Javier Godó reivindica el “buen periodismo” como garantía de libertad
Por Angie Calero Belenguer — Portada
Javier Godó reivindica el “buen periodismo” como garantía de libertad
En Madrid
El editor de La Vanguardia recibe el primer homenaje Hall of Fame de Forbes

El editor de La Vanguardia, Javier Godó, recibe la distinción Hall of Fame de Forbes House del presidente de Spain Media, Andrés Rodríguez
Dani Duch

Madrid
20/10/2026 21:38 Actualizado 20/10/2026 21:52 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
“El buen periodismo es más necesario que nunca, y ayuda a construir un mundo más libre, y más solidario”. Javier Godó, conde de Godó y editor de La Vanguardia, reivindicó esta tarde el papel de la prensa de calidad como garantía de libertad y pilar fundamental de la democracia. Lo hizo en Madrid, al recibir el primer reconocimiento del Hall of Fame de Forbes, una distinción con la que SpainMedia homenajeó su trayectoria al frente de uno de los periódicos más antiguos de España, que este año celebra su 145 aniversario.
Andrés Rodríguez, presidente de Spainmedia y editor de Forbes, reivindicó el oficio de editor, cuya motivación última “no está en la cuenta de resultados”, sino en “dejar una sociedad mejor”. Destacó la dificultad de mantener la independencia de un periódico, atraer talento y conservar la confianza de los lectores, y ha asegurado que “la sociedad sería mejor con más editores”. Rodríguez explicó que, con motivo del 20 aniversario de Spainmedia, han querido reconocer cada año a una persona por su aportación a la sociedad civil y que les pareció “muy bonito que el primer premiado fuera un editor y que el premio fuera de un editor a un editor”. También elogió –en este acto conducido por el periodista de TVE, Diego Losada–, la trayectoria de Javier Godó y el papel de La Vanguardia a la hora de “explicar nuestra sociedad” desde la distancia de la presión que ejercen “Madrid y la M-30”.
“No son tiempos fáciles para el mundo de la comunicación”, advirtió Godó ante un reducido grupo de familiares y amigos, entre los que se encontraban su esposa, Marisa Falcó; su hijo Carlos Godó, presidente ejecutivo del Grupo Godó, acompañado por su mujer, Maite de Obes; su hija Ana Godó, directora de Libros de Vanguardia; y Gabriela Lanardonne. El editor dedicó esta distinción a La Vanguardia, un periódico “que ha pertenecido siempre a una misma familia, los Godó, durante sus 145 años de vida” y cuya historia se ha construido sobre “el rigor, la independencia y la pluralidad de sus contenidos”.

El conde de Godó reflexionó sobre el significado de una profesión que ha marcado a cuatro generaciones de su familia. “¿Qué quiere decir hoy ser un editor?”, se preguntó. “Yo lo entiendo como una profesión que comporta la capacidad de atraer talento, de saberlo encauzar y ponerlo al servicio de la verdad”, dijo, al tiempo que defendió que el editor “debe estar comprometido con la libertad y comprender las circunstancias y cambios de su tiempo”, además de mantener una relación estrecha con el director del periódico.
“Me gusta escuchar a los periodistas”, aseguró. “Siempre me he considerado un editor y debo reconocerles que amo profundamente mi profesión”, confesó. Recordó sus conversaciones con Arthur Sulzberger, editor de The New York Times, con quien comparte la convicción de que “el periodismo de calidad sobrevive a todos los cambios”. “La verdad no se negocia, sino que se busca, se investiga y se comunica a los lectores”, afirmó. Y apuntó: “El secreto de La Vanguardia es haber sabido ser el espejo de la sociedad a la que nos dirigimos”.
Marañón elogió en su laudatio el “inmenso esfuerzo” y el “gran talento” del editor
de este diario
La laudatio del homenajeado fue pronunciada por Gregorio Marañón, presidente de la Fundación del Teatro Real y amigo del conde de Godó: “Javier Godó es una referencia tan prestigiosa como indiscutible en el ámbito mediático y empresarial de nuestro país por sus destacados logros, por su inmenso esfuerzo y por su gran talento”. “Javier Godó y La Vanguardia, La Vanguardia y Javier Godó, hoy nos lo dicen todo”, resumió.
Recordó Marañón los orígenes del periódico, fundado en 1881 por Carlos Godó, bisabuelo del homenajeado, como una publicación liberal y progresista. También repasó el papel de las sucesivas generaciones de la familia hasta llegar a don Javier, que, en principio, no estaba destinado a hacerse cargo del diario. No era el hereu, el heredero familiar, y sus planes eran otros: quería terminar sus estudios de Económicas e ingresar en la Escuela Diplomática. Sin embargo, la muerte de sus dos hermanos mayores cambió su destino.

