El automóvil europeo contraataca a China con eléctricos cargados de diseño, tecnología y nostalgia

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Por Toni Fuentes — eldiario.es – eldiario.es

El automóvil europeo contraataca a China con eléctricos cargados de diseño, tecnología y nostalgia

El Salón del Automóvil de París recupera el brillo gracias a la dura pugna entre las nuevas marcas chinas y la contraofensiva europea, que incluye el nuevo Citroën 2CV, el futuro Renault Espace, el renacido Peugeot 205 T16 de rallyes y los eléctricos urbanos de VW entre otros modelos

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El centenario Salón del Automóvil de París vuelve a brillar después de haber estado en serio peligro de extinción. La dura pugna que se libra en el mercado automovilístico con la llegada de las nuevas marcas chinas ha espoleando a los fabricantes europeos a volver con fuerza al salón Mondial de l’Auto en un contraataque para mostrar su potencial.

La receta de la contraofensiva occidental combina tres ingredientes: electrificación, diseño y nostalgia. El automóvil europeo mira con orgullo a su pasado para construir una nueva generación de vehículos con los que conquistar el futuro. El regreso conceptual del Citroën 2CV, la reinterpretación del Renault Espace, el homenaje de Peugeot a sus deportivos de rallyes y la nueva familia de eléctricos urbanos del Grupo Volkswagen son algunas de las propuestas que mejor representan este cambio de estrategia. Frente a ellas, una veintena de marcas chinas despliegan una oferta cada vez más amplia, desde pequeños coches eléctricos hasta grandes SUV electrificados y deportivos de potencias descomunales.

Citroën 2CV

El contraste se aprecia desde las primeras novedades. Stellantis reivindica la memoria colectiva con un prototipo del Citroën 2CV, convertido en uno de los grandes reclamos de la muestra. La reinterpretación eléctrica de un modelo que simbolizó durante décadas la democratización del automóvil busca trasladar esa misma filosofía a una época en la que el precio se ha convertido en uno de los principales obstáculos para la electrificación. La nostalgia no es aquí un simple ejercicio de estilo: también sirve para recuperar una identidad reconocible y diferenciarse en un mercado donde las marcas chinas han ganado terreno gracias a una combinación de equipamiento, tecnología y precios competitivos.

Renault E-Space

Renault recurre a una estrategia similar con el E-Space Concept, un monovolumen de 4,70 metros que recupera el espíritu del primer Espace de 1984. Aquel modelo contribuyó a popularizar una nueva forma de entender el automóvil familiar y ahora inspira un prototipo electrificado que mira hacia una categoría prácticamente desplazada por el auge de los SUV. Además, este prototipo se podría convertir en uno de los nuevos modelos que se fabricarán en Palencia, donde se ha producido hasta hace poco el Espace, aunque la firma francesa ni confirma ni desmiente. La firma francesa también recupera el imaginario deportivo con el R8 Gordini Concept, una reinterpretación eléctrica de 270 caballos del modelo de los años sesenta, esta vez con carrocería coupé y propulsión trasera.

Retorno de Peugeot 205 y Alpine A310

Peugeot, por su parte, juega con otra de las grandes leyendas de la automoción francesa. El prototipo E-T16 es un un homenaje a los 205 Turbo protagonistas de una época dorada de los rallyes. La marca del león busca así conectar su herencia deportiva con una nueva etapa de diseño y tecnología. Alpine también prepara el relevo eléctrico del A110, con una escultura, un chasis rodante y una mula de pruebas de su tercera generación, mientras que el prototipo A310 Vision recupera las formas de un deportivo de 1971.

Eléctricos asequibles del grupo Volkswagen

El Grupo Volkswagen ha convertido su nueva generación de coches eléctricos urbanos en uno de los argumentos centrales de su ofensiva. En París reúne por primera vez los cuatro modelos de producción de su Electric Urban Car Family: el Volkswagen ID. Polo, el CUPRA Raval, el Volkswagen ID. Cross y el Škoda Epiq. El grupo asegura que la familia acumula cerca de 150.000 pedidos, una cifra que refuerza su apuesta por los eléctricos de mayor volumen y pone de manifiesto la necesidad de ampliar la capacidad industrial para responder a la demanda.

La clave reside en compartir tecnología sin uniformar los productos. Más del 80% de los componentes y tecnologías de estos cuatro modelos son comunes, una fórmula que permite repartir inversiones y reducir costes mientras cada marca conserva su propia personalidad. Las fábricas españolas de Martorell y Pamplona desempeñan un papel fundamental en este despliegue. El objetivo es demostrar que Europa puede desarrollar y fabricar eléctricos competitivos sin renunciar a su base industrial.

