El vino de la semana: Pintia 2021 de Tempos Vega Sicilia
Por Ramón Francàs Martorell — Portada
El vino de la semana: Pintia 2021 de Tempos Vega Sicilia
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Con el objetivo de tratar de imprimirle la máxima elegancia posible poniendo el acento en la expresión de la fruta a una región tan austera como es Toro nació este gran tinto. Su última añada es armónica y vivaz; con fruta madura, con toques de regaliz y con una gran sensación de acidez

Pintia 2021 de Tempos Vega Sicilia
Cedida

San Román de Hornija
13/09/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial
Pablo Álvarez, el consejero delegado y miembro de la familia propietaria del grupo vitivinícola Tempos Vega Sicilia, no tiene dudas de que Pintia “es una de las mejores expresiones que puede tener la gran variedad española que es el tempranillo”. Define a este tinto con especial potencial de guarda como “un vino rico y sabroso de beber”. Desde su bodega se afirma que “Pintia combina la tradición y el carácter del territorio de Toro con la modernidad y la elegancia propias de la casa”.
Tempos Vega Sicilia señala que este tinto es “el talento de la rebeldía”. Y se añade que “Pintia nace con un espíritu joven, intenso y rompedor”, y que “orgulloso de su origen, ha sabido reinterpretar la cultura Vega Sicilia de una manera atrevida, valiente e innovadora liderando el surgimiento de una nueva generación de vinos de Toro”. A la vez, se manifiesta que “Pintia es un vino que se ubica muy bien en el consumo más creativo y rompedor”.

Bajo un clima de pocas precipitaciones y fuertes contrastes térmicos, los viñedos de tinta de Toro enraízan en suelos pobres, pedregosos y arenosos. Ante el potencial de este terruño, escoger el momento idóneo de vendimia permite alcanzar el equilibrio y la finura en los vinos. Al CEO de Tempos Vega Sicilia le sorprende que “no vengan más productores” a la DO Toro, una zona en la que confía plenamente. Ve mucho futuro tanto en Toro como en Jumilla.
La idea seguida en este tinto toresano, como afirma Pablo Álvarez, siempre fue la de conseguir la máxima expresión de su fruta. Por ello invirtieron en cámaras frigoríficas para bajar la temperatura de las uvas antes de ser procesadas (durante 12 horas con el objeto de preservar la intensidad frutal). Se pretende, según Pablo Álvarez, “extraer más aromas a fruta y envejecerlo pocos meses”, un máximo de 11 meses. Durante los últimos años se ha perseguido obtener una mayor elegancia “sin perder la personalidad”. Al hilo Pablo Álvarez comenta que “el toro tiene cuernos y no le puedes quitar un cuerno”. Por ello han adelantado las fechas de vendimia en los últimos años.

El vino toma su nombre de un antiguo pueblo celta asentado en el sector central de la cuenca del Duero. Esas tierras, en los momentos previos a la conquista romana (siglos V-I a.C.), como se recuerda desde la Guía de Lugares Arqueológicos de Castilla y León, estaban ocupadas por el pueblo vacceo. Fue un momento de gran esplendor en el orden político, social y económico. Se asistió a un aumento demográfico notable y la población, hasta entonces establecida en hábitats itinerantes, ocupó grandes caseríos estables, a veces auténticas ciudades-estado, como en el caso del yacimiento arqueológico de Pintia.
Los vacceos destacaron por su actividad agrícola cerealista (cultivaron principalmente trigo y cebada), basada en un régimen de propiedad colectiva. Este antiguo pueblo celta, pues, es el nombre de una antigua ciudad vaccea situada en la pedanía de Padilla de Duero (Peñafiel), en la actual provincia de Valladolid. En 1993 fue declarada bien de interés cultural como zona arqueológica.
Pintia es una de las mejores expresiones que puede tener la gran variedad española que es el tempranillo”

Pablo Álvarez
Consejero delegado y miembro de la familia propietaria del grupo Tempos Vega Sicilia
Pero si hay un personaje que dé renombre a San Román de Hornija fue Chindasvinto, el rey visigodo número 37. Subió al trono en el año 642, a la avanzada edad de 78 años. Se cree que Chindasvinto quiso establecerse en San Román de Hornija, al estilo de los antiguos generales romanos que dominaban sus tierras desde grandes villas rurales, atraído también por la tranquilidad del entorno y la buena calidad de vida.

Aún muriendo en Toledo, quiso ser enterrado en San Román de Hornija. Aquí mandó construir un monasterio y una iglesia en honor a su esposa Reciberga, una joven de 22 años que cayó enferma y murió en San Román de Hornija unos años antes que Chindasvinto. De lo que mandó construir, hoy queda su capilla funeraria, integrada en la iglesia parroquial de San Román Mártir (siglo XVIII) ya que el monasterio fue saqueado y destruido por los árabes.
La añada 2021 en Pintia fue una cosecha de expresión más fresca y vertical, que les permitió “disfrutar plenamente en la vendimia”. La maduración la calificaron como “maravillosa”. Cuentan que “al catar las uvas en el viñedo las encontrábamos muy frutosas, jugosas y con una textura elegantísima”. Su impresión en el campo la corroboraron en bodega durante la elaboración. De hecho, piensan que “estamos ante uno de los mejores Pintia de la historia”. Incluso proclaman que “los pintistas del mundo estamos de enhorabuena”.
2021 fue “un año excepcional en Pintia” gracias a unas precipitaciones distribuidas a lo largo del año y a la ausencia de incidentes meteorológicos. El invierno, templado y lluvioso dio paso a una primavera suave que favoreció una brotación de yemas libre de heladas. La floración fue homogénea y no hubo contratiempos en el cuajado del fruto ni corrimientos en los racimos. Las temperaturas suaves a lo largo de la primavera y del verano, junto con las lluvias cuantiosas y bien repartidas, ofrecieron a las plantas buenas reservas hídricas que permitieron a las cepas mantener su frescura hasta el final de la maduración.

