Irene Montero borra las siglas y el morado de Podemos de su campaña
Por Asier Martiarena Olveira — Portada
Irene Montero borra las siglas y el morado de Podemos de su campaña
Cambio de piel
La candidata apuesta por su nombre y sus propuestas para intentar trascender la marca del partido tras un ciclo electoral adverso
Podemos se enreda en sus contradicciones tras dar el portazo definitivo al Frente Amplio

El nuevo cartel de Irene Montero no hace referencia alguna a la formación morada
Podemos

Madrid
19/10/2026 17:33 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Podemos parece dispuesto a cambiar de estrategia tras un ciclo electoral adverso en el que ha perdido buena parte de su representación en los parlamentos autonómicos y ha acabado en el grupo mixto del Congreso, después de romper con Sumar. En este contexto, la decisión de Irene Montero de relegar los símbolos tradicionales de la formación adquiere una dimensión política que va más allá de la campaña. La búsqueda de una fórmula que permita al partido recuperar espacio sin quedar limitado por una marca asociada a años de disputas en la izquierda.
La candidata ha optado por una imagen centrada en su nombre y en sus propuestas, sin el logotipo de Podemos y sin el protagonismo del morado, uno de los principales rasgos identificativos de la formación desde su nacimiento. El cambio parece apuntar a la voluntad de pasar página de una etapa convulsa, marcada por las disputas internas y la pugna por las siglas, o al menos de situar esos elementos en un segundo plano. Montero, que sigue siendo eurodiputada y que, por el momento, no tiene previsto dejar su escaño en el Parlamento Europeo, se presenta así con una identidad visual que pone el foco en su figura por delante de la organización que la respalda.
Los primeros materiales promocionales, como folletos y chapas, han convertido “Irene” en su principal elemento identificativo. El nombre de la candidata aparece acompañado del lema “Paz, casa y trabajo”, que resume los ejes de su propuesta electoral.

Desde Podemos, como recoge Europa Press, justifican el cambio por la voluntad de poner en el centro “lo básico y las cosas que hacen posible una vida digna”. Según la formación, el lema condensa las preocupaciones cotidianas de millones de personas y permite hablar de cuestiones concretas, como el acceso a la vivienda, la capacidad de llegar a fin de mes y unas condiciones laborales que permitan “trabajar para vivir y no vivir para trabajar”. La propuesta incluye también la defensa de los cuidados y de la paz frente a la guerra y el rearme.
La misma estrategia se ha trasladado a la página web habilitada para la campaña, www.pazcasaytrabajo.es. La imagen de Montero ocupa la cabecera y su nombre acompaña al lema, sin referencias visibles al logotipo ni al nombre de Podemos. La plataforma permite realizar donaciones, inscribirse como voluntario y consultar los principales ejes programáticos de la candidatura.
La formación ha llevado esa decisión hasta el texto con el que la página se presenta en Google, cuya descripción se limita a identificar a Montero como “candidata a las elecciones generales” y a ofrecer tres opciones: “Conoce las propuestas, dona a la campaña o súmate al voluntariado”. Del mismo modo, el nombre de Podemos no aparece ni una sola vez en la landing page, que permite realizar donaciones, inscribirse como voluntario y consultar los principales ejes programáticos de la candidatura.
La formación defiende que la nueva identidad visual busca un mensaje “directo, reconocible y sin artificios”, con un lenguaje claro y accesible. La intención declarada es situar las necesidades básicas en el centro del debate político y reivindicar la capacidad de la política para mejorar la vida de la gente. Pero la decisión también abre una lectura política que trasciende los argumentos de comunicación esgrimidos por el partido.
Al prescindir de sus símbolos más reconocibles, Montero sitúa su figura por delante de la organización y trata de presentar su candidatura a partir de un programa que aspira a conectar con preocupaciones compartidas por un electorado más amplio. La apuesta puede interpretarse como un intento de reducir el peso de la identidad partidista y de una marca desgastada tras años de enfrentamientos en la izquierda, aunque la formación no ha presentado el cambio expresamente en esos términos.
El giro llega después del fracaso de las negociaciones con Frente Amplio, que ha dejado a ambas formaciones abocadas a concurrir por separado en buena parte del territorio. La ruptura ha vuelto a evidenciar las dificultades para articular una candidatura unitaria a la izquierda del PSOE, en un espacio marcado por las diferencias entre sus organizaciones y la disputa por el liderazgo.

Asier Martiarena
Redactor de la sección de política tras una década cubriendo la actualidad de Madrid entre 2011 y 2022. Antes en Microsoft News y el diario Metro
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