Olivia Wilde: “Me fascina la gente que está en una relación pero en realidad son dos extraños”

0

Por Gabriel Lerman — Portada

Contenido solo para suscriptores Olivia Wilde: “Me fascina la gente que está en una relación pero en realidad son dos extraños”

Entrevista

La actriz y cineasta estadounidense estrena ‘La invitación’ con Penélope Cruz y sobre el film de Cesc Gay

Olivia Wilde (dcha.) junto a Penélope Cruz en un fotograma de la película que llega a la cartelera española

Olivia Wilde (dcha.) junto a Penélope Cruz en un fotograma de la película que llega a la cartelera española

Gabriel Lerman

Gabriel Lerman

Los Ángeles. Servicio especial

18/10/2026 17:01 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

No fue la primera convocada para dirigir La invitación y cuando aceptó la propuesta se encontró con una adaptación que habían hecho Rashida Jones y Will McCormack de la película Sentimental de Cesc Gray que era bastante distinta de lo que quedó en la pantalla. A partir de un proceso que explica detalladamente en esta entrevista, Olivia Wilde logró crear un filme que desde que debutó en el Festival de Sundance viene generando ovaciones y marcha a paso firme hacia la carrera por el Oscar. La actriz estadounidense también forma parte del elenco junto a Seth Rogen, Penélope Cruz y Edward Norton.

¿Cuál fue su relación con la película de Cesc Gray, una vez que aceptó dirigir la remake?

Lo primero que hice antes de leer el guion fue ver la película original, porque quería entender cuál era la fuente de esta adaptación. Me habían dicho que Sentimental había sido adaptada a otros idiomas, y eso fue lo que me llamó la atención. Quería ver por qué el argumento era tan relevante en tantas culturas distintas. Inferí que tenía que tener una estructura muy auténtica. Lo cierto es que vi la película española, que obviamente está basada en la obra de teatro, que me hubiese encantado poder ver. Sentimental me encantó. Me retorcí de la risa, pensando que era una propuesta muy simple y que era muy fértil para ser adaptada. Entendí de inmediato por qué tanta gente había hecho una versión en su propio lenguaje, y me interesó aún más ver de que manera le habían adaptado al inglés. Cuando terminé de leer el trabajo de Rashida y Will supe que tenía entre manos algo verdaderamente estimulante, que podía ser la base de un proceso de trabajo colaborativo que me parecía lo ideal para este proyecto. 

‘La invitación’ me daba algo con lo que tratar de seguir lo que Lumet hizo en ‘Doce hombres sin piedad’”

Me daba algo lo suficientemente simple para iniciar este tipo de proceso de producción con el que siempre había soñado, tratando de seguir lo que Sidney Lumet hizo en Doce hombres sin piedad , o la forma en la que hacía sus películas Mike Nichols. La idea era ensayar, debatir, filmar todo siguiendo el orden en el que ocurren las cosas en las historia, para lograr que la película respirase y tuviera su propio ritmo, y en donde hubiese mucho lugar para la improvisación. Lo cierto es que el guion cambió muchísimo desde la primera vez que lo leí a cuando lo filmamos, y luego volvió a cambiar cuando habíamos terminado el rodaje, debido a los actores extraordinarios con los que contamos y todos los detalles individuales que aportó cada uno de los participantes.

¿Trabajar en esta película cambió su mirada sobre las relaciones de pareja?

Sí, por supuesto. Incluimos en el trabajo a una asesora, Esther Perel, y con ella jugamos con la idea de que una relación puede incluir otras, que tal vez cada relación está destinada a terminar en determinado momento, pero que puedes empezar una nueva con la misma persona. Ese concepto de reinvención fue algo que me impactó mucho cuando escuché a Esther en una charla de TED, y me sacudió todos mis principios. Por eso estaba decidida a incoporar esa mirada a La invitación. Jugar con esa idea a medida que hacíamos la película hizo que me volviese menos cínica sobre las relaciones largas y el matrimonio, porque me encanta el concepto de que hay que tener libertad para reinventar y evolucionar, tanto en forma individual como en una pareja. Por eso agregué la frase de Oscar Wilde al inicio del filme durante el montaje, confiando en que iba a darle un contexto como suelen hacer algunos de mis directores favoritos. 