La ofensiva también alcanza a segmentos superiores. Volkswagen presenta el ID. Tiguan, una profunda renovación de su SUV eléctrico, mientras que Audi estrena ante el público el A2 e-tron, su nuevo modelo eléctrico de acceso. Škoda amplía su gama con los SUV Epiq y Peaq, y Mercedes-Benz apuesta por un nuevo Clase C eléctrico y por el VLE, un gran monovolumen de hasta ocho plazas que se fabrica en Vitoria y anuncia hasta 713 kilómetros de autonomía.

Nuevo Dacia Spring europeo

La industria europea trata, además, de recuperar la iniciativa en el diseño. El nuevo DS Nº7, el Lancia Gamma y el futuro Tucson de Hyundai muestran que la electrificación no tiene por qué traducirse en una estética uniforme. En paralelo, Dacia renueva el nuevo Spring, su eléctrico de acceso, que abandona la fabricación china para trasladarse a Eslovenia. La localización industrial se convierte así en otro de los argumentos de la respuesta europea.

China amplía su ofensiva

La otra gran protagonista del salón es la industria china. Alrededor de 20 marcas del país asiático participan en esta edición, el doble que en 2024, con el objetivo de ampliar su presencia comercial en Europa y diversificar sus ventas ante la intensa competencia y la debilidad de la demanda doméstica. BYD, Chery, MG y Geely conviven con nuevos actores como Avatr, Denza, Aito y Leapmotor, que aprovechan la feria para dar a conocer productos y planes de expansión.

Su ofensiva ya no se limita a los eléctricos asequibles, sino que se amplía a segmentos superiores y, especialmente, a los mercados premium y de lujo. BYD presenta el ATTO 8, un SUV eléctrico de siete plazas, y el Shark, su primer pick-up híbrido enchufable. Denza, su marca prémium, lleva a París el Z9GT, una berlina de más de cinco metros que anuncia una recarga del 10% al 97% en nueve minutos en su versión eléctrica, además de un deportivo de 1.604 caballos. Zeekr exhibe el 9X, un SUV híbrido enchufable de 897 caballos, mientras que Avatr propone berlinas y SUV eléctricos de lujo.

La expansión tiene una dimensión industrial. Changan estudia acuerdos de fabricación en Europa y espera producir su primer vehículo en el continente a comienzos de 2027. BYD también analiza la posibilidad de levantar una fábrica en Francia por la que compite también España. La producción local aparece como una vía para sortear futuras restricciones comerciales y acercar estas marcas a sus clientes europeos.

La batalla también se libra en Bruselas

El pulso comercial ha llegado a las instituciones europeas. La feria abre sus puertas después de que Bruselas y Pekín avanzaran hacia un acuerdo para limitar las importaciones de híbridos chinos mediante un sistema de cupos anuales. La iniciativa se suma a los aranceles que la Unión Europea aplica desde octubre de 2024 a los eléctricos fabricados en China.

La industria europea considera que estas medidas pueden ayudar a equilibrar la competencia, pero reclama una respuesta más amplia. El consejero delegado de Stellantis, Antonio Filosa, ha calificado el entendimiento como un hito, al tiempo que ha reclamado actuaciones sobre los costes energéticos y una mayor rapidez en las decisiones regulatorias. El máximo responsable de Renault, François Provost, ha advertido de que la avalancha de híbridos chinos no es sostenible y ha descrito el acuerdo como una alternativa preferible a una guerra comercial.

Volkswagen ha llevado esta reivindicación al centro de su estrategia con la iniciativa ‘For Europe’, presentada por su consejero delegado, Oliver Blume. El grupo pide coordinar las decisiones empresariales y políticas para acelerar la transformación industrial, fomentar la producción europea y establecer condiciones de competencia equitativas. La reclamación llega mientras la multinacional aplica un profundo ajuste de sus estructuras y se enfrenta a una creciente presión sobre sus resultados.

El presidente francés, Emmanuel Macron, ha anunciado también que Francia y Alemania están ultimando un acuerdo para reforzar la protección de la industria automovilística europea. La discusión sobre los requisitos de contenido local y las condiciones para acceder a ayudas y contratos públicos apunta a una nueva etapa en la política industrial comunitaria.

La paradoja es que los fabricantes chinos también necesitan Europa. Con el mercado estadounidense prácticamente cerrado a sus vehículos y una demanda doméstica debilitada, la región se ha convertido en una prioridad para sus planes de crecimiento. La respuesta de algunos grupos pasa por establecer alianzas y fábricas en el continente, una estrategia que ya está alterando las relaciones tradicionales entre competidores.

Fonte: eldiario.es – eldiario.es

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