Derribo de presas fluviales con lista de espera
Por Antonio Cerrillo Jodar — Portada
Derribo de presas fluviales con lista de espera
Territorios heridos: enclaves por regenerar
La Agència Catalana de l’Aigua pone en marcha la maquinaria administrativa para eliminar una treinta de muros, azudes y otros obstáculos obsoletos o inservibles en los ríos catalanes
Inventariadas 150 barreras fluviales en desuso y sin concesión que podrían ser demolidas para cumplir el reglamento europeo de Restauración de la Naturaleza
Barcelona
11/10/2026 06:00
Actualizado 11/10/2026 07:54
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Los muros inservibles de hormigón que muchas veces bloquean los ríos empiezan a caer y dejan ver un flujo continuo. Pero queda mucho por hacer. La Agència Catalana de l’Aigua (ACA), que se encarga de la gestión de los recursos hídricos, tiene inventariados 150 obstáculos e instalaciones obsoletas o en desuso en los ríos catalanes (presas hidroeléctricas inservibles, azudes, diques de contención…) que interfieren el caudal y que desfiguran el curso fluvial. Por ello, merecerían ser demolidas para restaurar las funciones ecológicas del río.
Normalizar el paso del agua para garantizar la conectividad entre los tramos de río, facilitar el movimiento de los peces y ganar espacio de seguridad lateral son ahora una prioridad de las políticas hidráulicas, fruto de las regulaciones europeas.
Para dar cumplimiento a estas normativas, el ACA ha intensificado el plan de demolición total o parcial de estas estructuras, que deben ser eliminadas siempre que sea posible.
Los obstáculos que interrumpen el flujo de los ríos son frecuentemente obras que han quedado obsoletas porque la actividad que las justificaba fue abandonada y queda sin sentido.
Miquel Rafa, director de Sostenibilitat i Territori, de la Fundació Catalunya La Pedrera, reclama que se activen este tipo derribos cuando se demuestra que corresponde a obras ya inútiles.
Eliminación de la presa de la antigua fábrica de hilaturas Matabosch o Casarramonas (Ter, Torelló) ACA/Archivo)
En cartera
Casi un centenar podrían ser llevados ya a cabo: candidatos al derribo
El inventario de la Agència de l’Aigua incluye casi un centenar de barreras fluviales donde la eliminación podría ya ser llevada a cabo. Así, en más de 60 de ellas no hay impedimentos insalvables que impidan su demolición (si bien falta dotarlos de estudios previos o proyectos para acometer las obras); y en otra treintena ya se ha activado el proceso.
Concretamente, una quincena de proyectos han sido encargados por la propia ACA para emprender la demolición, mientras que en otra docena de expedientes se ha requerido al titular para que elimine estos obstáculos obsoletos.
Viejas actividades
Una necesidad imperiosa
Entre los proyectos más importantes que se ha previsto abordar de manera más inmediata destacan la eliminación de dos de estas viejas estructuras en el Fluvià en Olot y tres en la riera Major (Ter, en Sant Sadurní d’Osormort).
La necesidad de eliminar presas y derivaciones es urgente en Catalunya, donde históricamente se ha llevado a cabo una ocupación muy intensa de los cauces fluviales que ha quedado desfasada cuando la obra ya no es rentable.
Los saltos hidroeléctricos obsoletos están vinculados a viejas instalaciones industriales fabriles que han quedado abandonadas a consecuencia de una falta de inversión hasta convertirlos en sitios ruinosos. El abandono se da, por ejemplo, cuando los costes de reparación de turbina, por ejemplo, son más elevados que los ingresos que se pueden obtener, y el empresario tira la toalla.
Otras obras calificadas como prioritarias por el ACA se han identificado en el Fluvià (en Argelaguer, en Besalú), la Muga (Boadella i les Escaules), Freser (Ripoll, Campdevànol), riera de Rajadell (Manresa) o el Congost (Manresa), entre otras.
