El Vaticano reivindica el papel “profético” de León XIV ante la alarma por la IA

0

Por Francesco OlivoPortada

El Vaticano reivindica el papel “profético” de León XIV ante la alarma por la IA

La carrera por la inteligencia artificial

La encíclica Magnifica Humanitas anticipó muchos de los temores que ahora expresan investigadores y dirigentes de las grandes tecnológicas

Papa León XIV llega para inaugurar el primer capítulo del ciclo de exposiciones “Catástrofe y maravilla”, titulado “AQVA”, en la Biblioteca Apostólica Vaticana ERTO PIZZOLI / AFP

Papa León XIV llega para inaugurar el primer capítulo del ciclo de exposiciones “Catástrofe y maravilla”, titulado “AQVA”, en la Biblioteca Apostólica Vaticana ERTO PIZZOLI / AFP

ALBERTO PIZZOLI / AFP

Francesco Olivo

Francesco Olivo

Roma. Corresponsal

14/09/2026 15:01 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial

Desde el Vaticano se sigue con gran atención el debate sobre la inteligencia artificial que ha estallado en Estados Unidos. No es estilo de la casa decir “ya lo habíamos advertido”, y León XIV tampoco lo hace. Pero entre los muros leoninos se observa que muchas de las dudas planteadas hoy por los propios directivos e investigadores de las grandes empresas tecnológicas ya estaban en el centro de Magnifica Humanitas, la primera encíclica del pontificado, publicada el pasado mayo.

Releídos a la luz de las alarmas de estos días, algunos pasajes del texto parecen casi superponerse al debate actual o incluso, como empiezan a sostener algunos al otro lado del Atlántico, haber contribuido de algún modo a suscitarlo. En definitiva, como reconocen fuentes vaticanas, el Papa de Chicago ha desempeñado un papel “profético” ante lo que está ocurriendo. Y, como muestra de hasta qué punto esta es una de las cuestiones que más le preocupan, el pontífice pronunciará el próximo 25 de septiembre un discurso en la sede de la Unesco en París.

Prevost llevará el debate sobre la inteligencia artificial a la Unesco de París el próximo 25 de septiembre

En el texto, León partía precisamente de la velocidad de la carrera tecnológica y de una paradoja que hoy admiten abiertamente incluso algunos de sus protagonistas: “Todos nosotros, incluidos quienes los diseñan, conocemos poco de su funcionamiento efectivo”, escribía sobre los nuevos sistemas de IA. En otro pasaje advertía de la “carrera por desarrollar tecnologías cada vez más potentes, o por asegurarse su control”, una dinámica que, señalaba, “parece no conocer límites”. Pero, sobre todo, denunciaba la concentración de un enorme poder en manos de unos pocos grupos privados, capaces de controlar datos, infraestructuras y capacidad de cálculo y, precisamente por ello, cada vez más difíciles de someter al control público. La respuesta que proponía la encíclica era política: responsabilidades claras, verificaciones independientes y controles efectivos. “No sirve una IA más moral si esa moral la deciden unos pocos”, advertía León, reclamando “una política más presente, capaz de frenar donde todo acelera”.

No es casualidad que la encíclica naciera del diálogo con expertos del sector. En su presentación en el Vaticano, el 25 de mayo, participó Christopher Olah, cofundador de Anthropic y responsable de investigación sobre interpretabilidad. Precisamente Anthropic, creadora de Claude y una de las grandes rivales de OpenAI, está ahora en el centro de la alarma. Uno de sus investigadores, Jacob Coxon, ha dimitido advirtiendo de que la competición entre los grandes laboratorios pone en riesgo a la humanidad. Y Evan Hubinger, responsable de investigación sobre alineamiento, ha situado por encima del 10% la probabilidad de que la IA pueda provocar la extinción humana en la próxima década.

El papel profético de la encíclica también ha sido subrayado por el padre Paolo Benanti, franciscano, profesor de la Pontificia Universidad Gregoriana y una de las principales voces de referencia del Papa y de la Santa Sede en materia de inteligencia artificial. Considerado uno de los mayores expertos vaticanos en ética y gobernanza de la IA, Benanti ha participado durante años en los principales debates internacionales sobre la regulación de estas tecnologías y también ha formado parte del órgano consultivo de alto nivel sobre IA creado por el secretario general de Naciones Unidas. Ante las últimas alarmas de Anthropic, explica que este es “exactamente el punto en el que Magnifica Humanitas tiene algo que decir”: la cuestión no es solo hasta qué punto están justificadas las previsiones más catastróficas, sino quién tiene el poder para decidir hasta dónde llevar estos sistemas. Por eso, sostiene, no bastan los mecanismos de seguridad de las propias empresas: hacen falta controles independientes y una autoridad externa capaz, si fuera necesario, de frenar la carrera.

Benanti, uno de los principales asesores del Papa: “Hacen falta controles independientes y una autoridad externa capaz de frenar la carrera”

Pero el papel de León XIV cobra aún más fuerza en Estados Unidos. El 9 de septiembre, justo cuando crecía la nueva alarma sobre la IA, la Universidad de Georgetown, en Washington, dedicó a Magnifica Humanitas un debate público con expertos en tecnología y políticas digitales. Jasmine Sun, periodista de The Atlantic especializada en la cultura y la política de la inteligencia artificial, explicó que incluso en un San Francisco poco sospechoso de fervor católico se busca un liderazgo moral, y que eso es precisamente lo que, a su juicio, puede ofrecer Magnifica Humanitas.

Un reconocimiento significativo ha llegado también de Bill Gates. A finales de agosto, el fundador de Microsoft, al reflexionar sobre los riesgos de un desarrollo descontrolado de la IA, aseguró haber quedado “fascinado” por la encíclica de León XIV, que, a su juicio, “sienta unas bases sólidas para el trabajo que queda por hacer”.

Bill Gates se declaró “fascinado” por la encíclica: “Sienta unas bases sólidas para el trabajo que queda por hacer”

El debate está destinado ahora a volver directamente a manos del Papa. Su discurso de París será escuchado por una comunidad de visionarios cada vez más desconcertada y quizá también por Donald Trump, que ayer descalificó las advertencias sobre la IA como obra de “fuerzas muy negativas” que plantean escenarios que “no van a ocurrir”. El presidente estadounidense dejó clara su prioridad: no frenar la carrera frente a China porque, dijo, “quien gana la IA, gana”. Para León XIV, en cambio, frenar significa evitar que la carrera nos arrastre a todos.

Mostrar comentarios

Fonte: Portada

Deixe um comentário

O seu endereço de email não será publicado. Campos obrigatórios marcados com *