El ocaso de Vinícius
Por Juan Bautista Martinez Simon — Portada
El ocaso de Vinícius
Un crack caído en desgracia
El rendimiento del extremo ha ido cayendo desde que no ganó el Balón de Oro

El delantero brasileño Vinícius Júnior tan solo ha marcado un gol con el Real Madrid esta temporada
Dani Duch

Barcelona
15/10/2026 17:46 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Ningún intento de remate a portería, cero ocasiones generadas, cero regates, cero centros con acierto y seis pérdidas de balón, una de ellas determinante para que su equipo encajara el segundo gol ante el Roma. El partido de Vinícius el miércoles en la capital italiana refleja su ocaso. El brasileño, con un rendimiento decreciente desde que Rodri se hiciera con un Balón de Oro que creía suyo en 2024, está tocando fondo a cada partido que pasa. Mourinho no aguantó más y lo sustituyó unos minutos después de esa pérdida de balón en la que no se apercibió de que le perseguía el romanista De Roon y trató de hacer un taconazo.
Resultado, gol de Malen, mirada furibunda de Mourinho y gestito del técnico imitando el “ridículo” golpeo de tacón, como lo calificó después el portugués en la rueda de prensa.
El brasileño se marchó al banquillo enfadado y preguntando a los asistentes de Mourinho el porqué de la sustitución. Como si no hubiera motivos para sacarle del campo. Su producción estaba resultando muy deficiente.
Se trata del corolario a una temporada en la que está jugando de mal en peor, tanto con el Madrid como con Brasil, y que ahora se va a ver cortocircuitada por los cuatro partidos de sanción que le han caído por tirar del pelo al futbolista del Villarreal Nathan Saliba. Hubo una época en la que el fútbol de Vinícius tenía tanto peso en el Madrid que estaba incluso por encima del caudal de polémica que suele acompañarle. Enfrentamientos con rivales, altercados con las gradas de muchos estadios de la Liga, episodios que siempre hay que lamentar y condenar de racismo con el brasileño como epicentro…Todo ese ruido se compensaba por el indiscutible caudal de juego y de desborde que generaba.
Cero remates, cero regates y seis pérdidas, una de ellas que originó un gol, el pobre balance del brasileño en Roma
Vinícius estaba en medio de todas las broncas pero regateaba, asistía e incluso metía goles (más de 20 por temporada), tras unos inicios en el Madrid en el que no veía puerta ni a tiros. Buena parte del mérito de las dos últimas Champions que están en las vitrinas del conjunto blanco hay que atribuirlo sin duda a Vinícius.
Pero, de pronto, llegó el kilómetro cero de su descenso de rendimiento. Ese día en que no viajó a la gala del Balón de Oro al saber que lo iba a ganar Rodri y en el que el club le secundó haciendo una espantada en la entrega de los premios. El Vinícius de antes de ese día intentaba 8,42 regates por partido. El Vinícius de ahora apenas lo prueba una media de 4,34. Pero es que ni dribla ni marca porque esta temporada, a las órdenes de Mourinho, solo suma un gol.
El portugués le ha relevado ya en cinco ocasiones en los diez partidos de esta campaña y en otro, el del Villarreal, entró como suplente. Diomande viene ya ganándole la partida y está claro que el Madrid mejoró ostensiblemente cuando Vinícius desapareció del campo en Roma. El equipo blanco pasó del 3-1 al 3-4 con él despotricando en el banquillo.
Hace tiempo además que Vinícius ha perdido el favor de buena parte del público del Bernabéu. Un sector importante de la parroquia blanca le señala con sus silbidos desde la temporada pasada y cada vez que el conjunto blanco o no gana o muestra un fútbol muy pobre uno de los elegidos por la hinchada para recibir el sonido de viento es Vinícius.
Mourinho le ha sustituido cinco veces, el Bernabéu le critica y además afronta cuatro partidos de sanción
Hasta se vivió una fase en que el brasileño ni jugaba bien ni se metía en líos. Estaba en un limbo, en una abulia que llamaba la atención. Cosa que intentaba, cosa que fallaba y tampoco se enfadaba, ni con él, ni con el público ni con los rivales. Hasta que llegó el tirón de pelo a Saliba, su marcha del terreno de juego con cajas destempladas ante árbitros y auxiliares y la posterior sanción de cuatro partidos. De nuevo en el centro del huracán. Pero ahora ya no por sus acciones controvertidas o por su mal juego. Ahora por todo a la vez. Vinícius sufre un socavón justo después de haber renovado con el Madrid hasta el 2032. Las negociaciones se alargaron meses y al final el futbolista extendió su contrato. Siempre ha contado con el apoyo de Florentino. No es un respaldo cualquiera pero quizás ya es casi el único que le queda.

Juan Bautista Martínez
Periodista
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Fonte: Portada