La tecnología recupera un campo de batalla de la Primera Guerra Mundial oculto bajo una urbanización

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Por Ada Sanuyeldiario.es – eldiario.es

La tecnología recupera un campo de batalla de la Primera Guerra Mundial oculto bajo una urbanización

Una excavación arqueológica sacó a la luz en Bélgica trincheras, refugios, objetos y restos humanos de Hill 80 antes de que el terreno fuera urbanizado

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Un campo de batalla de la Primera Guerra Mundial que desapareció físicamente bajo una urbanización podrá volver a recorrerse gracias a una reconstrucción digital en tres dimensiones. El equipo Applied Research in Immersive Experiences and Simulations (ARIES), perteneciente a las bibliotecas de Virginia Tech, entidad que ha dado a conocer el hito, ha recreado Hill 80, una antigua fortaleza alemana de trincheras situada cerca de Wijtschate, en Bélgica, que fue capturada durante la batalla de Messines de 1917. El proyecto convierte la documentación reunida durante una excavación arqueológica de 2018 en un entorno interactivo desde el que investigadores y público podrán explorar el terreno y los objetos encontrados en él.

La reconstrucción adquiere especial relevancia porque una urbanización cubre actualmente la antigua zona excavada. Hill 80 fue objeto de una intervención de arqueología de rescate ante los planes para construir viviendas en el terreno. Durante generaciones, entre los habitantes de la zona había circulado la idea de que bajo aquel lugar había “un ejército enterrado”, un relato que alimentó el interés por conocer qué escondía el subsuelo. El arqueólogo flamenco Simon Verdegem dirigió el proyecto Dig Hill 80, financiado mediante una campaña de micromecenazgo iniciada a finales de 2017, que permitió realizar las excavaciones entre mediados de abril y principios de junio de 2018.

Los trabajos confirmaron que el terreno conservaba numerosos vestigios del conflicto. Los arqueólogos localizaron sistemas de trincheras, refugios subterráneos, objetos y restos de soldados, además de evidencias correspondientes a diferentes momentos de la guerra. Todd Ogle, director ejecutivo de ARIES, explica que en el lugar aparecieron materiales y restos humanos relacionados con combates que abarcan desde los primeros meses de la Primera Guerra Mundial hasta la última ofensiva alemana de 1918. La cantidad de hallazgos, su conservación y la complejidad arqueológica del enclave hicieron especialmente importante investigarlo y documentarlo antes de la construcción prevista para finales de aquel mismo año.

Un modelo digital muestra el sitio de excavación de la Hill 80, una fortaleza alemana de trincheras y bastión defensivo cerca de Wijtschate (Bélgica), capturada durante la batalla de Messines de 1917

Un modelo digital muestra el sitio de excavación de la Hill 80, una fortaleza alemana de trincheras y bastión defensivo cerca de Wijtschate (Bélgica), capturada durante la batalla de Messines de 1917

El yacimiento que sobrevivió en sus datos

Antes de que el desarrollo urbanístico cubriera la zona, el equipo de ARIES viajó a Hill 80 durante una semana en junio de 2018 acompañado por especialistas en historia y conservación digital del patrimonio. Allí documentaron los objetos, la disposición de la excavación, su contexto y las historias humanas asociadas al lugar. Años después, ese material constituye la base para reconstruir digitalmente un espacio arqueológico que ya no permanece visible sobre el terreno.

El proyecto no se limita a conservar fotografías y registros de los hallazgos. El equipo ha desarrollado un entorno tridimensional accesible a través de internet que permitirá desplazarse por un modelo completo de la excavación como si el usuario estuviera sobre el terreno belga. Durante el recorrido aparecerán puntos de interés con recreaciones 3D de algunos objetos y comentarios integrados del arqueólogo que dirigió los trabajos, de modo que puedan consultarse tanto las evidencias físicas como su interpretación. Los estudiantes de Creative Technologies Matt Finn y Jason Hodge trabajaron junto a Sarah Tucker, responsable de aprendizaje e investigación inmersivos de ARIES, en los modelos digitales del enclave y de los objetos.

Para construir esa representación se han combinado ortofotografías de alta resolución, modelos fotogramétricos y escaneados de luz estructurada de los objetos. El volumen de datos planteó además un reto técnico: adaptar y optimizar toda esa información para una experiencia web manteniendo el equilibrio entre la precisión científica y la accesibilidad, sin perder el contexto que permite interpretar los materiales. La tecnología sirve así para reconstruir no solo qué apareció durante los trabajos, sino también dónde se encontraba dentro del conjunto excavado.

El equipo de ARIES utilizó diferentes tipos de datos para crear una imagen completa e inmersiva del campo de batalla de Hill 80

El equipo de ARIES utilizó diferentes tipos de datos para crear una imagen completa e inmersiva del campo de batalla de Hill 80

De los objetos a las historias humanas

Esa dimensión espacial responde a uno de los principales objetivos planteados por el equipo: ir más allá de una base de datos arqueológica tradicional. Tucker explica que buscaban transformar el archivo en una experiencia pública que mantuviera el valor académico de la excavación y que, al mismo tiempo, resultara comprensible para una audiencia más amplia. La plataforma permitirá relacionar los descubrimientos con el lugar en el que aparecieron y aproximarse de forma remota a un yacimiento al que, una vez terminada la excavación, el público ya no puede acceder en aquellas condiciones.

La reconstrucción de un escenario de guerra implica también decisiones que no son únicamente técnicas. Los responsables del proyecto advierten de que elegir qué elementos se incorporan, cómo se organiza la información y de qué manera se desplazan los visitantes por el entorno virtual influye en la comprensión de la arqueología. Hill 80 contiene además una dimensión especialmente sensible por la presencia de restos humanos entre los hallazgos. Hacer públicos estos materiales exige, según el equipo, prestar atención a su conservación, interpretación y representación respetuosa.

Las herramientas digitales permiten preservar otra parte de la excavación que va más allá de las piezas recuperadas. Tucker destaca que también pueden conservarse las relaciones espaciales entre los hallazgos, su contexto y las historias que les dan significado. El proyecto busca que quienes nunca formaron parte de los trabajos puedan acercarse al yacimiento y comprender mejor tanto la arqueología como las experiencias humanas vinculadas a la Primera Guerra Mundial.

El entorno digital mantendrá así accesibles elementos de Hill 80 después de que el desarrollo urbano haya cubierto la antigua zona de excavación. La plataforma permitirá volver a examinar sus trincheras, objetos y contexto arqueológico mediante la documentación recogida en 2018, ocho años antes de su puesta en marcha. La experiencia de Dig Hill 80 tiene previsto abrirse al público al final del semestre de otoño de 2026, completando la transformación de los registros obtenidos sobre el terreno en un recurso digital destinado a preservar y compartir sus resultados.

Fonte: eldiario.es – eldiario.es

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