Isabel Peña, la guionista tranquila que convierte en éxito todo lo que escribe, ahora brilla con ‘El castillo’

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Por Javier Zurro — eldiario.es – Cultura

Isabel Peña, la guionista tranquila que convierte en éxito todo lo que escribe, ahora brilla con ‘El castillo’

Tras firmar junto a Rodrigo Sorogoyen el guion de ‘El ser querido’, presenta en San Sebastián su primera serie como creadora (además de guionista), ‘El castillo’, una de las propuestas del año

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“Si tuviéramos tradición de ir a buscar a los autores muchas cosas irían mucho mejor”. Lo decía Eduard Sola, uno de los guionistas con más visibilización del cine español con motivo de la publicación de su primera novela, El nido. Pensaba que, si nos fijáramos quién escribe las películas, los cuentos y hasta las noticias, nos prevendríamos de la desinformación. Si le hiciéramos caso, si miráramos quién ha escrito algunas de las mejores películas y series de los últimos años del audiovisual español encontraríamos un nombre, el de Isabel Peña.

Ella es la firma que acompaña a Sorogoyen en títulos como As bestas, Antidisturbios, El reino o El ser querido. Casi nada. Quienes no la conozcan solo tenían que haber estado un poco atentos. Hay en el cineasta una voluntad de reivindicarla siempre como una cocreadora. La escritura a cuatro manos de la dupla funciona siempre, pero Isabel Peña es mucho más que la coguionista de Sorogoyen, es una escritora con un ojo único, con una capacidad de tensionar sin manipular, de buscar los sitios moralmente ambiguos para que el espectador bucee en esa zona incómoda.

Lo demuestra ahora en su primera serie como showrunner, El castillo, creada junto a Eduardo Villanueva y Elena Martín Gimeno, la directora de Creatura que se encarga de la puesta en escena de algunos episodios (los otros los dirige Sandra Romero) y cuya aportación ha sido tan importante que se ha unido al tridente de creación de esta adaptación del libro El proxeneta, de Mabel Lozano.

Peña ha creado una miniserie de seis episodios —que el 8 de octubre se podrá ver en Movistar Plus— seca, sin concesiones ni recursos melodramáticos. Una mirada a la trata desde dos puntos de vista, el del chulo al que da vida un transformado, terrorífico y espectacular Raúl Arévalo; y el de una de las mujeres explotadas, el gran descubrimiento llamado Valentina Vidal con el que el espectador transitará este castillo de esclavitud moderna. El resultado es una de las mejores series españolas del año, lo que unido a El ser querido, vuelve a confirmar a la guionista como esa figura tranquila que convierte en éxito todo lo que escribe. 

La conjunción de estos dos proyectos ha sido “una casualidad”. De hecho, si ella hubiera podido elegir, hubiera preferido que no coincidieran en el tiempo. “Siempre quieres controlar los calendarios, pero cada proyecto tiene su propia vida y lo que es mejor para ese proyecto. Ha dado la coincidencia de que lo mejor para ambos proyectos es esto que está sucediendo ahora. Influye que nos ha costado mucho escribir este guion. Empezamos a escribirlo en 2018. Soy muy lenta”, dice riendo.

Fue Villanueva quien leyó el libro hace mucho y supo que ahí había una serie. Abordaba un tema, la trata, sobre el que siempre había querido trabajar. “Cuando llegó a mis manos, desde el primer momento se lo propuse a Isa, porque me parecía la persona ideal para hacerlo. Ya estábamos con Antidisturbios en marcha, y fue una cosa que fue muy poco a poco, compaginándola con todas las cosas que han estado en nuestra carrera. En concreto en la de Isa como guionista durante todo este tiempo, pero siempre sacando los huecos para ir haciendo distintas aproximaciones hasta encontrar la forma que ha acabado teniendo El castillo”, añade el productor de Caballo Films que aquí salta a la silla de creador.

