Alemania juzga a un exmilitar ucraniano por el sabotaje de los gasoductos Nord Stream
Por María-Paz López Rodríguez — Portada
Alemania juzga a un exmilitar ucraniano por el sabotaje de los gasoductos Nord Stream
Guerra rusa en Ucrania
Arranca en Hamburgo el proceso a Serguéi Kuznetsov, acusado de “crimen de guerra” como presunto jefe del grupo que atacó con explosivos la infraestructura báltica en septiembre del 2022

Serguéi Kuznetsov, exmilitar ucraniano, flanqueado por sus abogados Jes Meyer-Lohkamp y Nicola Canestrini, en la sala del Tribunal Superior Hanseático de Hamburgo, el 14 de octubre del 2026
MARKUS SCHOLZ / AFP

Berlín. Corresponsal
14/10/2026 12:11 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Cuatro años después del misterioso sabotaje de los gasoductos submarinos Nord Stream, que conectan Rusia con la costa alemana a través del mar Báltico, comenzó este miércoles en el Tribunal Superior Hanseático de Hamburgo el juicio al exmilitar ucraniano Serguéi Kuznetsov como presunto cabecilla del grupo que ejecutó el ataque con explosivos a las tuberías.
La Fiscalía Federal alemana acusa a Kuznetsov de “crimen de guerra” por usar métodos de combate prohibidos contra objetivos civiles, delito que el Código Penal castiga con un mínimo de tres años de cárcel. También se le acusa de provocar una explosión, causar daños materiales e interrumpir servicios públicos.
Kuznetsov fue detenido en agosto del 2025 estando de vacaciones con su familia en Italia, país que lo entregó a Alemania. Tras la lectura de la acusación por parte del Fiscal Federal General, Kuznetsov optó por no decir nada, informa desde la sala la televisión pública regional NDR. El acusado vestía trajes gris, camisa blanca y corbata.
Nacionalidad del acusado
La incógnita de este proceso es si el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ordenó la operación o si la conocía; las autoridades de Ucrania niegan haber orquestado el sabotaje
Uno de sus abogados, el italiano Nicola Candestrini, protestó porque Kuznetsov había sido entregado por Italia a Alemania en virtud de una orden de arresto europea por cargos de sabotaje, y ahora se le acusa de “crimen de guerra”. Sus otros dos letrados defensores son alemanes. Se estima que el proceso durará como mínimo hasta febrero o marzo del 2027.
El plan que provocó los “graves daños” a los gasoductos fue puesto en práctica “por encargo de instituciones estatales ucranianas”, asegura la Fiscalía, pues en aquel momento Kuznetsov era miembro de una unidad de élite ucraniana para operaciones de sabotaje. La pregunta que flota en el aire es si el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ordenó la operación o si era al menos conocedor de ella. Sin embargo, las autoridades de Ucrania niegan haber orquestado el sabotaje.
La situación es delicada, porque Alemania es principal apoyo militar de Kyiv y padece ahora ataques híbridos rusos en su territorio. Oficialmente, el Gobierno de coalición de conservadores y socialdemócratas del canciller Friedrich Merz guarda silencio y sus portavoces se remiten a la separación entre poderes ejecutivo y judicial.

Otro sospechoso, Volodímir Z., también ucraniano, se encuentra ahora en Croacia a la espera de ser entregado a Alemania para el proceso. El grupo constaba en total de siete personas. La Fiscalía Federal sostiene que los integrantes del grupo encabezado por el exmilitar, entre ellos buzos profesionales como Volodímir Z., alquilaron con documentación falsa a través de intermediarios un velero de nombre Andromeda en el puerto alemán de Rostock. Kuznetsov se habría reunido con sus cómplices en Rostock tras pasar por Polonia y entrar en Alemania con un pasaporte falsificado.
En algún momento entre los días 1 y 8 de septiembre del 2022, zarparon del puerto de Wiek, en la isla alemana de Rügen, y colocaron cargas explosivas con temporizador en el gasoducto a su paso cerca de la isla danesa de Bornholm. Las explosiones fueron activadas el 26 de septiembre. Hubo en total cuatro fugas de gas en los gasoductos, en aguas de las zonas económicas exclusivas de Dinamarca y Suecia.
Al principio la destinataria de todas las sospechas del sabotaje por parte de los países occidentales fue la Rusia de Vladímir Putin, que había lanzado siete meses antes su invasión a gran escala de Ucrania. Sin embargo, poco después Rusia apuntó a Estados Unidos como causante por los supuestos beneficios del fin del gas ruso para las exportaciones a Europa de gas estadounidense.
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La infraestructura consta de dos gasoductos. El Nord Stream 1 funcionaba desde el 2011 y estuvo operativo, aunque no siempre a pleno rendimiento, hasta inicios de septiembre del 2022. El Nord Stream 2, cuya construcción terminó a finales del 2021, nunca llegó a activarse. Los dos gasoductos –cada uno de doble ramal, por lo que se trata de cuatro tuberías– recorren 1.230 kilómetros conectando la bahía rusa de Narva con la costa báltica alemana, y fueron concebidos para poder inyectar juntos hasta 110.000 millones de metros cúbicos de gas natural ruso al año en el mercado europeo.
Los gasoductos fueron construidos por el consorcio internacional Nord Stream AG, con sede en Suiza y controlado al 51% por la gasista estatal rusa Gazprom. En el consorcio participaron cuatro grandes empresas europeas: las alemanas E.ON y Wintershall DEA (15,5% cada una), la neerlandesa Gasunie y la francesa Engie (9% cada una).

María-Paz López
Corresponsal de 'La Vanguardia' en Berlín
Corresponsal en Alemania, Centroeuropa y países nórdicos desde 2014. Antes en Italia y Vaticano (2003-2009). Especialista en religión. Licenciada en Comunicación (UAB) y máster en Periodismo (beca Fulbright) en Columbia
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