El jefe policial del 1-O defiende en el juicio de Roger Español que los votantes “estaban avisados de lo que podía suceder”
Por EFE — eldiario.es – eldiario.es

Los mandos defienden como justificada la actuación de los agentes frente al colegio Ramon Llull, donde dispararon un proyectil que dejó sin un ojo al activista independentista
Roger Español, en el juicio a los policías que le reventaron el ojo el 1-O: “El disparo fue una represalia”
Turno para la policía en el juicio contra cuatro agentes por reventar el ojo a Roger Español durante la votación del 1-O de octubre. El juez ha escuchado la declaración este jueves, entre otros, del supervisor de los destacamentos de la Policía Nacional en Barcelona, que ha asegurado que los manifestantes estaban “muy avisados” de lo que podía suceder.
“Se avisó de que iban a proceder a abrir paso y la ciudadanía estaba muy avisada de cómo lo haría, de lo que podría suceder. Además, habían tirado salvas”, ha afirmado el policía. Con todo, ha reconocido que desconoce si alertaron “específicamente” de que iban a disparar balas de goma, en total 17, en la zona de la escuela Ramón Llull.
El mando policial ha declarado este jueves como testigo en el juicio que se celebra en la Audiencia de Barcelona contra un escopetero, un inspector y dos subinspectores de la Policía Nacional acusados de disparar la pelota de goma que dejó tuerto a Roger Español, votante del 1-O. Se trata del único juicio que se celebrará por las cargas de ese día, debido a que no les aplica la amnistía. La Fiscalía pide su absolución, mientras que las acusaciones reclaman hasta 13 años de cárcel.
Además del supervisor de los destacamentos, un escudero que participó en el operativo de la escuela Ramon Llull ha reiterado ante el tribunal que los manifestantes fueron alertados tres veces por megafonía, “siempre en tono educado y audible”, y dejando pasar tiempo entre avisos.
El que fue jefe de las unidades Camel, entre las que estaba la que hirió a Español, ha defendido que el disparo de 17 balas de goma en la zona “fue ponderado”, pues respondía, asegura, a “la manera tan agresiva con la que el público concentrado estaba lanzando objetos a los agentes y poniendo en grave riesgo su integridad física”. “Era una situación complicada, de muchos insultos y violencia extrema”, ha afirmado el escudero, quien afirma que le tiraron piedras, cascos de obra y botellas.
El mando de las unidades Camel ha explicado, de hecho, que el dispositivo del 1-O “no difería en nada al de una final de la Champions, visita del Papa o al de ayuda en la DANA en Valencia”.
En cuanto al uso de balas de goma, ha detallado que se ordenó que se emplearan con los reductores de potencia activados y apuntando al suelo, lo que “no significa” que no se pudiera disparar apuntando directamente a los objetivos. “Ni es obligatorio el rebote, ni está prohibido el tiro tenso”, ha explicado el mando policial.
Sin embargo, ha puntualizado que su uso siempre está condicionado a que la integridad física de los agentes esté en peligro y que en ningún caso se “compele” a los escopeteros a disparar hasta que no vean “la oportunidad” o “el disparo oportuno”.
Un escopetero de los que integraba la unidad del dispositivo de la escuela Ramon Llull ha declarado, en cambio, que las balas “siempre se tiran con rebote; es lo que me han enseñado”.
El jefe de las unidades Camel ha defendido también la actuación de los agentes durante la salida, a quienes ordenó que usaran “los medios personales y materiales” para poder abandonar el lugar, un escape que considera que el responsable de esa unidad tenía la capacidad de dirigir de forma “óptima”.
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