Siento que en toda esta trayectoria y relación con Sorogoyen y la productora yo no he sido solo una guionista. Somos un equipo en cuanto a que muchas decisiones las tomamos juntos

Isabel Peña
— Guionista

En una industria donde solo se mira al director, y donde a la mujer se le suele dar menos espacio, podría parecer que este proyecto supone la ‘emancipación’ de Isa Peña de Sorogoyen. O al menos un paso en la visibilidad de su trabajo. Pero para ella, siempre tranquila, siempre sincera, este paso “no es algo ni consciente ni inconsciente, sino que ha surgido así”. “Es que es demasiado orgánico y demasiado natural como para que haya un plan para conmigo misma o para con el mundo”, dice y continúa. 

Al rato retoma la respuesta. “Creo que no te he respondido bien”, apunta, y vuelve. Como buena guionista, reescribe de alguna forma lo dicho. “Siento que en toda esta trayectoria y relación con Rui (Sorogoyen) y con Caballo (la productora) yo no he sido solo una guionista. Yo creo que somos un equipo en cuanto a que muchas decisiones las tomamos juntos. Sí que hay, digamos, más responsabilidad sobre mis hombros en este proyecto que en otros anteriores que haya podido hacer con Rui, pero aunque todo sea más bestia y más grande, no me siento extraña con respecto a lo que yo había podido hacer antes”, explica.

Señala también a otra de las claves de Caballo Films, la productora que se ha convertido en familia creativa detrás de todos los proyectos, el trabajar en grupo y con la misma gente: “Lo he podido hacer más acompañada, y eso me ha ido dando conocimiento. Si me hubieran soltado en El castillo creo que me hubiera dado algo. Pero todo lo que hemos aprendido juntos como equipo, con Rui, con Nacho Lavilla… eso nos ha permitido enfrentarnos a los dos a un casting con más experiencia, porque yo nunca había ido a casting con tanta responsabilidad como ahora. Pero gracias a haber estado presente en algunos procesos, he pensado que podía hacerlo un poco mejor que antes”, aclara de un reto que define como “exigente” y de “mucho vértigo”, pero también “muy estimulante”. Eso sí, no sabe si repetiría: “Muy bueno tiene que ser el proyecto para que repitamos y tendrá que pasar dentro de un tiempo”.

El equipo de 'El castillo' posa en San Sebastián

El equipo de ‘El castillo’ posa en San Sebastián

En El castillo, gracias a esos puntos de vista, y a un guion complejo lleno de aristas políticas y económicas, consiguen trasladar que sobre la prostitución no hay solo una mirada unívoca. Peña define el universo retratado como “tan complejo” que cuanto más leían, más difícil se volvía. “Nuestra máxima era que cada vez que hubiera una grieta por donde pudiéramos abrir complejidad, había que hacerlo. Poner matices en todo momento, en todo lo que nos lo permitía la historia, sin faltar a la verosimilitud, sin pecar de pedagógicas”, subraya. 

En esa complejidad decidieron que su protagonista supiera desde el primer momento que iba a ejercer la prostitución y lo aceptara. “Es peligroso el pensar que todas vienen engañadas, porque entonces ya estamos empezando a generalizar. Y una de las muchas cosas que nos han obsesionado durante este proceso es el decir que cada mujer es un individuo, aunque todas padezcan el mismo abuso”, analiza la guionista.

También se nota en cómo la serie va desgranando las connivencias empresariales que siempre hubo y hay con la prostitución. Desde la sanidad privada, que se encargaba de los análisis médicos de las mujeres, a los bancos, que colocaron cajeros dentro de los prostíbulos para que los hombres sacaran dinero en efectivo. Una trama económica que El castillo analiza de forma brillante y que siempre tuvieron claro que quería que “atravesara toda la serie” para mostrar que hay muchos intereses en que esa esclavitud siga existiendo.

Fonte: eldiario.es – Cultura

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