Jacob Kiplimo quiere dejar de ser el tercer hombre: busca el récord del maratón en Chicago
Por Sergio Manuel Heredia Tapia — Portada
Jacob Kiplimo quiere dejar de ser el tercer hombre: busca el récord del maratón en Chicago
Atletismo | Maratón de Chicago
El formidable fondista ugandés se ha convertido en el gran olvidado, opacado por Sawe y Kejelcha, los dos atletas sub 2h

Jacob Kiplimo, en febrero, en vísperas de su victoria en la Hyundai Mitja Marató de Barcelona by Brooks
Mané Espinosa

10/10/2026 17:28 Actualizado 10/10/2026 17:37 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
A medio plazo, Jacob Kiplimo (25) dice que sueña con el oro olímpico del maratón en Los Ángeles 2028.
A corto, sueña con la plusmarca mundial de la disciplina.
Ambos retos son cuentas pendientes, sendas chinitas en el zapato de este fondista ugandés que ha ganado un sinfín de combates (tres títulos mundiales en cross country; también tuvo el récord mundial del medio maratón), pero no las grandes batallas.

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En el 2024, Jacob Kiplimo se quedó atrás en la lucha por el oro olímpico del 10.000, apenas séptimo en una carrera deliciosa que llevó a doce hombres a correr por debajo de los 27 minutos, hecho inédito en la historia del atletismo.
Y en primavera, en el maratón de Londres, vio cómo Sabastian Sawe y Yomif Kejelcha le dejaban atrás en el km 28 para acabar ambos rompiendo la barrera de las dos horas (1h59m30s para Sawe, vigente plusmarca de la disciplina), entregándole la tercera plaza con una marca maravillosa, unos 2h00m28s que hubieran sido el récord mundial en cualquier otro episodio, salvo en aquel.

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(Este domingo, sus 2h00m28s son el tercer registro de todos los tiempos, le colocan por delante de iconos como el difunto Kelvin Kiptum y los legendarios Eliud Kipchoge y Kenenisa Bekele).
¡Cuántos disparos al poste!
Todos estos disparos al poste, Kiplimo los lleva razonablemente bien, acaso con resignación, sin duda con el ánimo de revancha: así son los corredores de fondo.
Jamás se rinden.
¿Revancha?
¿Para cuándo?
Pues para este mismo domingo, en el maratón de Chicago (14.30h, hora española, en España podrá seguirse a través de Eurosport), donde el ugandés se presenta con aires de gloria, decidido a revisar con detenimiento todo aquello que había ocurrido en Londres, ahora más maduro, más consciente de quién es y de qué puede hacer.
-Para preparar el maratón de Londres, corría 200 kms semanales. Para preparar este reto en Chicago, me he ido a los 225 km -confesaba días atrás, ya en la ciudad del viento, sumergido en el proceso de adaptación horaria-. Estoy pensando en algo grande. Cuando reviso mis entrenamientos, entiendo que no son como los de Londres. Creo que ahora llegaré más entero a los últimos 10 kilómetros, tal vez allí esté la diferencia.

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Todo eso advierte Kiplimo y el sistema de marketing de Nike cruza los dedos.
Nike y Adidas llevan años luchando por el dominio de la ruta, en un proceso que se decanta por una firma o por la otra en función de los avances tecnológicos, pero también de la mano de obra.
Los investigadores de Nike y Adidas empezaron a devanarse los sesos los años del sensacional Haile Gebrselassie, a principios de este siglo XXI, y han seguido haciéndolo hasta los actuales fenómenos sub 2h, esa barrera que en otros momentos se consideraba una utopía. Ed Caesar ha condensado buena parte de esta historia en Dos horas: en busca del maratón imposible, obra de cabecera de todo maratoniano que se precie, y que en cierto modo ha quedado desfasada, pues las dos horas ya no son un objetivo, sino una realidad.
Y en un futuro no muy lejano, una normalidad.

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Tras Gebrselassie, mano de obra de Adidas, se abrieron paso las manos de obra de Nike, los Kipchoge y Kiptum (DEP) que volaban sobre las zapatillas mágicas, esos soberbios prototipos provistos de plantillas de placa de carbono que abrieron la disciplina a un nuevo mundo, ya a la antesala de las imposibles dos horas.
(Hito que Kipchoge rompió en el 2019, en el proyecto Ineos en Viena, pero que nunca se oficializó pues aquello había sido más bien un experimento de laboratorio).
Tan centrada estaba Nike en sus proyectos en el circuito de Monza y en el parque Prater de Viena que no vio venir la revuelta de Adidas en esta primavera, encarnada en los estupendos Sawe y Kejelcha, los tipos que dejaron atrás a Kiplimo en Londres para romper definitivamente las dos horas en un maratón oficial.
-Cuando alcanzamos el km 25, me di cuenta de que Sawe y Kejelcha estaban corriendo demasiado deprisa para mí. Miré mi cronómetro y asumí que aquello estaba siendo excesivo, así que decidí dejarles ir y centrarme en mi propio ritmo -contaba Kiplimo-. ¿En qué pensaba a partir de ese instante? Entendí que ellos podían ser capaces de romper las dos horas, y por eso me concentré en hacerlo yo también. Intenté acercarme a ellos de nuevo, pero no hubo manera.
Y así acabó la cosa.
Con Sawe en 1h59m30 y con Kejelcha en 1h59m41s.
La gloria para Sawe y la amargura para Kejelcha, resignado en el papel de mejor outsider de la historia: invitado a La Revuelta de La1, Kejelcha le dijo a David Broncano que era “el único ser humano que no sabe qué es correr un maratón en más de dos horas” (pues hasta la fecha, solo ha corrido un maratón, aquel de Londres).
Opacado por ambos, Kiplimo se retiró a las tierras altas del Monte Elgon, al este de Uganda. Allí, a 1.800 metros de altitud, se ha exprimido rodeado de otros fondistas sensacionales, tan ambiciosos como él mismo, mientras analiza el reto de este domingo, acaso el entrante de lo que está por venir.
(A principios de diciembre, Kejelcha aparecerá en el maratón de Valencia, donde buscará darle otro mordisco a esas sub dos horas; al amante del maratón, le recomendamos que se siente en el sofá, con una bolsa de palomitas en la mano, para contemplar cada uno de estos episodios, empezando por el de este domingo en Chicago).

Sergio Heredia
Redactor de deportes
Licenciado en Derecho (UB) y Periodismo (UPF). En La Vanguardia desde 1995. Estuvo en Sociedad, Política y Economía. Hoy escribe retratos y columnas en Deportes. Autor de ‘Soñé que estaba vivo’ y ‘Soy un superhéroe’
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