Cliff Hagan, el campeón con gancho que ganó la NBA derrotando a los invencibles Boston Celtics

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Por Felip Vivanco Pérez — Portada

Cliff Hagan, el campeón con gancho que ganó la NBA derrotando a los invencibles Boston Celtics

CLIFF OLDHAM HAGAN (1931-2026)

En 1958, el jugador de Kentucky logró, en la era dorada de Saint Louis, el único título en la historia de los Hawks con su tiro mágico y la compañía de Bob Pettit, una máquina de encestar

Hagan, de oscuro y con el 16 en la final del All Star de la NBA de 1961 jugado en Syracuse, Nueva York. A la derecha, con el 6, el ocho veces campeón Bill Russell

Hagan, de oscuro y con el 16 en la final del All Star de la NBA de 1961 jugado en Syracuse, Nueva York. A la derecha, con el 6, el ocho veces campeón Bill Russell

Bettmann / Getty

Felip Vivanco

17/10/2026 22:28 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

Sí, es ley de vida. Y sí, dura lex, sed lex: la ley es dura, pero es la ley. Pero a veces hay que preguntarse ¿No queda piedad en este mundo? Se van las leyendas de dos en dos. El 23 de septiembre murió Bob Pettit (2.06 m, de pequeño no tenía nada), una figura crucial de la NBA que superó los 50 puntos hasta en cuatro ocasiones. 

Este jueves pasado se fue su complemento perfecto sobre la pista. Otra gran estrella, hoy olvidada. El baloncesto va tan rápido que una generación borra a la anterior, aunque esta siga viva. Se va Cliff Oldham Hagan, rescatado por un día de la desmemoria; cromo dorado guardado en el desván de una casa ya demolida.

Hagan fue el primer jugador de la historia, al menos la escrita, que metió una canasta sobre la bocina, en el último segundo

Él, Pettit y Ed Macauley lograron que los Saint Louis Hawks orquestaran una revolución ruidosa que, al menos por una vez, derrocaría a la dinastía implacable de los Boston Celtics de Red Auerbach que no dejaban ni las migas al resto ). En 1958  los halcones ganaron la NBA. Además, para que se entienda que ese gran triunfo no fue flor de un día, este equipo de  leyenda alcanzó la final otras tres veces. 

Una de ellas, la de 1957,  una acción de Hagan sirvió para forzar el partido definitivo. La anécdota no tendría ningún peso si no fuera porque esa canasta (el triple no llegó hasta la temporada  1979-1980) fue la primera de la historia, al menos la primera que está registrada en los anales, que entró sobre la bocina. Es decir, en las últimas décimas de segundo del partido.

Cliff Haga, en su época de universitario en la que ganó la NCAA para los Kentucky Wildcats, llegando hasta los 51 puntos
Cliff Haga, en su época de universitario en la que ganó la NCAA para los Kentucky Wildcats, llegando hasta los 51 puntos Wikimedia Commons

Sí, los Hawks acabarían cediendo en el encuentro definitivo y tendrían que esperar al años siguiente cuando obraron el milagro. Sí, lo del equipo que entrenaba Alex Hannum lo fue porque sus rivales no sólo eran gigantes, sino que también eran molinos.

El contexto histórico de esa época es muy claro. Los Celtics eran, salvo error u omisión, invencibles no matemáticamente, pero sí al 99%. Con el inconmensurable Bill Russell a la cabeza,  ganaron ¡11 campeonatos en 13 años! y a ese récord se le añade que disputaron 10 finales consecutivas consiguiendo vencer en 8 de ellas. A Red Auerbach, el entrenador del equipo bostoniano del trébol, no se le había acabado un habano de la victoria que ya estaba encendiendo otro.

La plantilla de los Hawks que rompió, por un año, la 'tiranía' de los Celtics ganando la NBA de 1958, Hagan (16) está sentado al lado del técnico Alex Hannum
La plantilla de los Hawks que rompió, por un año, la ‘tiranía’ de los Celtics ganando la NBA de 1958, Hagan (16) está sentado al lado del técnico Alex Hannum Wikimedia Commons

Los Saint Louis Hawks murieron en 1968 para renacer en Atlanta. Allí, en Georgia, el equipo no ha logrado ni un campeonato ni llegado a una final. Ni con el genial saltimbanqui Dominique Wilkins. Los Chicago Bulls de Jordan, Pippen y compañía eran los intocables de Elliot Ness de finales del siglo XX. 

