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Por Joan Golobart SerraPortada

Joan Golobart Serra

Joan Golobart

La doble velocidad de Pedri 09/09/2026 23:57 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial

El partido tiene mucha más lec­tura táctica de lo que sugiere su marcador. El Barcelona no ganó por tener mejores jugadores, sino porque consiguió lo que su sistema genera, es decir que el Feyenoord tuviera que defender continuamente situaciones para las que su estructura no está preparada. Pero hay un matiz que hay que tener en cuenta y es que el marcador fue más contundente que la diferencia de ocasiones.

Lamine pudo ser el jugador más espectacular, pero Pedri de nuevo fue el jugador tácticamente más decisivo. No en cuanto a asistencias, pero es el que escoge cuándo el partido debe acelerarse y cuándo no. El Barcelona dotaba al partido de dos velocidades a través del canario. Cuando Pedri se relacionaba con Rodri generaba pausa con el objetivo de atraer al Feyenoord y una vez se generaba el espacio, Pedri buscaba a Olmo, Lamine o Raphinha para obtener aceleración. Y lo hacía porque recibía o se orientaba hacia el marco rival una vez el Feyenoord había desplazado su bloque. Y todo eso evolucionó de manera extrema gracias a la presión tras la pérdida del balón que ejerció el Barcelona. Es en esa circunstancia cuando los de Flick se hacen más reco­nocibles.

Ante la pérdida, el primer movimiento es siempre hacia adelante. Aprovechándose de la táctica del fuera de juego que provoca las dudas del jugador contrario poseedor del esférico, la presión hacia adelante genera el robo. Por eso hubo momentos en que parecía que los neerlandeses eran incapaces de salir.

El doblete de Raphinha tiene un gran peso y es desde luego llamativo, pero de nuevo su contribución fue bastante más importante que sus dos goles. No es un nueve clásico, sino que se mueve constantemente. Es un asistente de espacios. Cuando el brasileño abandona su posición, el central que lo marca tiene dos opciones, seguirlo o mantener la posición. Si no lo sigue, como el movimiento es a la máxima aceleración, Raphinha puede participar en la combinación o en el remate. Si lo sigue, genera un espacio ideal para que aparezcan Olmo o Lamine. Pero una de las cosas que me llamó la atención y mucho, es que el saque de centro del Feyenoord al inicio del encuentro fue un pelotazo diagonal a la banda derecha del campo que defendía el Barcelona y el jugador que recuperó el esférico fue el brasileño.

Sin embargo, no veo que Flick haya todavía compensado el defecto que alejó al Barcelona de la Champions. El partido fue defensivamente malo. El Feyenoord gozó de excesivas llegadas al área y Joan Garcia tuvo que intervenir más veces de las que debía. Y eso significa que con equipos más importantes, que en su transición son mejores técnicamente y que una vez llegados al área son más eficaces, la derrota puede llegar.

Y un detalle que me gusta mucho, si antes la alternativa era que Lamine recibiera para generar desequilibrios ahora Flick pretende tener una estructura que genera ventaja y esa ventaja es la que encuentra Lamine. Puede que la diferencia parezca pequeña, pero tácticamente es enorme.

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