Pintia es un tinto elaborado al 100% con la variedad tinta de Toro. Sus uvas proceden de 115 hectáreas de viñedos en San Román de Hornija, Pedrosa del Rey, Toro, Morales de Toro y El Pego. En pocos kilómetros las viñas, situadas en torno a los 700 metros de altitud, muestran una gran diversidad y riqueza de suelos. La edad media de los viñedos es de 35 años, y la densidad de plantación es de 1.000 plantas por hectárea. El rendimiento obtenido se sitúa en unos 2.500 kilos por hectárea (13,75 hectolitros por hectárea).
Su vendimia es manual (como en todos los vinos de Tempos Vega Sicilia), en cajas de 12 kilos de capacidad. La actual añada se cosechó del 11 de septiembre al 4 de octubre. Al margen de la selección realizada en la viña, se practica una doble selección en bodega. La primera sirve para eliminar aquellos racimos que “se han podido despistar desde el campo” y la segunda incide sobre las bayas defectuosas que se encuentran en racimos óptimos. Se realiza una maceración en frío, durante cinco días antes de la fermentación, en los tinos de madera de roble. La fermentación maloláctica se realiza en madera al 100%. Posteriormente, su paso por madera se reparte entre roble francés y americano.
Su crianza se prolonga durante 11 meses en barricas (un 70% de roble francés y el resto de americano) y tinajas cerámicas. Posteriormente reposó otros 30 meses en botella antes de su comercialización. Se embotelló en abril de 2023. De esta añada se elaboraron 13.944 medias botellas, 235.335 bordelesas (75 cl.), 6.534 Magnum (litro y medio), 512 Doble Magnum (tres litros), 40 Imperiales (seis litros) y 5 Salmanazar (9 litros).

Pintia 2021 es de capa alta y de brillante color cereza picota. Con las lágrimas adheridas a la copa ligeramente tintadas. Ofrece notas de pétalos de rosa marchita, fruta roja y negra en un fondo de vainilla y cedro de caja de cigarros habanos. En boca recuperamos una fruta madura con toques de regaliz, compensada con una extraordinaria sensación de acidez, que lo hace afilado. Con taninos presentes pero domados y con la madera y sus 15º de alcohol bien integrados. Elegancia sin renunciar a la opulencia. Es un gran tinto, armónico y vivaz.
Este vino es apto para beber actualmente, pero cuenta con un potencial de guarda de más de 15 años si se conserva en óptimas condiciones de temperatura (entre 12 y 14º C) y humedad (60%). Se aconseja consumir a una temperatura de 18º C. A Pablo Álvarez le gusta armonizar su vino con cualquier guiso, pero también con “un buen virrey”. El bodeguero David Velázquez se decanta por disfrutarlo con un buen filete de ternera con hortalizas de acompañamiento.

Hacia 1995, la incursión de la familia Álvarez en el mundo del vino ya era una realidad “plasmada en la experiencia y la acertada evolución de la joya del grupo, Vega Sicilia, y con su nuevo proyecto Alión también en la DO Ribera ya encaminado”. Se afirma desde Tempos Vega Sicilia que “era hora de ampliar sus horizontes”. Al igual que sucediera con la creación de Alión casi una década atrás, estudiaron con detenimiento las posibles zonas donde implantar su nuevo proyecto vitivinícola. Tras un año de detenido estudio, acabaron convencidos de que “el Duero es el gran río vitivinícola de España”, como ya habían podido constatar en sus dos bodegas de la Ribera, y como lo evidencia la región de Oporto, donde desemboca. Así pues, la nueva apuesta se centró en la DO Toro, situada cien kilómetros río Duero abajo.
Comenzaron a adquirir entonces todo el viñedo viejo, conducido en vaso, que encontraron disponible, eligiendo los páramos de San Román de Hornija, una zona de canto rodado formada por los depósitos del Duero desde tiempos inmemoriales. Durante los cuatro años siguientes se practicaron todo tipo de experiencias de elaboración para tratar de ver cuál era el potencial de los vinos de Toro: se vinificaron uvas procedentes de distintos pagos, se realizaron crianzas en multitud de barricas diferentes y se barajaron los tiempos de permanencia en ellas, realizando la fermentación maloláctica en las propias barricas o en barricas nuevas, llegando a manejar cerca de un centenar de posibilidades entre las que elegir.

Finalmente concluyeron que el estilo de vino que perseguían, “donde lo más importante estriba en conservar la fruta de la uva”, requería que el proceso de elaboración y crianza del vino se enfocara a preservar la fruta y, al mismo tiempo, a “tratar de imprimirle la máxima elegancia posible en una región tan austera como es Toro”. La construcción de la bodega en San Román de Hornija (Valladolid) no se inició hasta 2001, y se terminó en 2006. Es una impecable bodega que definen como “moderna y práctica en su concepción”.
En Bodegas y Viñedos Pintia S.A., donde no existe una segunda marca de vino, elaboran entre las 300.000 y las 350.000 botellas anuales. Su objetivo, según Pablo Álvarez, es alcanzar en los próximos años una producción máxima de 400.000 botellas tras adquirir diez hectáreas más de viñedos plantados hace un mínimo de 50 años. Exportan un 70% de su producción. Suiza, México y Estados Unidos son sus tres principales mercados internacionales.
Pintia 2021, de Bodegas y Viñedos Pintia S.A.
DO Toro
Variedades de uva: Tinta de Toro
Precio: 75 euros

Ramon Francàs
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