“Me vi abocado a suceder a mi padre cuando llegase el momento, de modo que empecé a familiarizarme poco a poco con el negocio…, que me gustó desde el primer momento”, recordó Marañón, citando las palabras del propio Javier Godó. En 1970, con 29 años, fue nombrado gerente de La Vanguardia y en 1983 pasó a ser su editor, antes de heredar el periódico tras el fallecimiento de su padre, en 1987.
Marañón destacó especialmente la contribución de Godó a la modernización del diario y su papel durante la Transición, cuando La Vanguardia apoyó desde sus páginas el cambio democrático, la monarquía y el autogobierno de Cataluña. También recordó su impulso a la transformación de la redacción y a la renovación del periódico, que en 1989 experimentó uno de los cambios más importantes de su historia.

Más allá de su trayectoria empresarial, Marañón se detuvo en las cualidades personales del homenajeado. Para ello recuperó unas palabras de Jesús Polanco, otro amigo común: “Javier es muy buena gente, y en este mundo de los negocios en el que él y yo nos movemos es difícil encontrarse con tan buenas personas”. Y citó a Isidro Fainé, también amigo de ambos, quien destacó su “instinto de gran editor”, su capacidad para escuchar, su prudencia y su defensa constante del diálogo y la inclusión.
Evocó Marañón su compromiso con Barcelona, su proyección cultural y su apoyo a los Juegos Olímpicos de 1992 y el Trofeo Godó. Celebró que haya mantenido en La Vanguardia una identidad catalana con proyección española y vocación europea y universal, una filosofía que ha marcado la trayectoria editorial de la familia.
El homenaje terminó con una dimensión más íntima y personal, cuando Marañón destacó el carácter discreto y familiar de su amigo Javier Godó, además de su sentido del humor y la confianza que ha depositado en su hijo Carlos, actual Presidente Ejecutivo del Grupo Godó. Y concluyó con un “que prosiga”, lema grabado en el Pazo de Oca que simboliza la continuidad de cuatro generaciones de editores.
Una amplia representación institucional y empresarial
El homenaje a Javier Godó reunió a una amplia representación del mundo de la política, la empresa, la cultura y el periodismo. Entre los asistentes estuvieron la presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol; la presidenta del Consejo de Estado, Carmen Calvo; la presidenta del Tribunal Supremo, María Isabel Perelló; delegada de la Generalitat en Madrid, Núria Marín; la presidenta de Patrimonio Nacional, Ana de la Cueva; la consejera delegada del ICEX, Elisa Carbonell; y el director de la Oficina de Asuntos Económicos y G20, Manuel de la Rocha.
A Gregorio Marañón le acompañó su esposa, Pilar Solís Martínez Campos; la directora editorial de Siruela, Ofelia Grande; y José María Lasalle. La representación empresarial contó con el presidente de Repsol, Antonio Brufau; el consejero delegado de Endesa, José Bogas; el presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre; el presidente de HM Hospitales, Juan Abarca; y el presidente de Atrys Health, Santiago de Torres.
Javier Godó: “La verdad no se negocia, sino que se busca, se investiga y se comunica a los lectores”
A ellos se sumaron el director corporativo de Comunicación de Cálamo y Cran, Jesús Nemesio Arroyo; el director de Comunicación de Iberdrola, José Luis Fernández Peña; la directora de Comunicación de Telefónica, Ana Porto; y la responsable de Comunicación Corporativa e Internacional de Roman, Sonia Doménech.
Junto al director de La Vanguardia, Jordi Juan, y el delegado del diario en Madrid, Enric Juliana, estuvieron también los exdirectores de La Vanguardia, Màrius Carol y Lluis Foix.
También los directores de RAC1, Francesc Cano, y de Mundo Deportivo, Santi Nolla. En representación del Grupo Godó, los consejeros Maite Barrera, Carles Casajuana, Santiago Torres y María Benjumea, así como el presidente del Salón Náutico Internacional de Barcelona, Luis Conde; el exparlamentario catalán Josep Antoni Duran i Lleida; el asesor de Trilantic Europe Manuel Garí; el consultor y exdirector del Gabinete de la Presidencia del Gobierno Iván Redondo; y el socio de Ruiz Gallardón Abogados Alberto Ruiz-Gallardón.
Entre los profesionales de la comunicación también estuvieron la periodista y presentadora Susanna Griso, junto a su marido y director de Schwartz & Meyer, Luis Enríquez; y el socio de Harmon Borja Bergareche.
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