‘Ad10s’ a una era: Messi se despide de la selección argentina con un gol y dos asistencias ante Benín
Por Martí Abad Fontàs — Portada
‘Ad10s’ a una era: Messi se despide de la selección argentina con un gol y dos asistencias ante Benín
Fútbol | Argentina, 3 – Benín, 0
El astro argentino se retira del combinado nacional tras 208 partidos, 126 goles y 70 asistencias en un Estadio Monumental abarrotado y lleno de homenajes

Leo Messi celebra junto a todos los presentes su 126.º gol con la selección argentina
Rodrigo Valle/REUTERS

Barcelona
07/10/2026 04:02 Actualizado 07/10/2026 04:17 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Pese a que el partido en el Monumental de River Plate comenzó a las 20.30 hora local -a la 1.30 en España-, ya hacía muchas horas e incluso días que distintas acciones indicaban que el partido amistoso entre Argentina y Benín no era uno cualquiera. Es cierto que el rival con el que se enfrentó la albiceleste ante 85.000 almas, algunas después de pagar una altísima reventa, no era el más atractivo posible. Pero, sin duda, la gran noticia de la noche fue que la victoria local por 3-0 significó el adiós para siempre de Leo Messi de la selección argentina.
Atrás quedan 21 años siendo internacional, 208 partidos vistiendo, sobre todo, el 19, primero, y el 10, después, brazalete de capitán incluido, 126 goles, 70 asistencias y un total de seis títulos, entre los que destacan un Mundial, una Finalísima y dos copas América. Y, especialmente, el agradecimiento de un país entero, aunque es cierto que también pasó algunos años duros que provocaron que anunciara una primera retirada de la selección en el 2016 aunque luego regresó, y de una grandísima parte del mundo del fútbol. Ese es el verdadero gran legado de Messi con la albiceleste.

Durante toda la jornada, fueron muchos los actos conmemorativos que se fueron sucediendo. El despliege de una camiseta argentina gigante con un “gracias” frente al Memorial de la Bandera Nacional en su Rosario natal, mensajes de muchos colegas y excompañeros como Arturo Vidal o Neymar, la venta de souvenirs especiales para la ocasión como máscaras, banderas, gorros, pegatinas, paraguas y llaveros, e incluso la Universidad de Buenos Aires (UBA) le otorgó al astro argentino el doctorado honoris causa. “Nunca imaginé esto”, dijo Messi durante su breve discurso en el acto.
Uno de los grandes epicentros fue la Fan Fest situada, justamente, en la Ciudad Universitaria, donde aquellos que no pudieron asistir al encuentro también quisieron dar las gracias a un jugador que les ha dado tanto. Sin embargo, el escenario que acaparó todas las miradas fue el Estadio Monumental, un feudo que, por ejemplo, tuvo que rechazar hasta 4.000 solicitudes de acreditaciones de prensa, que aplaudió cuando la familia de Leo Messi llegó al campo, con la sentida ausencia de su padre, Jorge Messi, fallecido el pasado agosto, y que regaló sonadas ovaciones a su ’10’ cuando se confirmó que jugaba de titular, cuando salió a calentar con sus compañeros -incluido Otamendi, que como Messi había viajado expresamente para disputar el partido y también se retiraba de la selección- vistiendo una equipación conmemorativa y cuando, finalmente, saltó al campo como capitán por última vez, acompañado de sus tres hijos y después de que se desplegara una nueva camiseta gigante en el centro de un césped que tantas veces ha pisado.
Pese a que la primera mitad acabó sin goles, el ’10’ fue el futbolista más destacado
El encuentro estuvo más competido de lo esperado y, como no, Messi fue el gran protagonista. Ya en el minuto 7 tuvo la primera ocasión clara para Argentina con un disparo que despejó Dandjinou y, tres minutos más tarde, el colegiado chileno Fernando Véjar paró el partido sin un motivo aparente. Pero a los pocos segundos todo cobró sentido: era el minuto 10 y todos los presentes, incluidos los propios jugadores, cuerpos técnicos e invitados de lujo como Di María, Leandro Paredes, Guido Rodríguez y Gonzalo Montiel, arrancaron una nueva ovación que culminó con petardos y el 10 dando, de nuevo, las gracias.