Fueron muchos los que me dijeron que querían volver a ver la película, pero llevando a sus parejas”

En cierta forma, es un homenaje a Woody Allen, al que le gusta poner una frase al principio para dar una idea de cual es la mirada del realizador. Sin embargo yo espero que para cuando la película termina, la gente piense algo diferente sobre esa frase: uno siempre debe de estar enamorado, y por eso no se tiene que casar nunca, pero sí tal vez puede mantener el compromiso en el proceso del amor, lo que equivale a la reinvención, tal vez el matrimonio en sí mismo pueda recuperar un toque de romanticisimo. Por otro lado, ver la película con público me ha vuelto también menos cínica, porque me ha impactado cómo se emociona la audiencia. Fueron muchos los que me dijeron que querían volverla a ver, pero llevando a sus parejas. Se que es un objetivo muy alto, pero esta película puede ayudar a mejorar ciertas relaciones e incluso reparar algunas que estan frente a un abismo.

Olivia Wilde asistió en París a la presentación de moda de la temporada primavera-verano de 2027 
Olivia Wilde asistió en París a la presentación de moda de la temporada primavera-verano de 2027  Thomas Padilla

¿Diría que La invitación es una película sobre sexo, o sobre el valor de decirle la verdad a la persona que tienes al lado?

Yo creo que esta película trata sobre parejas antes que sobre sexo, por más que este sea un factor importante en una relación. Sin embargo, al menos en la cultura estadounidense, muchas veces no se le valora como forma de comunicación no verbal y de confianza. Es algo de lo que no se habla y tampoco se le considera como corresponde. Me parece que hay que tener cierta valentía para comunicarle a tu compañero cómo estás evolucionando y cómo quieres seguir explorando tu propio erotismo, y ese es uno de los temas que empujan el film. Queríamos explorar qué es lo que pasa cuando dos personas confunden la intimidad con la simbiosis. Tienen la idea de que si estan casados han unido sus vidas y en consecuencia tienen una relación íntima, cuando en realidad eso no podría estar mas alejado de la realidad, por eso en la película usamos situaciones en las que se ve que hay un espacio compartido y aún así no pueden verse el uno al otro. Me fascina la idea de la gente que técnicamente está en una relación pero que en realidad son dos extraños, que han dejado de reconocer su individualidad y que uno es responsable de su propia felicidad. 

Cuando Pina, el personaje de Penélope, dice: “la gente se olvida de que se merece más”, yo me identifico mucho”

Cuando Pina, el personaje de Penélope, dice: “la gente se olvida de que se merece más”. Es algo con lo que yo me identifico mucho. A los 42, y habiendo tenido diferentes tipos de parejas, es algo que a mí me importa mucho, sobre todo en lo que tiene que ver con las mujeres. Por ejemplo, en mi caso, aunque Ángela es una persona muy diferente a mí, me conecto con su deseo de seguir evolucionado y explorando, y la sensación que ella tiene de que sería trágico renunciar a eso por completo. Joe, el personaje de Seth, está en paz con haber sacrificado la exploración. Ha decidido que no vale la pena intentarlo. Ángela, en cambio, sigue creyendo que ella se lo merece. Y en eso nos parecemos.

¿Cómo fue el proceso de encontrar el tono del film a medida que rodaba?

Esta es la primera película que he dirigido en la que sentí que era un material que tenía su propia vida, y que había que dejarse llevar por lo que te proponía. El tono se fue transformando, porque al filmar en forma cronológica podíamos sentir de forma visceral si algo estaba funcionando o si teníamos que hacer ajustes. En cierta forma fue como editar la película a medida que la iba dirigiendo, porque me daba cuenta si había que subir la energía o si debía bajarla. Todo consistió en mantenerse abierto a los cambios sin olvidarse de cuales eran los objetivos del film. Desde mi mirada de directora, tenía una idea muy clara de cuál iba a ser el diseño y el estilo. No quería que se sintiese como algo disperso, aun cuando a veces el estilo del cinema verité pueda parecerlo. En ese sentido Maridos y mujeres fue una gran influencia. Queríamos un encuadre y un estilo bien determinado, con una serie de reglas bien estudiadas que siguiéramos tanto yo como el director de fotografía y el director de arte, para que el elenco pudiera sentirse totalmente libre y tomara decisiones instintivamente. Fue la primera vez que entendí como funciona esta combinación, la de sumar preparación a la libertad total.