Obras más inmediatas
En el Fluvià: azudes de Molí de la Torre y Can Xons en Olot.
Y en la riera Major (Ter): azudes del Molí de la Verneda, Señor Roqué y Molí del Soler en Sant Sadurní d’Osormort).
“Lo que estamos haciendo es mejorar la conectividad de los ríos, uno de los indicadores de su salud ambiental. Pero no solo es importante la conectividad longitudinal de los ríos, de arriba abajo, sino mejorar sus laterales, para que el río pueda recuperar su espacio de inundación cuando lo necesite”, explica Mònica Bardina, jefa del área de Planificació i Restauració del Medi de la ACA.
Reclamaciones al titular
Aún no se ha podido cobrar ningún gasto de las obras realizadas
La Administración catalana inicia estos expedientes de demolición cuando se demuestra que las barreras o instalaciones cesaron su actividad al menos hace tres años, lo que da pie a que se pueda extinguir la concesión (aunque otras veces el titular renuncia y lo comunica a la Administración). En el trámite se le requiere al titular de la concesión que presente un proyecto de demolición, para que deje el cauce en su estado original natural.
Sin embargo, los titulares con concesión caducada, cuando son requeridos, es frecuente que eluden su responsabilidad para evitar los costes de demolición, que “intenten escurrir el bulto” o que den largas o recurran “a tretas legales”, con la esperanza de que la burocracia y los largos procedimientos lo sepulten todo.
En estos casos, desde el ACA se advierte al titular de que si no actúa y no deja expedito el curso del río, será la Generalitat la que lo hará de manera subsidiaria, con el apercibimiento de que al final deberá pagarlo el privado cuando haya concluido el litigio (si se da el caso) o se determine quién es el responsable.
Otras veces no es posible identificar al titular (ha muerto o la empresa ya no existe), con lo cual es la Generalitat la que debe asumir su responsabilidad.
Burocracia
Exigir a los titulares que restauren el río deteriorado ha sido un hasta ahora ha sido un trámite infructuoso
Por eso, las primeras obras que se han ido efectuado corresponden a concesiones antiguas, en las que no fue posible identificar un titular, de manera que la Generalitat ha debido asumir los costos sin poder presentar reclamación a nadie. “No hemos podido cobrar ninguna todavía”, admite Bardina.
En cambio, en los expedientes más recientes sí se han presentado reclamaciones de pago. Sin embargo, reclamar a los titulares la restauración o restitución de los ríos se ha convertido en un via crucis ineficaz hasta ahora.
Bardina indica que ya se han demolido 28 pequeños obstáculos en las cuencas de los ríos catalanes bajo competencia de la Generalitat (ACA), a lo que habría que sumar dos actuaciones conocidas en la cuenca del Ebro bajo competencia de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Normas europeas
Algunas obras ya realizadas
El reglamento de Restauración de la Naturaleza también ha contribuido a acelerar este tipo de acciones, puesto que marca como objetivo para 2030 liberar 25.000 kilómetros de ríos para que vuelvan a tener un flujo libre en Europa, aunque no se ha fijado metas por países.
Entre las actuaciones recientes ya efectuadas destaca la demolición el año pasado de la derivación del salto hidroeléctrico de Can Buxó en el río Ter, entre Manlleu y Gurb, de dos metros de altura y 110 metros de largo. Este muro llevaba más de 30 años fuera de servicio. El proyecto ha permite que los peces tengan un paso directo y que también circulen los sedimentos, necesarios para acumular arenas en la costa. Además, aumenta la capacidad hidráulica y el espacio del bosque de riberas. Truchas, barbos o anguilas (una especie especialmente protegida) son algunos de los animales beneficiados.
ANTES..Antiguo muro de la presa de Can Buxó en Manlleu ACA
Y AHORA. Una vez eliminado el muro el año pasado ACA
El de Can Buxó sirve de ejemplo del tipo de actuaciones que se llevan a cabo. “Las derivaciones de agua que estamos retirando son obras que llevan al menos 10 años sin ser utilizadas”, dice Bardina.
