España también profana Wembley en una noche de altibajos
Por Luis Buxeres Pujol Soliano — Portada
España también profana Wembley en una noche de altibajos
Inglaterra, 2 – España, 3
La selección sobrevive a una noche divertida pero escasa de solidez en su estreno en la Nations

Lamine Yamal inauguró el marcador
TOLGA AKMEN / EFE

Enviado especial
26/09/2026 22:42 Actualizado 26/09/2026 23:16 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
No hay peor mensaje para los rivales que ganar sin jugar bien, ganar sufriendo y pasándolo mal, cuando además eres el mejor equipo del mundo. España sobrevivió a una noche de altibajos en Wembley, donde estrenaba su segunda estrella, y salió más que airosa, profanando una de las grandes catedrales con un triunfo ante Inglaterra con el que inauguró su camino en la Nations League.
Sufrieron los ingleses a un motivado Lamine, con el Balón de Oro entre ceja y ceja, pero también a un soberbio Baena, que acudió al rescate de los suyos cuando estaban completamente fuera del partido y por detrás en el marcador. La victoria, además, alarga la impresionante racha española, que se va ya hasta los 40 partidos oficiales seguidos sin perder.
Baena salió al rescate de los de De la Fuente, muy lejos de la solidez del Mundial, justo cuando más lo necesitaban
Invitaba el escenario a estrenar a lo grande las dos estrellas, pocos hay mejores que Wembley para honrar a la historia. Y la cosa no pudo comenzar mejor, como si el éxito mundialista se hubiera prorrogado un par de meses y continuara flotando en el ambiente. Guehi se metió él solito en un lío y Lamine, oliendo peligro, subió las revoluciones, le robó el balón, entró en el área y disparó con la izquierda. El balón rebotó en el poste y se alojó cómodamente en la red. Silencio sepulcral en la Catedral, donde sólo se escuchaba a los 4.700 aficionados españoles.
Inglaterra no supo digerir lo sucedido y la inseguridad con el balón en los pies de los hombres de Tuchel pareció contagiosa. Repitió Anderson, aunque esta vez tuvo la suerte de que el que se la robó fue Cucurella y no Lamine, y la jugada ‘solo’ acabó en córner. España tenía a su merced al rival y lo tuvo todo para sentenciar el duelo. Bueno, casi todo, le faltó la puntería de Ferran Torres, que no hiló tan fino como en Nueva York. La primera que tuvo el valenciano la metió en la portería, pero el tanto fue anulado por fuera de juego. Pero después, Lamine le regalaba un pase para que sólo tuviera que batir a Trafford o cederla a Nico, pero Ferran optó por disparar demasiado centrado. No sería su última ocasión.
El partido no estaba siendo brillante. Dominaba España en el marcador pero no en el verde, donde los ingleses, con su Eurocopa al final de este ciclo de dos años, jugaban presionados para comenzar bien su andadura. Pero les costaba mucho superar la defensa de De la Fuente, cosa que sucedía al revés al otro lado del campo. De hecho, de nuevo Ferran tiró un gran desmarque, recibiendo el balón de Rodri, superando a los dos centrales con una poderosa carrera, pero de nuevo fallando en el remate, demasiado cruzado.
