Por Sergi Pàmies Bertran — Portada

Sergi Pàmies Bertran

Sergi Pàmies

La ideología del disturbio

El escaparate

20/10/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

En Francia, la estrategia del caos sigue avanzando con una persistencia tan sospechosa que parece programada. La cadena BFMTV retransmite una violencia callejera que incluye rabia social y malestar político, pero también furores delictivos y aventuras encapuchadas ideales para, irresponsablemente, ser monetizadas a través de TikTok. Devaluando las estructuras del Estado, se limitan las posibilidades de solución e, imitando el asalto trumpista al Capitolio, se incorpora la destrucción del patrimonio al repertorio de la barbarie.

Como en casi todo el mundo, se criminalizan los pactos y los consensos y se apuesta por un caos que, en nombre de purezas radicales de inspiración totalitaria, entierra cualquier posibilidad de moderación. Seis meses antes de las elecciones presidenciales, el malestar crece con un vigor exponencial. Incapaz de atender las reivindicaciones de los estudiantes pacíficos, el gobierno potencia el ideario del pasamontañas y del pillaje y la filosofía del disturbio. Esta dialéctica refuerza las posiciones de Marine Le Pen y Jean-Luc Mélenchon, que, en una hipotética segunda vuelta, movilizarán a los huérfanos moderados que, entre la espada y la pared, escogerán, aunque sea con una pinza en la nariz, la opción lepenista.

Emmanuel Macron compareció con un breve discurso trufado de ideas flácidas

Con todos los sectores sociales en pie de guerra y los cuerpos policiales extenuados, Emmanuel Macron comparece con un discurso de ocho minutos y de ideas flácidas que, en vez de generar firmeza y confianza, invita a los franceses a elegir entre el naufragio y la autodestrucción. La apariencia del presidente invita a pensar en un vídeo creado por inteligencia artificial, con una vacuidad retórica de formulario y unos ojos enfáticamente azules, de cíborg postapocalíptico. Después de escucharlo, un analista de France Info lo define como “presidente crepuscular”. A otro le sorprende que Macron haya vuelto a hablar para no decir nada y actúe “como en una catástrofe natural”. Y los alcaldes de Lyon y de Marsella, muy indignados y consternados, denuncian la impunidad de los que, tras pegarle fuego a la oficina de turismo o asaltar la alcaldía, ni siquiera fueron detenidos.

Un bombero interviene el pasado domingo, en París, ante barricadas en llamas, en el segundo día consecutivo de protestas en Francia
Un bombero interviene el pasado domingo, en París, ante barricadas en llamas, en el segundo día consecutivo de protestas en Francia MOHAMMED BADRA / EFE

Aquí, mientras tanto, alternamos tres tipos de frivolidades. La del presidente Pedro Sánchez, que en Fuenlabrada romantiza su desesperación, como si el futuro del país (y del partido) fuera una escena de Love actually. La de Alberto Núñez Feijóo, que proclama a Xavier García Albiol como candidato sin aclarar si el código interno del partido permite que la alcaldía de Badalona sea compatible con el escaño de diputado. Y la del tridente Rufián-Montero-Colau, esferificados por gesticulaciones, consignas y peticiones de excusas que ni siquiera sus votantes potenciales logran entender. Una prueba: en Malas lenguas (La2), el inflamable tertuliano Antón Losada dice: “Estoy harto de que nos pidan perdón. Que dejen de darnos el coñazo de una vez”.

Etiquetas

Mostrar comentarios

Fonte: Portada

Deixe um comentário

O seu endereço de email não será publicado. Campos obrigatórios marcados com *