Otras actuaciones ya finalizadas son las derivaciones de Colònia Río (riera de Calders, Monistrol de Calders), de la antigua fábrica de hilaturas Matabosch (Ter, Torelló), el azud de Ritort-Molló (Ritort, Molló) o la derivación de Mas Esplugues (Gaià, en Querol).
La oposición local: los obstáculos
En ocasiones, sin embargo, estos proyectos chocan con la oposición local a retirar la presa o el azud, para lo que se invocan razones paisajísticas, casi románticas. El argumento es que el ciudadano se ha acostumbrado a ver la lámina de agua y no quiere que se retire. Otras veces, el Ayuntamiento esgrime que se trata de una obra catalogada o forma parte del patrimonio local industrial. Otros problemas surge cuando se sabe que la retirada de la presa o el azud puede remover sedimentos y ensuciar más la aguas río abajo.
El partido ultra VOX ha llevado a cabo campañas contra las políticas de eliminación de estas barreras presentándolas como iniciativa que agravan la sequía. Sin embargo, se trata de un falso argumento, ya que el tipo de estructuras que se retiran son tan pequeñas que no tienen capacidad de almacenar agua.
Eliminación de la derivación de Mas Esplugues (Gaià, en Querol) ACA/Archivo
Menos materia orgánica y menos emisiones de metano desde estos pequeñas embalses
Bardina resalta que otra de las ventajas asociadas a la eliminación de estas barreras es la desaparición de condiciones que favorecen la acumulación de materia orgánica y la formación de sedimentos en los que se produce metano, potente gas de efecto invernadero.
Así, por ejemplo, gracias al derribo de la derivación de la Colònia Rio se produjo una reducción de las emisiones de aproximadamente 132,9 toneladas de CO2 equivalente al año. Los resultados forman parte de un manuscrito científico actualmente en preparación. Sin embargo, hay que remarcar que “este resultado no es directamente extrapolable a todos los pequeños embalses y derivaciones”, precisan los técnicos del ACA. “La producción de metano depende fuertemente de factores locales como la acumulación de materia orgánica, la morfología del embalse, la profundidad, el tiempo de residencia del agua o las características de los sedimentos”, se indica en un informe
Espacios fluviales regenerados
Las actuaciones para eliminar las presas y azudes persiguen mejorar la morfología de los ríos y en esta línea se están acometiendo otras obras que buscan igualmente la regeneración de los ecosistemas fluviales
Obras finalizadas
—Mejora de la inundabilidad de la Maresme de Filipinas-Remolar (detla del Llobregat en Viladecans
—Restauración de la ribera de la riera de Arbúcies
—Recuperación del espacio fluvial (terrazas fluviales) del río Gaià en elmas de Esplugues (Querol)
En marcha
—La restitución del entorno fluvial de la derivación del embalse de la Font del Vernn esta (Can Parellada), en la riera de l’Avençó (entre Aiguafreda y Tagamanent)
—Mejora ecológica de la riera del Mujal desde la Font Salada hasta la confluencia con el río Llobregat (este de Navàs)
—Mejora morfodinámica del río Muga entre los C-252 y Mas Alberni (Peralada)
—Recuperación de las terrazas aluviales del Baix Ter (Jafre, Baix Empordà)
—Recuperación de las riberas y diversidad de hábitats en el meandro de Flix.
Asimismo hay más de una veintena de proyectos en redacción referidos a diversos tramos en los ríos Gaià, Fluvià, Ter, Besòs, Llobregat, Muga, Siurana, Tordera y diversas rieras, la mayoría en enclave de la Red Natura 2000 con un presupuesto total de 6,2 millones de euros.
Antonio Cerrillo
Periodista especializado en medio ambiente. Promotor del Canal Natural. Autor de ‘Emergencia climática: Escenarios del calentamiento y sus efectos en España’. (Librosdevanguardia) acerrillo@lavanguardia.es
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Fonte: Portada