A pesar de las ocasiones creadas, España no se asemejaba ni de lejos a la máquina perfecta que era en Estados Unidos. Flaqueaba especialmente por la banda izquierda, donde Cucurella y Nico Williams parecían jugar a una velocidad menor que sus compañeros. Por ahí comenzó lo inesperado, la remontada inglesa. Justo antes, otra maravilla de Lamine, que quería dejar claramente su huella en un recinto tan legendario, acabó con un chute de Olmo ligeramente desviado. Ahí palideció la roja. Una pérdida de Nico la transformó Gordon con un taconazo en una carrera hacia la gloria tras el pase Bellingham. El azulgrana no falló ante Unai Simón y desató el jolgorio en Wembley. El empate actuó como una cerilla encendida cayendo en una caja de petardos. Todo explotó por los aires y España no las veía venir. Kane chutaba desviado por centímetros casi en la jugada siguiente. No solo eso, segundos después, lo de Tuchel sí acertaban a voltear el marcador. Kane respondía a Lamine en su amistosa lucha por el Balón de Oro y cabeceaba a gol un centro, con cierta ayuda de Cucurella, que parecía tenerlo todo para despejar pero acabó como rematando sin querer a gol. Dos goles en cuatro minutos después de haber encajado solo uno en los ocho partidos del Mundial. Claramente el panorama era otro.
No le sirvió el descanso para mucho al equipo de De la Fuente, que volvió a comparecer en el verde completamente grogui. Se veía muy cómodos a los ingleses, que acechaban a Unai Simón con mucha más facilidad que al inicio. Se hace difícil recordar al equipo de De la Fuente tan superado por un rival en mucho tiempo. Fruto de esa dinámica llegó otra jugada que, como las de Ferran, tuvo el poder de cambiarlo todo. Rodri llego tarde y Bellingham se tiró al suelo. El VAR reclamó a Massa, que no había pitado nada, y la cosa acabó en penalti. Pero Harry Kane resbaló y disparó al larguero.
No aguantó más De la Fuente, que ordenó los primeros cambios y, de nuevo, acertó de pleno con la entrada de Baena. La salida de Nico estaba cantada. El atlético inició su recital con una pared a Lamine que falló una de esas ocasiones que se fallan una sola vez en la vida. No pasaba nada, a la siguiente, Baena agarró el balón en la frontal y lo dirigió a la esquina inferior de la portería, inalcanzable para Trafford. Nadie se aburría en Wembley, gozando de un precioso combate. Y aún quedaba un último capítulo, que volvería a escribir Baena, como si estuviera en trance. Esta vez, asistiendo a Oyarzábal, que resolvió como el mejor Romario para culminar la remontada.
‘La roja’ salvó una situación difícil y alargó su racha a 40 partidos invicto con un gran Lamine Yamal
Inglaterra apretó en los minutos finales, aupadas por un público que se acabó conectando al partido, pero Unai Simón, siempre tranquilo, resolvió con acierto todas las situaciones de peligro.
La profanación era un hecho. A España no hay quien la gane.
Ficha técnica
2 – Inglaterra: Trafford; Quansah, Konsa, Guéhi (Branthwaite, m.89), O’Reilly; Anderson, Lewis-Skelly (Garner, m.70); Saka (Gibbs-White, m.83), Bellingham, Gordon (Rogers, m.70); y Kane (Calvert-Lewin, m.83).
3 – España: Simón; Eric García, Cubarsí, Laporte, Cucurella; Rodri, Olmo (Merino, m.82), Ruiz (Pedri, m.70); Lamine, Williams (Baena, m.60) y Ferran (Oyarzábal, m.55).
Goles: 0-1, m.2: Lamine. 1-1, m.36: Gordon. 2-1, m.40: Kane. 2-2, m.60: Baena. 2-3, m.74: Oyarzábal.
Árbitro: Davide Massa (Italia) amonestó a O’Reilly (m.67) y Bellingham (m.81) por parte de Inglaterra.
Incidencias: Partido correspondiente a la primera jornada de la Liga de Naciones disputado en Wembley ante unos 84.000 espectadores. Se homenajeó en los prolegómenos a Kevin Keegan, doble Balón de Oro y leyenda del fútbol inglés, fallecido este año.

Luis Buxeres
Periodista
Nací en Barcelona en 1975 y he desarrollado toda mi carrera en el ámbito deportivo. Aprendí en Mundo Deportivo, me asenté en La Razón, el ABC me devolvió al periodismo y La Vanguardia, donde trabajo desde 2015, me dio la oportunidad de crecer.
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