¿Ya había contratado a Seth para La invitación cuando trabajó con él en The Studio ?

Fue al revés. Mientras filmaba mi episodio de The Studio me di cuenta que Seth tenía que interpretar a Joe. Fue como una iluminación y de pronto entendí mejor cómo tenía que ser la película. El personaje necesitaba el rango de complejidad que Seth tiene como actor. Debes quererle aunque reconozcas su fragilidad, simpatizar con él aunque te frustres por lo que hace. Tiene una capacidad extraordinaria para conectarse con la audiencia. Sabe cuándo se tienen que reír y cuándo no. Y eso es extraordinario. En ese momento yo ni siquiera iba a actuar en el film, pero supe que tenía que contratar a Seth. A partir de que se sumó, cambié algo en el guion de Rashida y Will, que comenzaba con Ángela. Decidí hacerlo con Joe. Con su entumecimiento, su crisis de la mediana edad, y me pareció importante que nos metiéramos en su cabeza. Una vez que tuve a Seth, todo lo demás se volvió mucho más claro. Como la orgullosa “madre” de esta película, siento que en La invitación ha hecho su mejor trabajo. Está en una fase extraordinaria a la que yo llamo “la etapa de Albert Brooks”. Lo más difícil fue convencerle para que se sumara al elenco, porque es la persona mas ocupada de Hollywood.

¿Y cómo fue trabajar con Penélope Cruz?

Siempre pensé que ella era tan buena como comediante que como actriz dramática. Puede mostrar mucho poder, complejidad y sabiduría, pero también es muy divertida. Muchas veces le contratan en las películas estadounidenses como un gran objeto de admiración, pero en sus películas españolas puede mostrar su faceta de comediante, como en todas sus películas con Almodóvar, y la maravillosa Competencia oficial que hizo unos años atrás. Creo que el humor en ella surge de su interés en los elementos inesperados de un personaje. Otras actrices hubieran encarado el personaje que se llama Pina –y que no se llamaba así cuando empezamos: fue algo que surgió de nuestro proceso– creando una mujer seductora, perfecta y que lo sabe todo. En cambio a ella le atrajo lo que hace que sea menos perfecta, como su intensidad, su ocasional torpeza, su insensatez, su furia sobre el final cuando se pelea con Hawk. Ella fue sumando diferentes elementos de Pina, como si fuese una lasaña, basándose en parte en Esther Perel, pero agregando detalles de diferentes personas que conoció en su vida. 

Apenas se puso la peluca, Penélope se convirtió en otra persona. Les tengo un enorme respeto a los actores que saben exactamente qué necesitan para obtener un resultado”

Mucha gente no se da cuenta que Penélope no se parece en nada a este personaje, que es la razón por la que su trabajo es tan extraordinario. Se aleja totalmente de quién es ella en la vida real. Recuerdo el día en que me dijo que quería verse diferente, y usar por ejemplo una peluca para ser rubia. Yo le expliqué que no necesitaba una peluca, que podía usar su propio cabello. Y ella me insistió con que necesitaba alejarse de cómo luce ella físicamente para poder transformar su personalidad. Apenas se puso la peluca, se convirtió en otra persona. Les tengo un enorme respeto a los actores que saben exactamente qué necesitan para obtener un resultado. Eso es algo que solo se consigue con años de experiencia. Dejarle improvisar fue muy disfrutable. Me contó que no era algo que hubiese hecho muchas veces en su carrera. Aportó muchos momentos increíbles, no solo cuando habla en castellano, también en la escena de seducción con Seth en la oficina. Fue de ella la idea de ponerse a bailar, que era algo que no estaba en el guion. En la escena previa, en la que están fumando un porro mientras conversan, fue todo propuesto por ella, lo mismo que su monólogo sobre la perimenopausia, que viene de su propio conocimiento y pasión por el tema. Algo que distingue a esta película es que cada actor le dio muchas cosas propias a su personaje. Fue enorme todo lo que contribuyeron. La invitación fue un esfuerzo colectivo que no se parece a nada de lo que he hecho. El ADN de Penélope está presente en todo el filme y no me puedo imaginar a ninguna otra actriz haciendo este papel. Soy mucho mas fan suyo hoy que lo que lo era antes.

Etiquetas

Mostrar comentarios

Fonte: Portada

Deixe um comentário

O seu endereço de email não será publicado. Campos obrigatórios marcados com *