Con el balón de nuevo en juego, Argentina pasó a dominar y llegar con cierta fluidez a campo rival, aunque le faltó precisión em el último pase. No obstante, Benín también supo crear peligro a la portería del Dibu Martínez, que estrenó un peinado especial para la ocasión que recreaba el logo de Messi, primero con un cabezazo de Tosin que se marchó desviado y luego con un disparo de Olaitan que no vio portería.
Argentina lo siguió intentando y también fue a través de su gran estrella, que incluso probó suerte de falta y que obligó a una nueva intervención del portero del Kruger United sudafricano, e intentando connectar un gran centro de Lautaro Martínez pero su disparo se marchó por el lateral de la red. Y ya en los últimos minutos de la primera mitad, tanto Julián Alvarez como Yamirou Ouorou intentaron adelantar a sus respectivas selecciones, pero sin suerte. Seguramente, pocos contaban con ello, pero el amistoso se fue al descanso sin goles.
Otamendi, que también se retira de la selección, y Nico Paz, los otros goleadores
Durante la media parte, la actividad no cesó en el Monumental de Buenos Aires. Los Fundamentalistas fueron los encargados de dar el toque musical a la velada -y, todo sea dicho, también de atrasar el arranque del segundo tiempo-. Y ya con los 22 protagonistas en el terreno de juego, volvió la acción con una albiceleste que, entonces sí, cumplió con las expectativas.
Y poco duró la espera. Después de una primera aproximación de Julián, Messi connectó un gran saque de esquina para que Otamendi, que también decía adiós y justo después fue sustituido por Medina, viera puerta a placer para adelantar, por fin, a Argentina ante Benín. Y, de paso, que el atacante argentino sumara su 69.ª asistencia con el combinado nacional.

Seguramente, tanto las miles de personas que abarrotaron el estadio como los millones de espectadores que vieron el encuentro por todo el mundo sabían que, con el cronómetro corriendo, había una cosa pendiente: el último gol de Messi con Argentina. El actual jugador del Inter Miami lo volvió a intentar de falta, obligando de nuevo al vuelo de Dandjinou, pero el que no perdonó fue Nico Paz, nacido en Tenerife pero con la doble nacionalidad, y que puso el 2-0 con un golazo con la izquierda tras, como no, una nueva asistencia de Messi, la 70.ª.
Fue justamente en el minuto 70 cuando se cerró el círculo. Ouorou cometió un penalti clamoroso sobre Agustín Giay y el guion estaba claro: el 10 cogió la pelota, la plantó en el círculo de los 11 metros y no falló, engañando al portero visitante y marcando su último gol con Argentina, el 126. Todos sus compañeros fueron directos a abrazar al 10, que solo cuatro minutos después cometió un fallo a portería vacía impropio de él. Pero poco importó: Messi se despidió de su público como mejor lo sabe hacer: siendo el mejor sobre el césped y demostrando que si se retira de la albiceleste es única y exclusivamente por decisión propia.

El astro argentino incluso tuvo otra ocasión para irse del terreno de juego con un doblete, pero Allagbe, que había sustituido a Dandjinou, y el palo lo impidieron. Al contrario de lo que muchos esperaban, Messi no fue sustituido, por lo que no recibió una nueva y última ovación mientras el partido estaba en juego. Pero tras el pitido final de un Fernando Véjar que incluso le regaló las tarjetas al atacante rosarino, los actos de homenaje siguieron en el feudo de River Plate.
Un espectáculo de drones en el cielo de Buenos Aires inauguró un fin de fiesta que, después de una emotiva actuación de La Sole, acabó con Messi dirigiéndose a los presentes. “Lo primero en lo que pienso es en mi viejo”, empezó emocionado. “Fue un orgullo muy grande defender esta camiseta durante más de 20 años. Nunca dejé de luchar y de dar el máximo. Jugar en la selección argentina es lo más lindo que te puede pasar”, continuó. También se refirió al último Mundial, que acabó con la victoria de España ante la albiceleste en la prórroga. “Estuvimos muy cerquita y no pasó nada como se dice. Lo dimos todo, el partido ante Inglaterra fue un desgaste muy grande de piernas y emocional para nosotros. Llegamos muy justos”, reconoció. “Voy extrañar muchísimo jugar acá. Siempre recibí un cariño enorme y soy un agradecido enorme por todo lo que me tocó vivir”, concluyó el argentino.
Y eso que no lo tuvo fácil durante su discurso, pues las 85.000 personas reunidas en el Monumental no dejaron de gritar, aplaudir e incluso saltar, como también lo hicieron más de una vez sus propios compañeros, visiblemente emocionados. Así fueron los últimos instantes de Messi con la albiceleste, que acabaron con un mensaje unánime: ad10s y gracias.

Martí Abad
Periodista
Redactor y portadista en el equipo de Última hora, y también cronista de conciertos para Cultura.
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