El diván del psicoanálisis
Por Màrius Carol Pañella — Portada

Consejero editorial
El diván del psicoanálisis
FUTUROS IMPERFECTOS
23/09/2026 00:30 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial
El domingo, Alberto Núñez Feijóo animó a Catalunya a “levantarse del sofá del psiquiatra y dejar de preguntarse qué es o qué no es”. El presidente del PP usó esa alegoría en su mitin en Badalona para pedir a los nacionalistas que salgan del bucle en el que se encuentran, pero la verdad es que se lo tomaron fatal. “No se puede tratar a Catalunya como si tuviera un trastorno mental”, escribió uno de los columnistas del Ara. Los socialistas catalanes calificaron de “afirmación desafortunada que causa malestar” la frase e incluso le exigieron una disculpa pública. En las redes se acumularon las referencias a la mentalidad centralista del líder popular. Incluso hubo quien la consideró “colonial”.

La metáfora era poco apropiada, pero Feijóo la usó para no repetir la expresión “pasar página” del proceso independentista, que ha repetido últimamente como guiño a Junts, viendo que han votado con el PP en diferentes ocasiones en el Congreso. Pero la expresión freudiana suponía subir un peldaño en su invitación “a ir a las cosas”, que hubiera dicho Ortega y a dejarse de debates identitarios.
A los nacionalistas no les ha gustado que Feijóo les animara a levantarse del sofá del psiquiatra
El líder de los populares buscaba apelar al voto útil en el contexto de su precampaña electoral. Pero le faltó añadir que pondrá de su parte, si llega al poder, para el encaje de Catalunya. Los catalanes, no solo los independentistas, son conscientes de que son víctimas de un déficit fiscal y de un retraso de infraestructuras muy notorio. No es que se pasen el día dándole vueltas a su identidad, sino que saben que reciben un trato injusto del Estado, que afecta a sus vidas.

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Màrius Carol
El diván es una aportación del padre del psicoanálisis. Si uno visita el Museo Sigmund Freud de Londres, podrá ver el más famoso sofá del mundo, donde por cierto se tumbó un catalán como Salvador Dalí. Se trata de un mueble victoriano, regalo de una de sus pacientes, que usaba para fomentar la introspección. El mejor chiste de psiquiatras lo oí en Annie Hall, cuando Woody Allen le confiesa a Diane Keaton que visita a uno. “¿Desde cuándo?”, le pregunta ella. “Solo hace 15 años, pero le concederé un año más y luego me iré a Lourdes”, responde él. Por cierto, que nadie piense que estoy sugiriendo que del bucle solo nos puede sacar la Virgen. ¿O sí?
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