El Reino Unido aborta un atentado contra una base con aviones de EE.UU.

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Por Rafael Ramos — Portada

El Reino Unido aborta un atentado contra una base con aviones de EE.UU.

La amenaza de seguridad en Europa

Irán es el principal sospechoso después de que los Guardianes de la Revolución afirmaran que la base de Fairford era un objetivo legítimo

Un bombardero B-1 estadounidense como los utilizados para atacar Irán, estacionado ayer en la base británica de Fairford

Un bombardero B-1 estadounidense como los utilizados para atacar Irán, estacionado ayer en la base británica de Fairford

Toby Shepheard / Reuters

Rafael Ramos

Rafael Ramos

Londres. Corresponsal

27/09/2026 19:47 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

Un domingo cualquiera de madrugada, los 400 habitantes escasos de la aldea de Whelford, en la pintoresca región inglesa de los Cotswolds, duermen como lirones, descansando para una jornada sin más obligaciones que ir a misa de doce y al pub a la salida de la iglesia, comer un roast beef , regar y podar las flores de las entradas de casitas de postal, y por la tarde un paseo por el campo, un té a eso de las cuatro y tal vez una partida de cartas para intercambiar los últimos cotilleos. Pero ayer fue muy distinto.

Ayer, los vecinos de Whelford, de Kempford y de Fairford (otros dos pueblos cercanos) fueron despertados a eso de las dos de la madrugada por un griterío. La policía iba llamando de puerta en puerta, diciendo que había una emergencia y tenían unos minutos para vestirse, coger un par de cosas que pudieran necesitar, y ser evacuados a un polideportivo de la zona para pasar la noche y hasta nueva orden. Uno se lamentaba de no haber podido lavarse tan siquiera los dientes o dar de comer al gato.

La base aérea llevaba días en alerta y Trump dice que los detenidos “estaban bajo el radar” de EE.UU.

Después descubrirían que la emergencia había sido un atentado terrorista frustrado. Cinco individuos que viajaban en tres furgonetas blancas cargadas de explosivos fueron detenidos a 350 metros de una de las entradas de la base área de Fairford, utilizada desde los tiempos de la guerra fría por Estados Unidos para operaciones en el Oriente Medio y las guerras del golfo Pérsico, y más recientemente como punto de partida de sus bombarderos para los ataques a Irán.

Donald Trump ha alabado la colaboración con las fuerzas de seguridad británicas y ha dicho que los detenidos (cuyas identidades por ahora no se han revelado) estaban en el punto de mira de Washington, pero lo cierto es que los servicios de inteligencia británicos no tenían consciencia de que se estuviera fraguando nada, y fueron los propios vecinos los que dieron la alerta. A eso de la una de la mañana, una granjera que volvía en su coche a casa después de una fiesta se topó con las tres camionetas que bloqueaban una pequeña carretera rural, y con cinco hombres enmascarados “con aspecto de árabes”. Aterrorizada, dio marcha atrás, llamó a la policia y avisó a todo su grupo de Whatsapp, la mayoría de los cuales estaban dormidos.

Una granjera que volvía de madrugada a casa se tropezó con los sospechosos y avisó a las autoridades

Un tiempo después, cinco hombres descamisados estaban arrodillados y esposados, un robot pululaba entre las camionetas, varias cajas (supuestamente con explosivos) se hallaban desplegadas en tierra, barricadas bloqueaban las carreteras de toda la región, y los habitantes eran evacuados sin contemplaciones.

El régimen de Teherán está al frente de la lista de sospechosos, según fuentes próximas a la investigación, no sólo por la presencia de aviones norteamericanos en la base, sino también porque los Guardianes de la Revolución habían declarado al Reino Unido y su monarquía un blanco legítimo por permitir el uso de sus instalaciones para los bombardeos de Estados Unidos, y también por participar en “operaciones defensivas” contra instalaciones iraníes que sirven para bloquear el estrecho de Ormuz.

De la base de Fairford parten los aviones norteamericanos que bombardean Irán en el actual conflicto

Aunque la Unidad Antiterrorista de Scotland Yard tan sólo se ha incorporado a la investigación tras las detenciones, los vecinos de la zona aseguran que algo se venía cociendo desde hace días porque el perímetro de la base de Fairford había sido rodeado con tractores, todo el personal civil enviado a sus casas, los soldados estadounidenses se movían con rifles y ametralladoras, su nerviosismo era obvio y en varias ocasiones habían parado y registrado coches, y cacheado a sus ocupantes. Como si tuvieran indicios imprecisos de que algo podía pasar.

Para las autoridades británicas “todas las opciones sobre la posible autoría de la acción frustrada permanecen abiertas”, pero la de una operación iraní de castigo fue ganando enteros, conforme pasaban las horas, sobre la de un atentado islamista o una responsabilidad de la Rusia de Putin. Mientras, los servicios de seguridad advierten cada vez con más insistencia del peligro de ataques a los países europeos.

La policía evacuó de madrugada casi un centenar de hogares de aldeas que rodean la base militar

La afirmación de Trump de que los detenidos estaban bajo el radar de Washington coincide con la filtración de fuentes de la inteligencia británica de que se trataría de agentes iraníes enviados al Reino Unido o que ya operaban en el país, y no de mercenarios de otras nacionalidades contratados para actuar en su nombre, como ha hecho a veces el régimen de los ayatolás y también el Kremlin.

Así como en Estados Unidos el territorio es enorme y en Arkansas o las Dakotas las bases militares se encuentran lejos de los centros de población civil, en Gran Bretaña ello no es posible, y la de Fairford, en la frontera entre los condados de Wiltshire y Gloucestershire, está tan cerca de varios pueblos y aldeas que los vecinos se tropiezan con la valla y las cámaras de seguridad que rodean su perímetro a poco salgan a dar un paseo. Es algo a lo que están acostumbrados.

Por eso sucesos como el de ayer se lo toman con la típica flema inglesa, aunque casi un centenar de hogares fueran evacuados y el susto correspondiente. “Confío en la policía –comentó uno de ellos–. Tengo en el coche los palos de golf y voy a hacer unos cuantos hoyos hasta que todo se resuelva y podamos volver a casa”.

Rafael Ramos

Rafael Ramos

Corresponsal de 'La Vanguardia' en Londres

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Abogado y periodista. Corresponsal de ‘La Vanguardia’ en Washington entre 1977 y 1994, y en Londres desde 1994.

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