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Santiago Segurola

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Asterisco al Balón de Oro

POR LA ESCUADRA

20/09/2026 00:30 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial

Raphinha marcó los tres goles del Barça en el viejo Nervión, magníficos los tres, y estuvo a punto de añadir uno más igual de exquisito, pero el palo impidió el gol olímpico. El hombre está sembrado. Doce goles en siete partidos de Liga lo dicen todo. Definen, además, las peculiaridades de un jugador decidido a romper tópicos. A la hinchada le preocupaba la ausencia de delanteros centro en la plantilla, pero ahora la afición se fuma un puro.

En su nueva condición de delantero centro, Raphinha es la comidilla del fútbol. En breve se designará al ganador del Balón de Oro 2026, que es el año actual y tiene 12 meses, como todos. No lo ganará Raphinha. Ni tan siquiera figura en la lista de los 30 aspirantes. No tuvieron en cuenta al brasileño, pero su respuesta cuestiona esta clase de premios. Raphinha termina septiembre con unas cifras apabullantes y una influencia escandalosa en los partidos, a contrapelo de los tiempos y las reglas del Balón de Oro, que debería incluir un asterisco en la decisión de este año. No importa las razones que han llevado a su exclusión de la lista –lesión previa al Mundial, nueva lesión en el torneo–, el caso es que la ausencia de Raphinha provoca risa.

La ausencia de Raphinha entre los aspirantes al premio provoca risa

Su gran actuación se escenificó en el lugar adecuado. Se aceptó hace tiempo que los enfrentamientos Barça-Atlético de Madrid son un acontecimiento, un caso aparte de partidos de viento cambiante y resultados imprevisibles. Tampoco es manco el duelo que cada temporada se produce en el viejo Nervión cuando por allá aterriza el Barça. Enseguida salta el recuerdo de las hazañas de Messi contra el Sevilla. Es la estela que dejó Raphinha frente a un rival optimista por primera vez en varios años.

Son muy recordadas también las veces que el equipo sevillano ha castigado al Barça con victorias sonoras. La del pasado año, sin ir más lejos, un 4-1 sorprendente por el estado crítico del Sevilla, sumido en un grave declive deportivo y social. En muchos aspectos, la situación es la misma. Un feo combate que enfrenta a un padre con su hijo por el gobierno del club y la proximidad de la venta. Han encargado al banco americano Goldman Sachs que explore a los posibles y mejores compradores. Todo esto, sin el ruido habitual en el campo. Resulta que el Sevilla ha empezado la temporada mejor de lo previsto, de manera que el cabreado hincha de hace unos meses ahora disfruta con su equipo.

El brasileño Raphinha es felicitado por sus compañeros en el Pizjuán
El brasileño Raphinha es felicitado por sus compañeros en el Pizjuán JORGE GUERRERO / AFP

El Barça pasó un mal rato en un excelente partido. El Sevilla no le dejó respirar en el primer tiempo. Defensa firme y contragolpes rápidos. Eric Garcia sufrió más de la cuenta con el ágil Correia. En el medio, el poderoso Fofana partía las aguas como Moisés. En una de sus llegadas cabeceó con mucho estilo el centro de Correia. Era el gol que adelantaba al Sevilla. Si el Barça quería ganar ese partido estaba obligado a sudar tinta.

Lo que hizo tuvo mérito. A diferencia de otras noches, necesitó remontar y luego establecer su hegemonía. Llegó entonces la hora de Rapinha: gran desmarque a un fenomenal pase de Christensen, regate perfecto al defensa que se apuraba en el marcaje y gol con la derecha. Los dos siguientes vinieron precedidos por dos pases perfectos de Lamine Yamal, cuando el Barça operaba a sus anchas y dejaba claro que tampoco el Sevilla iba a interrumpir su marcha triunfal y la apoteosis de Raphinha, el jugador que asombra al mundo del fútbol, pero no está en la larga lista de aspirantes al Balón de Oro. 

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Fonte: Portada

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