La ‘Furia’ de las mujeres como terapia para desahogarse del estrés y la ansiedad
Por Pere Solà Gimferrer — Portada
La ‘Furia’ de las mujeres como terapia para desahogarse del estrés y la ansiedad
La serie imperdible
Félix Sabroso se atreve a estrenar una segunda temporada en HBO tras una primera que fue redonda, fiel a la actitud de sus heroínas vengativas cargadas de razones

Imagen de la segunda temporada de ‘Furia’ de HBO Max.
Manolo Pavon

Barcelona
09/10/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Se podía asumir que Furia era una miniserie: HBO Max la presentó el año pasado como “una serie de ocho episodios” sin mencionar las palabras “primera temporada”. Cada capítulo colocaba a una mujer distinta en una situación injusta o comprometida y el creador Félix Sabroso mostraba su desgaste psicológico. Se desviaban de la calma y el control a la rabia y la desesperación para desembocar en unos actos de furia cargados de razones.
Al despedirse, se pudo constatar que la serie era original, divertida, cínica y completa. No necesitaba una renovación que podía alterar una obra perfecta. Pero esta mentalidad es de pusilánimes y el autor, fiel a la actitud de sus heroínas, se atreve con ocho raciones más de indignación, que se estrenan este viernes en la plataforma.
Esta vez los personajes y tramas pueden coincidir, impactar o cruzarse con asiduidad: todas están vinculadas a Núcleo, una plataforma de streaming
Claudia Salas y Ana Torrent son las únicas repetidoras del elenco que incluía a Carmen Machi y Candela Peña. La intención es ofrecer otros perfiles de mujer, de conflictos y diseñar un entorno delimitado. Esta vez los personajes y tramas pueden coincidir, impactar o simplemente cruzarse con asiduidad en unos escenarios que enfatizan una sátira anclada en la empatía.
El nexo de unión es Núcleo: una plataforma de streaming de capital desconocido que aplica dinámicas de wellness estúpidas y que utiliza la cultura de la happycracia o felicidad corporativa para provocar la desconfianza entre compañeros.

Maribel Verdú es la ejecutiva de ficción con una relación pasivoagresiva con su subordinada (Clara Sans). Ruedan una serie musical sobre una empleada doméstica que, tras quedarse embarazada del marido de la casa, agarra una escopeta. Cuando Tina (Claudia Salas) descubre que adaptan su vida sin su consentimiento (y con Ana Mena en su papel), intentará tomar el control.
María León es la limpiadora de las oficinas con un hijo conflictivo. ¿Y cómo se enlaza Núcleo con la chandalera robaescenas de Ana Torrent? Al salir de prisión por el incendio, Rosa descubre que su madre (Carmen Maura) tiene cáncer y se pone en manos de una charlatana (Cecilia Suárez) con un programa en la plataforma.

La narración de las tramas en paralelo a lo largo de la temporada (y sin dedicar un capítulo a cada una) transforma la estructura de Furia sin renunciar a su identidad: los estallidos y el tono inconfundible se mantienen con la industria televisiva en el punto de mira.
Es encomiable que no pierda el humor a pesar de incluir hijos maltratadores, narcisistas y brotes psicóticos y sin faltar a la verdad de los personajes. Ellas son fieles a una idea pronunciada por Tina: “Una venganza te puede ahorrar muchas horas de terapia”.
Verlas tiene un efecto empoderador siempre que no se olvide el pacto de ficción: no es cuestión que la piromanía pase a ser válida para resolver los problemas
Que una serie no pueda sustituir la pastilla para regular la ansiedad no anula el valor terapéutico de Furia como medio para desahogarse del estrés y la angustia (y, además, riendo). Verlas a ellas puede tener un efecto empoderador siempre que no se olvide el pacto implícito en cualquier caso al ver ficción. No es cuestión que, de repente, la piromanía pase a ser una vocación válida para resolver los problemas
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