Recepción en el Palacio Real: Leonor no se quita el uniforme
Por Maria Ángeles Alcázar Modrego — Portada
Recepción en el Palacio Real: Leonor no se quita el uniforme
Casa Real
Los Reyes y sus hijas, la princesa de Asturias y la infanta Sofía, han saludado uno a uno a los casi mil invitados

El rey Felipe VI, la princesa Leonor, la reina Letiza, la infanta Sofía, a su llegada al palacio Real para asistir a la recepción de la Fiesta Nacional, este lunes, en Madrid.l
Mariscal / EFE

Madrid
12/10/2026 17:08 Actualizado 12/10/2026 17:25 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Mil invitados dan para llenar los salones del Palacio Real y también para que los Reyes y sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, tengan que hacer tres tandas con dos pausas para saludar a todos y cada uno de ellos. La tradicional recepción se celebra para conmemorar la fiesta del 12 de octubre, pero, al final queda opacada por los inevitables corrillos en los que grupos de periodistas acaban rodeando a los políticos, en plan piña de los castellers, mientras, los protagonistas, principalmente el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, ofrecen su última declaración y alimentan, una vez más, sus diferencias.
Con tanta actualidad política, parece que se olvida que son los Reyes, acompañados de sus hijas, quienes ofrecen la recepción. Mientras Felipe, Letizia, Leonor y Sofía estrechaban las aproximadamente mil manos de otros tantos invitados, algunos de sus invitados más ilustres, llámense Gobierno, poderes del Estado y presidentes autonómicos ya estaban en los salones. Tras casi una hora de saludos, que tienen lugar en el salón del Trono, algunos de los primeros en entrar ya habían salido del Palacio.

Los Reyes y sus hijas han llegado al Palacio Real procedentes de la tribuna, ubicada en la plaza de Neptuno, desde donde han seguido el desfile. El Rey, con uniforme de gala de capitán general del Ejército del Aire, la Reina con un vestido rosa, la infanta Sofía con un traje pantalón color frambuesa y la princesa Leonor con su uniforme de teniente del Ejército de Tierra. Mientras Felipe VI se ha cambiado para presidir la recepción con traje civil, la princesa de Asturias ha conservado el uniforme. En eso han fallado todos los que pronosticaban que después de tres años luciendo los sucesivos uniformes como alumna de la academia de Zaragoza (Tierra), la escuela naval de Marín (Armada) y la academia de San Javier (Aire), este año acudiría de universitaria. Error. Leonor es oficial de las Fuerzas Armadas y, aunque, podía haber emulado a su padre y, en la recepción en el Palacio Real, haber lucido un atuendo civil, se ha optado por lo más práctico y más rápido. No es fácil ser mujer.

En la recepción, como suele ser habitual, muchos de los presentes han querido acercarse y saludar a los Reyes, a la Princesa y a la infanta, principalmente aquellos que desean que las reales personas sepan que han estado allí y los más para hacerse una foto con ellos, un ritual que parecen ya tan inevitable como los corrillos.
Además de los representantes de los poderes del Estado, han acudido a la recepción más de un centenar de representantes del Cuerpo Diplomático, de las formaciones políticas con representación parlamentaria, portavoces y miembros de la Mesa del Congreso y del Senado, presidentes autonómicos, como Salvador Illa, y de las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla, Juan Jesús Vivas y Juan José Imbroda, protagonistas este año, seguramente a su pesar. El Rey, tanto en el desfile, como en la recepción, ha saludado con especial afecto a ambos, con quienes se reencontrará próximamente en sus respectivos territorios. Felipe VI, siempre prudente, ha dejado ver su ilusión por la que ya se presenta como una de las visitas más importantes de su reinado. En esta ocasión, se ha tenido especial interés en invitar a la recepción a representantes de entidades sociales tanto de Ceuta como de Melilla.

El grueso de los invitados pertenecían a eso que se ha dado en llamar sociedad civil y, entre las caras conocidas, la del seleccionador Luis de la Fuente; los aristócratas María Eugenia Martínez-Irujo, duquesa de Montoro y su sobrino Fernando Fitz-James Stuart, duque de Huescar, y los periodistas Ana Rosa Quintana, Vicente Vallés y Jordi Juan, director de La Vanguardia. Y una nota final de estilismo: los tacones han muerto; la mayoría de las mujeres ha optado por zapatos bajos, con algunas excepciones como la de la vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Díaz, con taconazo y vestido capa de color rojo, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, con zapato alto y chaquetilla torera.
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