Joel Joan: “No he podido ser Brad Pitt y así he crecido por otro lado”
Por Magí Camps Martin — Portada
Contenido solo para suscriptores Joel Joan: “No he podido ser Brad Pitt y así he crecido por otro lado”
Estreno teatral
El dramaturgo y actor estrena ‘Bons i dolents’ en el teatro Condal, sobre la cara oscura de cada persona
Versió en català, aquí

Joel Joanestrena ‘Bons i dolents’ en el teatro Condal
Xavi Jurio / Archivo

Barcelona
05/10/2026 17:33 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Ayer en Girona empezó el XVI Torneig de Dramatúrgia Catalana, un combate teatral en el que ya han participado 124 dramaturgos, entre ellos, Joel Joan. Fue en el 2024 y la pieza se titulaba Penjant d’un fil. Ahora, aquel texto ha crecido y se ha convertido en una comedia, Bons i dolents, que se estrena en el teatro Condal hoy, y hará funciones hasta el 15 de noviembre. “Es un texto que empezó con dos personajes y 40 minutos, y me planteé hacerlo crecer –explica el autor y actor–. Ahora todo és más vistoso, con cinco intérpretes y un abanico de personalidades”.
La dirección, como en el caso de Vània –la versión en la que Joel Joan interpretaba todos los personajes del drama de Chéjov–, es de Nelson Valente, con quien forman pareja lingüística y artística. “Joel dice que la obra habla de ser bueno o ser malo y que todos somos buenos y malos al mismo tiempo, pero yo discrepo, porque hay excepciones: hay gente mala sin matices”, manifiesta Valente. La pieza se centra en una cena entre dos parejas de amigos, y está interpretada por Joel Joan, Agnès Busquets, Oriol Casals, Nesa Vidaurrázaga y Ana Gago.
Somos supervivientes y si hay que hacer algo moralmente reprobable para vivir, pues se hace
Joel Joan
El autor continúa: “Quiere ser una comedia, pero quiere morder, como a mí me gustan, políticamente incorrecta y sin filtros”. El autor también la califica como “un retrato generacional de los cincuentones”, y se explica: “Es un poco la crisis de los cincuenta, cuando te das cuenta de que ya no eres eterno, de que un día se acabará y te miras las cosas de modo distinto. Por eso hay quien se plantea vivir al máximo: sexo, drogas y rock’n’roll; o también quien a los 40 no ha tenido hijos…”
Por lo que dice entre líneas, este personaje es el que él interpreta: “Hay un gancho potente con uno de los personajes, que deja embarazada a una chica joven que conoce en Tinder, algo que no toca. Porque cada uno de ellos a veces son buenos y a veces son malos. Son conceptos humanos y, como todos los conceptos humanos, son interpretables: antes la esclavitud se consideraba normal”.
Lee también

Cherkaoui y Zimmermann, artistas eternos
Magí Camps

¿Aún es sexy Rod Stewart?
Magí Camps
“La frase ‘todos somos buenos hasta que nos conviene no serlo’ resume bien el espectáculo –puntualiza Joan–. Porque, como cualquier especie de la Tierra, somos supervivientes. Y si hay que hacer algo moralmente reprobable para vivir, pues se hace. Hay gente que intenta sobrevivir y es interesada. Los catalanes nos pensamos que somos buenos, que estamos en el lado bueno de la historia, y eso me pone muy nervioso porque así no creceremos nunca. Quien crece es quien tiene el poder y ya está”.
Sobre los personajes de Bons i dolents, Joan añade: “Se creen que gobiernan sus vidas y hacen lo que quieren, y no es así: hacen lo que pueden, como todo el mundo. La comedia es el gran vehículo para hablar de las grandes verdades, y de las grandes verdades incómodas”. Y sobre que firme la obra solo, sin Hèctor Claramunt, declara: “Estoy muerto de miedo, me pone presión porque, si no va bien, no tengo con quién repartir las culpas. Yo habría querido ser actor de Hollywood, pero no he podido, pero me ha ido muy bien este proceso largo porque me ha ayudado a crecer: a mí me va la marcha. No he podido ser Brad Pitt y así he crecido por otro lado”, concluye.

Magí Camps
Redactor de Cultura y coordinador de los libros de estilo de las ediciones en castellano y en catalán del diario. Profesor asociado de la UPF y miembro de la Secció Filològica del IEC
Mostrar comentarios
Fonte: Portada