Jaume, con cáncer metastásico: “No pienso en la enfermedad, vivo el día a día”
Por Cristina Oriol Val — Portada
Jaume, con cáncer metastásico: “No pienso en la enfermedad, vivo el día a día”
Cuidados paliativos
Los equipos de atención psicosocial ofrecen apoyo emocional y psicológico a pacientes con enfermedades avanzadas y a sus familiares, para mejorar su bienestar y acompañarlos en el tramo final de su vida

Jaume, de 61 años, que está en proceso oncológico avanzado, junto a su psicóloga Mireia Martín.
Miquel Muñoz / Shooting / Colaboradores

Barcelona
18/10/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Jaume tiene 61 años y convive con un cáncer metastásico. Es el segundo proceso oncológico al que se enfrenta, en una vida marcada también por situaciones muy difíciles, que le han llevado incluso a quedarse sin hogar. Hoy, desde una habitación del hospital geriátrico de Granollers, encuentra en la fe la fuerza para afrontar el día a día y en sus dibujos y su diario, una forma de expresar lo que siente. También se aferra al amor de Araceli, su pareja desde hace años y uno de sus grandes apoyos. Un vínculo tan profundo que ambos llevan tatuado el nombre del otro.
“El cáncer que tengo ahora es metastásico. Hace dos meses me detectaron un tumor avanzado en el pulmón, con metástasis en la espalda, la pleura y el esternón. Y ya me quedé ingresado”, relata Jaume, que habla con cierta dificultad debido a las secuelas del tratamiento que recibió hace siete años para tratar un cáncer de cuello que logró superar.
Jaume tiene metástasis en la espalda, la pleura y el esternón
Jaume convive con el dolor a diario, aunque la medicación le permite mantenerlo bajo control. Las secuelas de los tratamientos también le dificultan comer: “La boca se me abre, como mucho, lo que mide un dedo índice”. Aun así, no renuncia a pequeños placeres, como disfrutar de un bocadillo cuando le apetece. Para hacerlo, lo rompe con las manos en pequeños trozos que pueda llevarse a la boca.
Aunque Jaume afronta la enfermedad con una enorme fortaleza, su cuerpo está debilitado. Actualmente pesa 57 kilos, un peso que, por su estado de salud, hace que la quimioterapia no sea una opción viable y reciba mucha medicación.

Jaume quiere contar su historia con la esperanza de que sus palabras lleguen a “las orejas y al corazón” de alguien que esté atravesando un momento difícil. A veces, cuando ya no se puede curar, lo más importante es no dejar a nadie solo. Y ese acompañamiento lo encuentra en Mireia Martín, psicóloga del programa para la Atención Integral a Personas con Enfermedades Avanzadas de la Fundación La Caixa, a través de Cruz Roja.
“Es una persona muy resiliente, con una historia de vida muy dura. Es muy fácil acompañarlo porque da muchísimo y se hace querer por todo el mundo. Lleva dos meses en el hospital y se siente como en casa”, explica Martín, su psicóloga. En el momento de la entrevista, Jaume preparaba sus pertenencias para trasladarse a un centro sociosanitario cercano. Un cambio que, reconoce, ha estado marcado por la incertidumbre y el miedo. Pero su fuerte resiliencia y su capacidad para afrontar las dificultades le ayudan a adaptarse a cada nueva situación. “Han sido días complicados y, al mismo tiempo, de mucha alegría por poder contar su historia y transmitir un mensaje de optimismo”, confiesa la psicóloga.
Es muy fácil acompañarlo porque da muchísimo y se hace querer por todo el mundo
Mireia Martín
Psicóloga
El trabajo de Martín consiste en acompañar todas estas emociones “desde el respeto y sin forzar nada”. “Mi labor es estar presente ante lo que vaya surgiendo y adaptarme a las necesidades de cada persona. Hay pacientes que no quieren hablar de la enfermedad y, en esos casos, hablamos de otras cosas”.
En el marco del programa también hay espacio para los voluntarios que quieran convertirse en “compañeras del alma”. En el caso de Jaume, su nombre es Jordi, un hombre con el que ha hecho muy buenas migas y le está ayudando a transitar mejor la enfermedad. “Ya nos hemos hecho amigos”, admite entre risas el paciente.

La psicóloga también explica que, en cuidados paliativos, existe una herramienta llamada ‘terapia de la dignidad’, que permite al paciente reflexionar sobre su vida, sus vivencias y aquello que desea dejar a sus seres queridos. A través de una serie de preguntas, el especialista ayuda a construir un legado que posteriormente se transcribe para que la familia pueda conservarlo cuando la persona fallezca. “Todo lo que va escribiendo Jaume en su libreta lo ha hecho por iniciativa propia. No he tenido que decírselo. Es un crack”, asegura con admiración.
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Jaume sabe que su manera de afrontar la enfermedad puede sorprender a quienes lean su historia. “Con todo lo que tiene, ¿y el tío sigue en pie?”, imagina que pueden pensar. Su respuesta está en la fe, una constante en su vida a la que se aferra especialmente en los momentos más difíciles. “He estado a punto de morir varias veces. Dios me salvó de una tuberculosis, de una neumonía y de dos atropellos”, cuenta. Ahora, ante un cáncer incurable, Jaume ha decidido seguir confiando sin dejar que el cáncer lo ocupe todo: “No pienso en la enfermedad, vivo el día a día y aprovecho el tiempo que me queda, sin pensar en el ayer”.

Cristina Oriol Val
Periodista
Periodista especializada en temática social: feminismos, migraciones, salud mental. Antes, en el equipo de Redes Sociales. Doble licenciada en Periodismo y Publicidad y RR.PP. por la UAB
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