Por qué ‘GTA 6’ es el juego del año (y el final de una época para el mundo de los videojuegos)
Por Marta Trivi — eldiario.es – Cultura

El primer gran juego sin disco físico a la venta es mucho más que un grandioso programa jugable: es un evento, es una película inmersiva
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La campaña promocional de Grand Theft Auto VI (GTA 6) se ha puesto en marcha. Solo un día después de invitar a su sede a varios periodistas de todo el mundo para ver un adelanto de una hora, Rockstar publicaba en Netflix una “mirada extendida” de 25 minutos centrada en la jugabilidad. Pero aquí la campaña promocional no es más que un trámite. GTA 6 no necesita todo esto. Los analistas de la industria del videojuego coinciden en que, el próximo 19 de noviembre, el lanzamiento del título batirá todos los récords.
“GTA 5 hizo 1.000 millones de dólares [862 millones de euros] en tres días y GTA 6, debido a la expansión de la industria y al crecimiento masivo de la serie, superará eso sin lugar a dudas. Será el mayor lanzamiento de entretenimiento de la historia, no solo en el ámbito del videojuego”, dice Forbes, en donde hacen la previsión de ventas más conservadora. En la compañía centrada en el análisis de datos de la industria del videojuego, Newzoo, parten de las cifras de preventa —que ha superado los 180 millones de dólares (155 millones de euros) en los cinco principales mercados de Europa y Estados Unidos — para estimar globalmente entre 3.000 y 5.000 millones de dólares (entre 2.600 y 4.300 millones de euros) en ventas en la primera semana.
No son castillos en el aire ni suposiciones de una industria dada a la grandilocuencia; la expectación es real. El tráiler de presentación del juego, lanzado en diciembre de 2023, acumuló 90 millones de reproducciones en sus primeras 24 horas, convirtiéndose en el vídeo más visto de la historia de los videojuegos. El segundo adelanto, según la propia Rockstar, es “el mayor lanzamiento en vídeo en la historia de internet”. Es evidente que el estreno de GTA 6 va a ser uno de los eventos más importantes del año. La duda viene en qué es lo que vendrá después. Porque este éxito está llamado a transformar la industria. A asentar unas dinámicas que la mayoría de los jugadores rechazan.
Más que un juego, un evento
A la hora de explicar la importancia de GTA 6 más allá de las cifras previstas de venta lo más sencillo es empezar con el enorme reconocimiento que tiene la marca entre el público generalista, que no está acostumbrado a seguir la actualidad del videojuego. El primer título de la franquicia llegó al mercado el 1 de noviembre de 1997 en medio de una enorme polémica. Grand Theft Auto era un juego violento, recomendado para mayores de 18 años, en una industria que se percibía como infantil. En ese momento, el pánico moral alrededor de los videojuegos estaba en su máximo apogeo —especialmente en Estados Unidos— y muchos informativos y periódicos no dudaron en dedicar un espacio a las posibles consecuencias que podía tener en los adolescentes acercarse a un juego en el que se podía “atropellar a peatones y dar palizas a prostitutas”.
Desde entonces, todos los juegos de la franquicia han tenido un espacio en la prensa más alejada de la industria, ya fuera por lo supuestamente escandaloso que era su contenido o, más recientemente, por ser una de las sagas que más dinero hace en un sector que se suele mirar desde el desconocimiento. Sea como sea, el resultado ha sido el mismo: todo el mundo sabe qué es GTA y se entera de cuándo llega un nuevo título al mercado. Si lo más complicado para las industrias culturales es hacer que el público conozca la obra, GTA 6 viene con eso ganado.
‘GTA 6’
Luego están los antecedentes. GTA 5 y Red Dead Redemption 2, los anteriores títulos de Rockstar, están considerados grandes hitos dentro del sector: juegos que no solo vendieron bien y gustaron a su audiencia, sino que también consiguieron un amplio consenso crítico. El estudio, fundado en 1998 y subsidiario de Take-Two Interactive, se ha convertido en el absoluto referente en el campo de las superproducciones del videojuego gracias a su capacidad para combinar la vanguardia y la innovación tecnológica con historias reconocibles y un lenguaje accesible que, en lugar de beber del videojuego, nace del cine.
Aunque no hay confirmación oficial, desde observatorios como el de Newzoo apuntan a que el presupuesto de este GTA 6 podría rondar los 2.000 millones de dólares (1.720 millones de euros), una cifra sin duda escandalosa. Sin embargo, para el público habitual de los juegos de Rockstar puede parecer natural un presupuesto tan abultado, especialmente si atendemos a la atención al detalle que caracteriza los juegos del estudio. Durante la promoción de Red Dead Redemption 2 se hizo viral la anécdota de que los testículos de los caballos que podíamos montar en el juego reaccionaban a los cambios de temperatura en el ambiente, contrayéndose por la noche cuando comenzaba a hacer frío. Lo que en un primer momento se acogió con chascarrillos ha pasado a la historia como el mejor ejemplo de la filosofía de inmersión del estudio: no hay nada demasiado pequeño y todo debe contribuir a que la experiencia sea espectacular.