Esa fue otra dinastía (aunque no la de Boston de los 50 y 60) que no tuvo miramientos y que solo dejó de levantar el trofeo los dos años, bien aprovechados por los Houston Rockets, cuando Jordan cambió las zapatillas que llevaban su nombre por la gorra y el bate de béisbol.

En 1958, los Hawks lograron romper, al menos un año, la ‘tiranía de los Celtics, que en esa era ganaron ¡11 anillos en 13 temporadas!

Cliff Hagan fue un alero fino y poderoso, jugó diez temporadas en la NBA, anotó más de 13.000 puntos, con una media de casi 18 por partido y un 45% de acierto. Son cifras estratosféricas si se tiene en cuenta que jugaba al lado de Pettit, una máquina de encestar. 

En torno a los 18 puntos se sitúan jugadores legendarios que tal vez les suenen un poco más como Isiah Thomas, Tim Duncan, Chris Mullin, Blake Griffin o Klay Thompson, por no hablar de oldies goldies como Walt Frazier, Bob Cousy o Artis Gilmore.

Bill Russell, estrella de los Celtics que ganaron 11 anillos en 13 temporadas, abraza al mítico técnico Red Auerbach el 12 de diciembre de 1964
Bill Russell, estrella de los Celtics que ganaron 11 anillos en 13 temporadas, abraza al mítico técnico Red Auerbach el 12 de diciembre de 1964 Bill Chaplis / AP

Buen asistente y mejor reboteador, Hagan –al que llamaban Li’l Abner, por su parecido a un personaje de cómic alto, musculoso, también de los Apalaches, un poco inocente y, lo mejor… crítico con el capitalismo– jugó cinco All Star, fue nombrado cinco veces en el segundo mejor equipo.

El alero se convirtió en el primer miembro del Salón de la Fama en haber jugado con Kentucky. Con su camiseta, casi siempre el 16, ganó la NCAA llegando a marcar hasta 51 puntos en un partido. Los Wildcats siguen siendo un equipo universitario de postín: han ganado ocho veces el campeonato: la prímera en 1948, la última en 2012.

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Hagan, y esto se suele olvidar delante de un currículum deportivo de órdago, era una buena persona. Generoso y firme defensor de los derechos civiles. Su actitud hacia los jugadores negros era de absoluto respeto y de apoyo firme cuando, a finales de los cincuenta e inicios de los sesenta, el racismo campaba por sus anchas dentro y fuera de la pista.

 El legendario Lenny Wilkens –santo y seña de la NBA durante seis décadas– debutó con los Hawks en 1960 para comprobar que Hagan no tenía el prejuicio de muchos.

El ex técnico y ex jugador Lenny Wilkens, que jugó con Cliff Hagan, sonríe ante la estatua de su figura en el Climate Pledge Arena de Seattle el 28 de junio de 2025, meses antes de morir
El ex técnico y ex jugador Lenny Wilkens, que jugó con Cliff Hagan, sonríe ante la estatua de su figura en el Climate Pledge Arena de Seattle el 28 de junio de 2025, meses antes de morir Lindsey Wasson / Ap-LaPresse

El baloncestista fue un maestro del gancho (precurso del gancho al cielo, skyhook , de Lew Alcindor/Kareem Abdul Jabbar). Ya retirado de su época de jugador-entrenador de los Dallas Chaparrals, uno de los equipos fundadores de la extinta ABA, Hagan le dio una exhibición a alguien que le llamó “exestrella”.

Estaba de pachanga nada menos que con George Mr Basketball Mikan, el tótem del campeonato de finales de los cuarenta y cincuenta con cuatro anillos de campeón con los Minneapolis Lakers. Cuando oyó lo de ex, Hagan ni se inmutó: encestó 10 ganchos seguidos a una distancia del actual triple. Con el último tiro, saludó y se fue a casa. A Michael Jordan le llamaban Air por jugar levitando sobre el parquet y encima con el descaro de sacar la lengua . Sí, en cuatro letras, Dios. A los 94, el Comandante Cliff emprende su último vuelo. Nadie le pudo bajar nunca de las alturas. Y ahora menos. Gospeed champ.

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