Casey Affleck: “El cine no debería estar en manos de unos pocos”
Por Aitziber Azpeitia González — Portada
Casey Affleck: “El cine no debería estar en manos de unos pocos”
Festival de Cine Fantástico
El oscarizado actor y director presenta en la sección oficial de Sitges ‘Company’, reivindica un cine más libre y confiesa su deseo de protagonizar una película de terror

El actor y director Casey Affleck en Sitges
Sonia Figuerola / Shooting / Colaboradores

14/10/2026 20:04 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Al principio, las piezas parecen no guardar relación entre sí. Una desconocida irrumpe en una reunión navideña, un anciano rescata a una mujer de la nieve y una pareja de granjeros acoge a un misterioso muchacho. Tres historias separadas por décadas que, a medida que avanzan, van descubriendo sus conexiones hasta formar parte de un mismo relato. Así se construye Company, la nueva película de Casey Affleck, un fascinante rompecabezas que viaja entre 1903, 1953 y 1975 y convierte el propio acto de contar historias en su principal razón de ser. Un delicado western gótico, tan inquietante como melancólico, sobre la culpa, la venganza y el perdón, sostenido por una auténtica virguería de guion.
El oscarizado actor ha sido una de las grandes figuras de la jornada en Sitges, donde ha presentado su tercer largometraje como director, una de las propuestas más singulares de la sección oficial a competición. Con Nick Nolte, Ben Mendelsohn, Adelaide Clemens y Scoot McNairy en el reparto, Company es también una aventura familiar en la que participan sus dos hijos, Atticus e Indiana.
Seis años para encajar las piezas
Affleck escribió el guion junto al novelista Ron Hansen, autor de El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford, cuya adaptación cinematográfica protagonizó en 2007. Todo comenzó con una propuesta aparentemente sencilla: “Le dije que quería hacer una pequeña película de vampiros y le pregunté si quería escribirla conmigo”.
Pero aquella pequeña historia terminó convirtiéndose en un laberinto que tardaron seis años en resolver. “Nos llevó años descubrir qué era realmente esta película. No se comporta como las demás”, explica a La Vanguardia. “Hasta que comprendí que no estaba rota, sino que funcionaba de otra manera”. La intención era precisamente desafiar las convenciones: “Ron conoce perfectamente las reglas de la escritura y queríamos hacer una historia que las rompiera todas”.

En ese universo de relatos entrelazados, el joven Caleb, interpretado por Atticus Affleck, encarna la rabia y el deseo de venganza, mientras que Rebecca, a quien da vida Adelaide Clemens, representa una forma muy distinta de enfrentarse al sufrimiento. “Cuando veo la película, pienso que todos los personajes soy yo. Hay una parte de mí en cada uno”, confiesa.
Una película todavía en construcción
Y lo más curioso es que Company todavía no está terminada. Affleck reconoce que tuvo que acelerar el montaje para llegar a tiempo a los festivales y que ahora está aprovechando las reacciones del público en Venecia, Deauville y Zúrich para seguir puliéndola. “Esta misma semana he estado reeditándola y cambiando cosas”, revela. Algunas secuencias le parecían demasiado lentas y también está revisando la música, buscando que acompañe la vida emocional de los personajes en lugar de limitarse a provocar miedo. La versión presentada en Sitges es todavía la misma que se vio en Venecia, pero el director ya prepara un nuevo montaje.
Las llaves de Hollywood
Rodada parcialmente con equipos de apenas tres o cuatro personas, Company refuerza la convicción de Affleck de que el cine no debería depender de unos pocos privilegiados. “Hasta hace muy poco tenías que pedir permiso para hacer una película. Había personas que tenían las llaves de las puertas”, lamenta.
Incluso contempla con cierto optimismo las posibilidades de la inteligencia artificial, siempre que se regule para evitar la explotación de los artistas. Cree que puede poner herramientas antes prohibitivas al alcance de nuevos creadores. “Necesitamos nuevas voces, nuevas perspectivas. El cine es transformador y no debería estar en manos de unos pocos”.
Se ofrece para pasar miedo
Y aunque Company demuestra su fascinación por el fantástico, Affleck todavía tiene una asignatura pendiente. “Me encantaría hacer una película de terror puro”, asegura. Admirador de títulos como La cosa y Blade Runner, aprovecha su visita a Sitges para lanzar una invitación a los cineastas presentes: ojalá alguno le ofrezca un papel en una auténtica película de terror.

Aitziber Azpeitia
Periodista
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