El Barça remonta en Estambul con un recital apabullante
Por Juan Bautista Martinez Simon — Portada
El Barça remonta en Estambul con un recital apabullante
Galatasaray, 1 – FC Barcelona, 4
Lamine Yamal somete al Galatasaray tras el descanso con una exhibición de regates y asistencias

Los jugadores del Barcelona celebran el 1-4, en el Ali Sami Yen de Estambulr
Murad Sezer / Reuters

Estambul. Enviado especial
13/10/2026 22:58 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
De la angustia a la exhibición. De la zozobra a la goleada. De un casi 2-0 en contra a un recital bajo la batuta inmensa de un Lamine Yamal que decidió resolver tras el descanso con un abanico de asistencias y regates propios de lo que es, el número 1 del fútbol mundial. Cancelo, importantísimo, Fermín, Gordon y Adeyemi pusieron los goles ante un desbordado Galatasaray pero el desequilibrio definitivo llevó la firma del chico de Rocafonda. El crack que no necesita ni marcar en cada partido para coronarse y que terminó con el brazalete de capitán. El Barça logró su décima victoria en diez partidos con una reacción furibunda tras verse por detrás de manera injusta.
Porque por fútbol hubiera merecido un monólogo pero las curvas en el camino dan más mérito a su incontestable triunfo en un estadio en el que pocos visitantes salen a flote y en el que probó que es claro candidato al título. De momento, ya es líder provisional.
Cancelo, Fermín, Gordon y Adeyemi fueron los autores de los goles blaugrana en la décima victoria consecutiva
En medio de una leonera como pocas en Europa. Con un ruido ambiental propio de un concierto de heavy metal. Con 50.000 almas dejándose la garganta en cada instante. Con una pitada sostenida cada vez que el Barcelona tenía el balón, que era la mayor parte del tiempo. El Ali Sami Yen se desgañitaba y el Barça tocaba y tocaba la pelota. Hansi Flick había determinado los cuatro cambios en el once que se esperaban. Entraron Cubarsí, Cancelo, Pedri y Fermín por Koundé, Espart, Gavi y Gabriel Jesus. En este último nombre estaba el quid de la cuestión porque el brasileño fue relevado en la posición de nueve por Dani Olmo. Por primera vez el de Terrassa y Fermín juntos en el mismo equipo titular esta temporada. Quería Flick que sus futbolistas controlaran el tempo, que no se dejaran vencer por los decibelios del público y que impusieran su juego.
Durante la primera media hora lo hicieron de película, pero les faltó el gol. Lo tuvieron en sus botas un incisivo Gordon, Cancelo y Olmo, que estaba en el sitio correcto pero al que le estaba faltando una pizca de precisión.
Pero el Barça no sufría nada porque Pedri daba un máster de mover la pelota ayudado por Rodri y porque el equipo barcelonista recuperaba muy rápido el esférico. Osimhen vivía desesperado y desconectado arriba y nada hacía presagiar lo que se avecinaba.
Lo que ocurrió fue que tras una caída en el área de Gordon llegó la primera contra con cara y ojos del conjunto turco. La pelota cayó a los pies de Leão, que decidió en ese momento recordar el extremo que fue y se marchó con suma facilidad de Eric Garcia. El portugués centró al corazón del área y por allí apareció Batrakov para abrir el marcador. El ruso, cuyo sueño es vestir de blaugrana, se libró de la marca de Rodri y remató. Su disparo lo desvió Cancelo y despistó a Joan Garcia.
Batrakov avanzó al Galatasaray y al conjunto turco le anularon el 2-0 por posición ilegal
El 1-0 dejó grogui al Barcelona, que perdió el control y a punto estuvo de pagarlo más caro. Osimhen cabeceó un córner y sobre la línea Baris Yilmaz remachó. Se venía abajo el estadio pero tras unos minutos de suspense el gol lo anuló con justicia el VAR por fuera de juego.
Ese golpe de fortuna despertó al Barcelona, que se fue hacia arriba de nuevo con convicción. Lamine Yamal reclamó una falta en la frontal, el balón quedó suelto y Olmo, vivo, metió la puntera hacia Cancelo, que entró como cuchillo en mantequilla mientras Gordon se inhibía para no caer en posición ilegal. El portugués, que ve la portería como el arco iris, superó al guardameta de tiro cruzado.
Empataba el Barça que bien pudo avanzarse antes del descanso. De nuevo Gordon, muy activo, obligó a Ugurcan Çakir a lucirse. El que terminó pidiendo el entreacto fue el Galatasaray. Por fin callaba el Ali Sami Yen reservando fuerzas para la reanudación. El ritmo estaba siendo trepidante. Pura Champions.
Y aún faltaba lo mejor. Porque Lamine Yamal, que no había estado lúcido en la primera mitad, regresó al césped dispuesto a enseñar a todo el planeta quién es. Le puso un balón con el exterior a Gordon que el inglés mandó arriba con todo a favor, le puso un pase perfecto a la cabeza de Fermín para que marcara entrando como un tren exprés el segundo gol barcelonista y dejó pasmado al respetable con una maniobra fantástica. Probó un regate inverosímil de rabona y se terminó el balón con un punto de fortuna para darle el tercero hecho a Gordon. El inglés, en esta ocasión no perdonó.
En un periquete el Barça, de la mano de su genio, le había propinado dos mandobles al encuentro. Pero el equipo más divertido del mundo no tenía suficiente. Su estrella no tenía bastante. El insaciable Barcelona quería más, ya con Gabriel Jesus y Adeyemi en el campo por Olmo y Gordon. Lamine, de nuevo Lamine, conectó otro centro, Gabriel Jesus falló en el control y el balón suelto lo cazó Adeyemi para embocar con un remate inapelable.
Aquello ya era un festival. La leonera se había convertido en una gatera y una parte del público ya iba desfilando, que teniendo en cuenta el caos de tráfico estambulí era ciertamente comprensible. No querían asistir a la lección blaugrana. Los cambios del técnico del Galatasaray no habían servido de nada. La superioridad barcelonista era total y pudo ser mayor si el árbitro no se hubiera inhibido en un claro penalti sobre Adeyemi. O si Gabriel Jesus no se hubiera topado con el guardameta. O si el mismo Adeyemi no hubiera marrado otro gol cantado. El poco respetable que quedaba en las gradas hasta aplaudió tímidamente al Barcelona.
El nivel de exigencia subió y el Barça sumó otro éxito aplastante. El Betis, el PSG y el Madrid ya están a la cola.

Juan Bautista Martínez
Periodista
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Fonte: Portada