Por Mari Carmen Del Riego De Lucas — Portada

Mari Carmen Del Riego De Lucas

Carmen del Riego

 

El panorama después de la convocatoria

Con perspectiva

05/10/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

Quizá cuando muchos lectores se paren en este artículo, buscando alguna luz sobre el futuro político, su contenido esté obsoleto porque el presidente del Gobierno haya tomado la decisión: elecciones en noviembre, sí o no. Algo que medita desde que el viernes el Congreso tumbara, con los votos de PP, Vox y Junts, los dos decretos leyes que Sánchez puso sobre la mesa para responder al desahucio de Maricarmen y a la presión social, con la acampada de la plaza del Sol.

Disolver las Cámaras y convocar elecciones es una de las pocas potestades que la Constitución otorga en exclusiva al presidente del Gobierno, con lo que la decisión será de Sánchez, escuche o no a las personas con las que ha hablado este fin de semana. Si es que sí, lo comunicará hoy para que se puedan celebrar el 29 de noviembre. Cuando convocó las anteriores, las de julio del 2023, no lo pensó tanto. El domingo por la noche conoció los malos resultados en las autonómicas y locales que le hicieron perder mucho de su poder territorial y en pocas horas las convocó, aprovechando el temor de su electorado por la acumulación de poder del PP, con o sin apoyo de Vox.

Núñez Feijóo debe elegir si quiere ser Abascal o el expresidente de la Xunta

Ahora utiliza más tiempo, quizá porque lo que decida afectará a su futuro y al de su partido. La protesta por el rechazo a los decretos es fuerte. A pesar de la lluvia, las acampadas son mantenidas por jóvenes y mayores indignados por el problema de la vivienda, que existe. Eso no lo niega ningún partido. Pero no solo se protesta por eso. Hay muchas más cuestiones del sistema de bienestar que se ponen en cuestión en las plazas.

Supongo que Pedro Sánchez se habrá preocupado de averiguar si ese malestar de la calle se puede traducir en votos al PSOE, a la izquierda de su izquierda, o un más a la izquierda aún, que revivan uno de los gritos del 15-M de hace 15 años: “PSOE, PP, la misma mierda es”. Las manifestaciones y las acampadas no garantizan al PSOE, por si solas, ganar votantes, quizá sí recuperar algunos de los que perdió durante la legislatura, enfadados con ciertos comportamientos o concesiones.

Pedro Sánchez, en el Congreso
Pedro Sánchez, en el Congreso JAVIER SORIANO / AFP

Cuando se convocan elecciones, las urnas están vacías y en la decisión de los ciudadanos pesan muchas cosas: la ideología, el balance que se haga de lo que se ha hecho desde el Gobierno o la oposición. También el futuro, qué España se quiere, y hay muchos modelos de España para elegir. Los ciudadanos elegirán a la fuerza política que coincida más con el suyo. Las encuestas anticipan, pero todo está por ver.

Se convoquen o no elecciones, todos los partidos, incluido el PSOE, saben que la legislatura está acabada. Aprobar los presupuestos, que según la ley deberían estar ya en el Congreso, era una falsa ilusión. Cada pleno es una derrota del Gobierno. Se le puede echar la culpa a Junts, al PP o a Vox, o a los tres juntos, pero Sánchez sabía desde el principio que el apoyo de los de Puigdemont a su investidura tenía un único objetivo, la amnistía y la vuelta del expresident. Con la sentencia del Constitucional ya prácticamente redactada, no le interesa seguir.

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Tanto si Sánchez convoca para noviembre como si lo hace en el 2027, queda poco para convencer a los ciudadanos. Se supone que Sánchez optará a la reelección, pero podría retomar su debate personal, ante la situación judicial de Begoña Gómez, de si merece la pena seguir. No es el único que tiene un dilema. Alberto Núñez Feijóo debe elegir si quiere ser Abascal o el expresidente de la Xunta. Después de una legislatura errática tras el golpe de ganar las elecciones y no gobernar, ahora tiene que ser claro en sus planteamientos, sus alianzas y sus propuestas. Si no, corre el peligro de que, como siempre, la gente, entre el original y la fotocopia, elija el original.

P.D.: La situación en Ceuta sigue siendo insostenible y la vida dista mucho de ser normal, aunque se sigan levantando campamentos.

Mari Carmen Del Riego De Lucas

Carmen del Riego

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Licenciada en Ciencias de la Información, rama de Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, y licenciada en Derecho y en Ciencias Políticas y de la Administración por la UOC. Formó parte de la redacción de ‘La Vanguardia’ entre 1992 y 2024, siempre en la sección de Política, donde se encargó del Parlamento y del PP, además de las informaciones de los Ministerios de Defensa y de Exteriores. Antes de incorporarse a ‘La Vanguardia’ trabajó durante siete años en la Agencia Europa Press, así como en ‘Diario16’ y el periódico ‘El Sol’, al que perteneció hasta su desaparición en 1992. Cuenta con varios premios de Periodismo como el Luis Carandell (2014), que otorga el Senado; el Josefina Carabias que concede el Congreso (2022) y el Premio del Ministerio De defensa de Periodismo Escrito (2016) por su reportaje, publicado en ‘La Vanguardia’ “La salvación se llama Canarias”

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