Los fabricantes europeos de vehículos instan a Bruselas a acelerar una hoja de ruta más flexible
Por Toni Fuentes — eldiario.es – eldiario.es

ACEA reclama cerrar a principios de 2027 el paquete de medidas para el automóvil, con más flexibilidad para cumplir los objetivos de CO₂, incentivos a los eléctricos fabricados en la UE y un calendario realista para localizar la producción que incluya también al Reino Unido
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Los fabricantes europeos de vehículos han pedido a Bruselas que acelere las negociaciones sobre el paquete de medidas para la automoción y concrete cuanto antes una flexibilización de las normas de emisiones y de los requisitos de producción local incluidos en la futura Ley de Aceleración Industrial. La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) reclama avances sustanciales para cerrar ambas iniciativas a principios de 2027, ante la necesidad de que la industria disponga de certidumbre regulatoria para planificar sus inversiones y afrontar la transición hacia la movilidad eléctrica.
“Los fabricantes de vehículos europeos están acelerando con éxito su transformación hacia la movilidad de cero emisiones. Ahora es el momento de que la UE reforme el marco legislativo para que contribuya a alcanzar el triple objetivo de descarbonización, seguridad económica y preservación del empleo”, afirmó Ola Källenius, presidente de ACEA y consejero delegado de Mercedes-Benz, tras una reunión del Consejo de Vehículos Ligeros de la asociación en Bruselas.
La patronal considera que las próximas decisiones comunitarias deben compatibilizar la reducción de las emisiones con la competitividad industrial y el mantenimiento de la actividad y el empleo en Europa. En su opinión, el cumplimiento de los objetivos climáticos no puede depender únicamente de unos límites acompañados de penalizaciones, sino que requiere un marco más flexible, capaz de adaptarse a la evolución de la demanda y al ritmo de transformación de las cadenas de suministro.
ACEA vincula esta petición a la necesidad de establecer una relación comercial más equilibrada y sostenible con China. La organización defiende que el paquete automovilístico europeo incorpore condiciones que permitan a los fabricantes acelerar su transformación sin comprometer la libertad de elección de los consumidores ni la capacidad de la industria para completar las inversiones en nuevas cadenas de valor.
Más flexibilidad para cumplir los objetivos de CO₂
Entre las principales propuestas de los fabricantes figura introducir un mecanismo de promedio de emisiones de CO₂ a cinco años, a partir de 2028. Este sistema permitiría compensar los resultados de unos ejercicios con los de otros dentro del periodo establecido, en lugar de exigir que el cumplimiento se ajuste de forma tan rígida a cada año.
La asociación considera que esta fórmula incentivaría las ventas tempranas de vehículos eléctricos y ofrecería más margen a las empresas para adaptarse a la evolución del mercado. Según ACEA, el mecanismo podría impulsar la electrificación sin generar costes para los presupuestos nacionales, al tiempo que recompensaría a los fabricantes que anticipen sus inversiones y comercialicen antes sus modelos de cero emisiones.
La patronal también reclama revisar la trayectoria de reducción de emisiones prevista para las furgonetas. Argumenta que este segmento parte de una situación diferente a la de los turismos y necesita objetivos y plazos que tengan en cuenta sus particularidades comerciales e industriales.
Además, defiende que el marco regulatorio reconozca la contribución potencial de los combustibles renovables y de los materiales ecológicos a la descarbonización. El objetivo, sostiene la asociación, es disponer de una senda de reducción de emisiones que combine ambición climática y viabilidad económica a largo plazo.
Incentivos para los eléctricos fabricados en Europa
La segunda gran demanda se dirige a la futura Ley de Aceleración Industrial, con la que la Unión Europea busca reforzar su capacidad productiva y su autonomía industrial. ACEA pide que la norma establezca un calendario de aplicación realista, acorde con los plazos necesarios para adaptar las fábricas y las cadenas de suministro.
En materia de contenido local, los fabricantes proponen introducir incentivos adicionales para los vehículos eléctricos cuya producción se ubique en territorio comunitario. En concreto, reclaman que todos los turismos y furgonetas eléctricos de batería fabricados en la UE reciban supercréditos, un mecanismo que permitiría otorgarles un peso adicional en los cálculos regulatorios. También solicitan créditos suplementarios para los coches pequeños fabricados en Europa, un segmento considerado relevante para extender la electrificación a precios más asequibles.
La asociación pide, asimismo, que la definición geográfica de la ley tenga en cuenta las inversiones de sus miembros en países vecinos de la Unión y que se encuentre una fórmula para incluir al Reino Unido. La delimitación del ámbito de aplicación será determinante para las empresas que organizan su producción y sus proveedores a escala europea, con cadenas industriales que atraviesan varias fronteras.
Con estas propuestas, ACEA pretende que Bruselas acompase la transición climática con la recuperación de la competitividad industrial europea. Los fabricantes consideran que disponer de reglas previsibles, objetivos alcanzables y estímulos a la producción local es esencial para mantener las inversiones en el continente frente a la competencia internacional.
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