Escocia, Gales y el Ulster exigen el derecho a poder dejar el Reino Unido

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Por Rafael RamosPortada

Escocia, Gales y el Ulster exigen el derecho a poder dejar el Reino Unido

Gran Bretaña

Edimburgo pide otro referéndum soberanista y Gales, una mayor autonomía

Una niña ondea banderitas del País de Gales, donde un 32% por ciento de los votantes desea la independencia según las encuestas

Una niña ondea banderitas del País de Gales, donde un 32% por ciento de los votantes desea la independencia según las encuestas

Simon Galloway / Getty

Rafael Ramos

Rafael Ramos

Cardiff. Corresponsal

15/09/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial

¿Será Andy Burnham el último primer ministro del Reino Unido tal y como lo conocemos ahora? Ese es el pronóstico del líder del SNP, Jown Swinney, aunque es dudoso que estuviera dispuesto a jugarse la hipoteca (o el coche, o una suma importante de dinero). Tal vez, eso sí, una cena discreta o unas pintas de cerveza en el pub de su vecindario.

Swinney, que es líder del Ejecutivo escocés, hizo su apuesta en el marco de la cumbre en Cardiff de los máximos dirigentes de Irlanda del Norte, País de Gales y Escocia –con la asistencia también de la presidenta del Sinn Fein y líder de la oposición en la República, Mary Lou McDonald– con el propósito de presionar a Londres para que conceda referéndums de independencia o más autonomía.

Andy Burnham se ha marcado como uno de sus grandes objetivos dar mayores poderes a las regiones inglesas y reducir las desigualdades de riqueza entre el norte y el sur, y como símbolo de su firme propósito al respecto ha establecido una sucursal del 10 de Downing Street en Manchester. Pero su afán de descentralización no llega a las fronteras escocesa y galesa, ni cruza el mar hasta Irlanda del Norte.

En la sesión de control parlamentario del pasado miércoles, y tras una reunión con los diputados del SNP en Westminster, Burnham se mostró dispuesto a acceder a otro referéndum de independencia en Escocia “si existe un consenso a su favor”. Pero, bajo presiones unionistas y de la prensa conservadora, ha matizado su posición y descartado una consulta durante la actual legislatura “porque no figura en el manifiesto con el que el Labour ganó las elecciones en el 2024 y distraería del auténtico fin de mi Administración, que es reducir el coste de la vida para las familias británicas y hacer que la economía crezca”.

Los nacionalistas de Edimburgo, Belfast y Cardiff expresan el deseo de volver a ser miembros de la UE

Un 47% de los escoceses favorecen la ruptura del resto del Reino Unido, según la última encuesta, un porcentaje que se mantiene firme en los últimos años a pesar del desgaste y el descenso en la popularidad del SNP tras los escándalos sexuales y financieros que protagonizaron Alex Salmond y Nicola Sturgeon. Los nacionalistas, a pesar de ello, fueron los claros vencedores de las últimas elecciones autonómicas (perdieron sólo seis escaños y comandan el Gobierno), beneficiándose de la debilidad de todos sus rivales.

La cumbre de Cardiff resaltó el hecho incontestable de que, por primera vez en la historia, Escocia, Gales e Irlanda del Norte tienen gobiernos nacionalistas que simpatizan con la independencia en los dos primeros casos, y la reunificación de la isla en el tercero. “Los vientos de cambio son evidentes y ha llegado el momento de cambiar la constitución no escrita del Reino Unido”.

El presidente norteamericano, Donald Trump, atizó el debate en durante reciente visita a Irlanda, proclamando su apoyo a la unidad de la isla (“sería una cosa fantástica, ¿no es cierto?”), provocando la irritación de los unionistas del Ulster, que no sólo han perdido el poder en la Asamblea de Stormont (ahora lo tiene el Sinn Fein), sino que se sienten política y demográficamente amenazados. Los católicos tienen más hijos, y en los acuerdos del Viernes Santo el gobierno británico se comprometió a celebrar un referéndum de reunificación si hay indicios claros de que ganaría el sí.

El partido nacionalista galés Plaid Cymru gobierna por primera vez en la historia de Gales, pero el ministro principal, Rhun ap Iowerth, no va tan lejos como los escoceses y –sin descartar una futura independencia que ahora sólo apoya el 32% de la población– se conforma con mayores poderes autonómicos en materia fiscal, de policía y de control de las aguas territoriales del país, donde hay muchas y muy rentables instalaciones de energía eólica.

El apoyo en Escocia a la independencia se mantiene firme (47%) pese al desgaste que ha sufrido el SNP

Los líderes firmaron un memorando de cooperación en materia de economía, energía, cooperación internacional y relaciones con Europa, mostrándose todos partidarios de reforzar las relaciones con Bruselas y ser miembros de la Unión Europea (escoceses y norirlandeses se pronunciaron en el 2016 en contra del Brexit, y los galeses a favor pero con un gran voto infiltrado de ingleses que viven en las zonas fronterizas). “Está claro que en la actualidad los intereses económicos de todas las naciones excepto Inglaterra no están adecuadamente representados”, señaló el comunicado.

Swinney dice que habrá pronto otro referéndum en Escocia, que Burnham será el último primer ministro del Reino Unido tal y como es ahora y se aproxima el final de Westminster. Pero su influencia es limitada. Ni siquiera pudo impedir que a su equipo, el Hearts de Edimburgo, le robaran la última liga de manera flagrante, con un penalti que no vio nadie.

Rafael Ramos

Rafael Ramos

Corresponsal de 'La Vanguardia' en Londres

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Abogado y periodista. Corresponsal de ‘La Vanguardia’ en Washington entre 1977 y 1994, y en Londres desde 1994.

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