Mala dieta y exceso de pantallas favorecen la aparición de síntomas de TDAH en la infancia
Por Antonio López Tovar — Portada
Mala dieta y exceso de pantallas favorecen la aparición de síntomas de TDAH en la infancia
Salud mental
Un estudio muestra como hábitos cotidianos modificables influyen en el desarrollo infantil

Niños en un comedor escolar
Llibert Teixido

Barcelona
24/09/2026 14:41 Actualizado 24/09/2026 14:51 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Hábitos cotidianos como la alimentación y la exposición a pantallas se asocian con el desarrollo de síntomas de trastorno por déficit de atención e hiperactividad en la infancia (TDAH), que afecta a entre un 5 y un 7% de los niños españoles, según un estudio de la Universidad de Navarra. La buena noticia es que se trata de hábitos modificables.
Más de dos horas diarias de pantallas se asocia con el doble de probabilidad de cumplir criterios de posible TDAH
El grupo investigador, dirigido por la pediatra Nerea martín Calvo, profesora de la Universidad de Navarra, ha efectuado el seguimiento de 568 niños y niñas durante dos años para analizar la relación de actividades como la alimentación y el uso de pantallas con diferentes indicadores de salud psicoemocional y signos asociados al TDAH en la infancia.

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Los resultados respaldan las hipótesis de los investigadores: los hábitos por sí solos no explican el TDAH, pero son un factor importante y modificable. Por ello, afirma la doctora Martín Calvo, deberían tener impacto en las familias, limitando el consumo de alimentos ultraprocesados y el tiempo de exposición a pantallas, la sociedad y los pediatras.
“Los pediatras deberían incluir en su rutina preguntar por la alimentación de los niño de manera mucho más concreta y también sobre el uso que hacen de las pantallas”, afirma la especialista.

El estudio, apoyado por la fundación Mapfre y realizado en el marco del proyecto Sendo, una cohorte creada en el 2005 que sigue el desarrollo de más de un millar de niños, ha comparado los hábitos de los niños (568, con una media de edad en el momento basal de 4,84 años y seguidos durante dos años) con las escalas SDQ (un cuestionario de dificultades y cualidades utilizado comúnmente por la psicología y la psiquiatría para detectar probables trastornos mentales y del comportamiento e niños de 4 a 16 años) y DuPaul, utilizada específicamente para detectar una primera aproximación el TDAH.
Los ultraprocesados empeoran los datos en hiperactividad, relaciones con iguales, conducta prosocial e inatención
En cuanto a la alimentación, la cohorte fue dividida en tres grupos: poco consumo de ultraprocesados (un 27%), intermedio y alto. Lo mismo en cuanto al uso de pantallas, tres grupos: menos de una hora de promedio al dia (el 61%), entre una y dos horas y más de dos horas.

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En las dos escalas, el mayor consumo de ultraprocesados se relaciona con más posibilidades de TDAH, un trastorno caracterizado por la inatención, la hiperactividad y la impulsividad que afecta al aprendizaje, la convivencia familiar y las relaciones sociales y, en consecuencia, tiene un elevado impacto tanto en los niños y niñas como en las familias.
En cuanto al uso de dispositivos tecnológicos, más de una hora al día de exposición a las pantallas incrementa las posibilidades de TDAH según la escala de DuPaul y se duplican en el grupo de más de dos horas.

Martín Calvo ha expresado preocupación por los altos niveles de exposición de la infancia a estos factores que influyen en la salud psicoemocional y conductual de la infancia. Y eso teniendo en cuenta que los participantes en estudio, integrantes de la cohorte del proyecto Sendo, tienen hábitos más saludables que la media.
El grupo investigador pretende profundizar en esta línea con un nuevo estudio acerca del efecto que la dieta mediterránea tiene sobre la salud emocional del niño y del adolescente. Se realizó una investigación en este sentido en Catalunya hace una década, pero, según Martín Calvo, la muestra (120 niños) es demasiado exigua como para apuntar conclusiones sólidas.

Antoni López Tovar
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