanarios internacionales, en medios solventes, en personas con criterio, impregnadas de conocimiento, sencillez, humanismo, generosidad y una mirada que acoge sin excluir, cuando es posible, el humor. Hay personas cuyo criterio me ayuda a formarme una opinión y pensamiento más afinado. Sin ellas, pensaría peor. Y no me gustaría nada estar por debajo de un pensamiento que intente estar al nivel de lo que requiere mi lugar en el mundo, aquí y ahora. Por eso leo periódicos, libros y revistas. Por eso intento ver buen cine y tener buenas conversaciones. Para aprender a (con)vivir mejor, con sosiego valiente.
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