Pero si la saga GTA logra apelar a un público masivo es porque los juegos tienen algo para todo el mundo. Para el jugador más casual, la franquicia es algo así como una “película jugable”; una historia de gánsteres urbanos (toda la saga GTA supone un repaso a las diferentes etapas del cine de bandas y pandillas callejeras) en la que podemos controlar a los protagonistas y vivir una experiencia aún más inmersiva de la que encontramos en el cine. El crítico de cine Alberto Corona, colaborador habitual en elDiario.es, la define como un “parque temático” en el que podemos vivir tiroteos, persecuciones o traiciones, de la mano de un guion más o menos elaborado.
‘GTA 6’
Para el jugador más experto, sin embargo, la atracción principal se encuentra en las narrativas emergentes. La jugabilidad de la saga GTA se denomina sandbox (caja de arena) porque pone frente a los mandos un mundo abierto que podemos explorar a placer. Así, podemos elegir ir a cortarnos el pelo y comprar un traje antes de una negociación, haciendo de nuestro personaje un matón vanidoso, o escoger solo aquellas misiones secundarias que ayudan a la comunidad, haciendo del protagonista una especie de justiciero. La historia se escribe con el juego, haciendo de cada partida una experiencia única.
Pero no todo es celebración. Después de la fiesta del GTA 6 vendrá la resaca. Y todo apunta a que, a diferencia del juego, esta nueva industria no estará diseñada para acoger a todos los jugadores.
La industria del videojuego ha estado especialmente convulsa desde el fin de la pandemia. Lo que fue, paradójicamente, un momento dorado para los videojuegos —con todo el mundo encerrado en casa se dispararon la venta consolas y títulos— ha dejado una profunda crisis de la cual nadie parece saber cómo recuperarse. El auge de la IA, que ha disparado el precio de los microcomponentes, tampoco ayuda a imaginar un futuro próspero para un sector que depende de la venta de hardware (consolas, ordenadores, móviles…) tanto como de la venta de juegos.
‘GTA 6’
Pero ha sido durante este año cuando los jugadores han podido ver con mayor claridad cómo la industria del videojuego se va a ir haciendo cada vez más excluyente desde el punto de vista económico. Las grandes compañías que dictaminan las tendencias en el mercado ya han dejado claro que los juegos, en especial los más populares, van a subir progresivamente de precio. En general, los títulos de esta generación van a pasar a costar un 28% más que los de la generación anterior. Así, si hace unos años un ‘triple A’ podía costar entre 50 o 60 euros, ahora el precio habitual es de 80 euros.
La polémica del primer gran juego sin disco
Lo que se compra con ese dinero, además, se está devaluando. El pasado 1 de julio Sony anunció que a partir del 1 de enero del 2028 dejará de vender juegos en formato físico, lo que significa que, a partir de ese momento y a un precio mínimo de 80 euros, no compraremos un disco que nos otorga una copia del juego en propiedad, sino una licencia digital de uso temporal que puede ser revocada en cualquier momento, por ejemplo, si Sony decide cerrar parte de sus servidores.
Aunque GTA 6 llegará al mercado el próximo 19 de noviembre, más de un año antes de la desaparición del formato físico en PlayStation, el título no se venderá en disco a pesar de costar 79,99 euros en su versión Standard y 99,99 euros en su versión Ultimate. Que el juego vaya a convertirse en un éxito sin precedentes va a ser leído por estudios y publishers como la demostración de que los jugadores están dispuestos otra vez a pasar por el aro, haciendo cada vez más difícil que Sony dé marcha atrás en su decisión del pasado julio.
Lo mismo pasa con los sindicatos. En los últimos años, ha crecido el interés de los jugadores por entender la forma en la que se hacen los juegos y por defender los derechos de los trabajadores. Rockstar es una empresa con graves antecedentes de abusos a sus empleados —la anécdota de los testículos de los caballos se suele unir a las terroríficas historias de explotación y horas extra que sufrieron los trabajadores del estudio— y, durante el desarrollo de GTA 6 han sido acusados formalmente de serias prácticas antisindicales. Si durante un tiempo el miedo a la percepción del público hizo que ciertos estudios —como Naughty Dog, responsables de The Last of Us — se posicionaran en contra de la “cultura del crunch (sobretrabajo)”, GTA 6 puede enseñarles que no tienen nada que temer. Que las polémicas pasan, pero el juego se vende igual.
Esta campaña promocional que se ha puesto en marcha hace pocos días ya está generando polémica. Que la “mirada extendida” del juego se haya estrenado en exclusiva en Netflix, poniendo un muro de pago ante algunos de los fans, ha sentado un precedente que, de nuevo, tiende a hacer la industria más cerrada y exclusiva. Es el poder de ser el evento del año. Demasiado grande para fallar. Tan único, tan especial, que puede normalizar hasta las prácticas más polémicas.
Fonte: eldiario.es – Cultura