La “apocalíptica” y letal erupción volcánica submarina de hace 7.300 años en las islas de Japón

0

Por David Ruiz Marull — Portada

La “apocalíptica” erupción volcánica submarina de hace 7.300 años que casi aniquiló a los cazadores-recolectores de las islas de Japón

Arqueología

Una nueva investigación revela que las comunidades Jōmon lograron sobrevivir al desastre

La erupción del Kikai fue un acontecimiento “apocalíptico”, según los investigadores 

La erupción del Kikai fue un acontecimiento “apocalíptico”, según los investigadores 

Archivo

David Ruiz Marull

David Ruiz Marull

Barcelona

20/10/2026 14:26 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

Kikai explotó bajo el mar de China Oriental hace 7.300 años. La erupción de este volcán submarino, situado a unos 30 kilómetros al sur de la isla japonesa de Kyushu, provocó “tsunamis masivos, terremotos potentes y gruesos depósitos de ceniza volcánica”, dicen los expertos.

Los grupos de cazadores-recolectores de Japón tenían pocas armas para luchar contra este desastre natural de consecuencias “apocalípticas”, uno de los peores que se han vivido durante el Holoceno, la época geológica actual, que comenzó hace alrededor de 11.700 años.

La abrasadora lava incineró todo a su paso

Hasta ahora, los investigadores daban por sentado que la catástrofe había aniquilado a las poblaciones locales. El volcán liberó una serie de flujos piroclásticos abrasadores que se extendieron rápidamente sobre el mar y las islas del archipiélago japonés, incinerando todo a su paso.

Un nuevo estudio dirigido por arqueólogos de la Universidad de Lund ha examinado qué ocurrió con los niveles de población del Japón prehistórico tras la explosión del Kikai-Akahoya. Su conclusión es que las comunidades Jōmon lograron sobrevivir a la catástrofe.

“Capa de desastre” del depósito volcánico Kikai-Akahoya, en el sur de Kyushu, que se extiende por el paisaje
“Capa de desastre” del depósito volcánico Kikai-Akahoya, en el sur de Kyushu, que se extiende por el paisaje Lund University

Esta sociedad sedentaria de cazadores, pescadores y recolectores, anterior a la introducción masiva de la agricultura de arroz, se asentó en el archipiélago japonés alrededor del 14.500 antes de Cristo. El nombre Jōmon significa “marca de cuerda”, el patrón decorativo impreso al presionar cordeles sobre la arcilla fresca de sus vasijas.

Lo sorprendente es que estos grupos, que vivían en casas semicavadas en la tierra con techos de paja, sobrevivieron hasta el año 300 antes de Cristo. “La erupción debió de ser devastadora; surgió del lecho marino sin previo aviso. Azotó las islas japonesas con potentes terremotos y tsunamis gigantescos, para luego cubrir el paisaje con metros de ceniza volcánica”, explica el profesor Peter Jordan.

Lee también

Así se adaptaron los humanos a una supererupción de hace 74.000 años

Así se adaptaron los humanos a una supererupción de hace 74.000 años

David Ruiz Marull

El verdadero Ragnarok o cuando Dinamarca vivió el mayor desastre climático de la humanidad

El verdadero Ragnarok o cuando Dinamarca vivió el mayor desastre climático de la humanidad

David Ruiz Marull

Jordan es el autor principal de un artículo publicado en la revista Science Advances en el que se explica que ni hubo un “apocalipsis” que acabó abruptamente con toda vida humana cerca del epicentro de la erupción, ni tampoco sobrevivieron todas las comunidades locales, incluso las que vivían en zonas muy próximas al Kikai.

Los expertos de la Universidad de Lund confirman que la población disminuyó, ya que los ecosistemas sufrieron graves daños y algunas áreas se volvieron inhabitables. Pero también hallaron pruebas de que los humanos fueron capaces de ingeniárselas ante circunstancias extremas. En algunos casos, la población incluso aumentó durante el periodo posterior a la erupción.

La isla de Kyushu se sitúa en el suroeste de Japón y sus principales ciudades son Fukuoka y Nagasaki 
La isla de Kyushu se sitúa en el suroeste de Japón y sus principales ciudades son Fukuoka y Nagasaki  Google Maps

“El desastre provocó una gran pérdida de vidas. Sin embargo, los supervivientes migraron, establecieron nuevas relaciones sociales, desarrollaron formas económicas innovadoras y, al parecer, encontraron maneras creativas de subsistir y prosperar en las nuevas condiciones posteriores a la catástrofe”, señala Enrico Crema, de la Universidad de Cambridge.

Según Peter Jordan, su investigación demuestra lo impredecibles y complejas que pueden ser las secuelas de un gran desastre. “Este estudio contribuye a una comprensión más profunda de las diversas formas en que las culturas y sociedades afrontan impactos repentinos y catástrofes”, afirma.

En declive mucho antes de la erupción

“Incluso en las situaciones más adversas, los supervivientes y las comunidades disponen de opciones, por limitadas que sean: deben actuar y tomar decisiones, adaptarse, colaborar y forjar nuevas conexiones y redes sociales”, concluye el investigador.

Las poblaciones de cazadores-recolectores Jōmon, en el sur de Kyushu, además, ya estaban en declive mucho antes de la erupción. Por tanto, dicen los arqueólogos, el desastre afectó a una región que ya estaba escasamente poblada y que solo recibía visitas de grupos altamente móviles.

Poblado del período Jōmon, reconstruido en el yacimiento de Uenohara (Kagoshima)
Poblado del período Jōmon, reconstruido en el yacimiento de Uenohara (Kagoshima) Wikipedia

En el norte de la isla, por el contrario, la población estaba creciendo, una tendencia que se mantuvo durante el desastre y sus secuelas, a pesar de los daños masivos y duraderos sufridos por los ecosistemas. Los autores del estudio sugieren que esta tendencia de crecimiento resiliente podría deberse a que grupos de “refugiados” abandonaron las zonas más castigadas inmediatamente después de la erupción.

Los supervivientes del interior se habrían desplazado hacia las costas del norte, donde los ecosistemas marinos se recuperaron con rapidez. “Es posible que el crecimiento demográfico se viera acelerado por nuevas formas de adaptación centradas en el aprovechamiento de los abundantes recursos marinos”, dicen los expertos.

El volcán que hizo estallar la Revolución Francesa

Lee también

El volcán que hizo estallar la Revolución Francesa

David Ruiz Marull

En otras zonas más alejadas de Japón, donde las comunidades habían crecido antes de la explosión del Kikai, se observó un estancamiento o incluso un descenso demográfico. Estos efectos de largo alcance podrían estar relacionados con un cambio climático a corto plazo provocado por la erupción.

Los especialistas han encontrado un desgaste dental extremo en los ciervos y jabalíes, animales de los que dependían los Jōmon para su alimentación (posiblemente a causa de que estos pastaban en paisajes cubiertos de ceniza), o con otros diversos impactos volcánicos que afectaron a la salud y el bienestar humanos.

David Ruiz Marull

David Ruiz Marull

Ver más artículos

Periodista

Mostrar comentarios

Fonte: Portada

Deixe um comentário

O seu endereço de email não será publicado. Campos obrigatórios marcados com *