Por Daniel Salgado — eldiario.es – eldiario.es

Galicia despide a Xosé Manuel Beiras

Una multitud emocionada, claveles rojos y puños en alto, dice adiós en Santiago de Compostela al histórico intelectual y dirigente del nacionalismo gallego

Muere a los 90 años Xosé Manuel Beiras, el intelectual y dirigente del nacionalismo gallego más importante desde Castelao

Le gustaba recordar que había nacido con el Frente Popular, abril de 1936, y algo parecido al Frente Popular lo despidió este viernes, 9 de octubre, soleado, en el Museo do Pobo Galego de Santiago de Compostela. Todas las izquierdas, del independentismo comunista al PSOE, del BNG y Anova-Irmandade Nacionalista -dos de los partidos que fundó y en los que militó desde 1982- a Izquierda Unida y Sumar, de Esquerra y Bildu a los Comuns, todos enviaron flores y la mayoría representantes, que se sumaron a una multitud de ciudadanos, muchos claveles rojos en mano, para decir adiós a Xosé Manuel Hixinio Beiras Torrado, el dirigente e intelectual del nacionalismo gallego más decisivo desde Castelao. Murió este miércoles a los 90 años.

Hasta el PP gallego envío representación a la capilla ardiente, el conselleiro de Cultura, José López Campos y su secretaria general, Paula Prado. No asistió el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, y su gobierno se ha negado a declarar luto oficial. Pero la mayoría de los asistentes, emocionados y entre gritos de “Galiza ceibe, poder popular”, no pensaba en ese gesto de desprecio. Estaban allí para despedir a una de las figuras esenciales de la historia contemporánea de Galicia, el rebelde nacionalista y de izquierdas que encarnó un país no conformista y su voluntad de transformación. “Mi padre es patrimonio del pueblo gallego”, proclamó su hijo mayor, Ricardo, entre aplausos. Fue el encargado de cerrar las intervenciones con las que amigos, discípulos políticos, compañeros y familia trazaron un retrato del cultísimo y carismático Beiras, aquel que incendiaba el Parlamento con su retórico de tribuno del pueblo y su erudición marxista -desde finales de los 60 fue un socialista radical- y a la vez enraizada en el galleguismo histórico.

“Un irmandiño infatigable, uno de los dirigentes políticos más creativos del Estado español”, lo definió Gerardo Pisarello, diputado de los Comuns y candidato a la alcaldía de Barcelona, amigo personal de Beiras. Los adjetivos abundaron para intentar contornar alguien incontornable: criado en el seno del galleguismo republicano que a duras penas sobrevivía en la posguerra, estudiando economía en Francia descubrió el marxismo y cierto pensamiento anticolonial. También a los escritores que lo acompañarían toda la vida, y a los que tradujo al gallego durante toda su vida: Albert Camus, Jean-Paul Sartre. A Sartre, en su versión de As moscas, lo citaron en el acto: “Cando a liberdade entra no peito dun home os deuses xa non poden facer nada contra el” [“Cuando la libertad entra en el pecho de un hombre los dioses ya no pueden hacer nada contra el”]. Pero el ser humano es un animal político: desde la clandestinidad del Partido Socialista de Galicia a sus intentos por construir frentes amplios de izquierda y soberanistas, la política atravesó la vida del intelectual. Y viceversa.

La alcaldesa de la ciudad, Goretti Sanmartín, trazó la geografía compostelana de Beiras, de la Praza do Obradoiro donde su padre llegó a ser concejal en la Transición a la Quintana donde sus memorables discursos del Día da Patria como líder del BNG -en el que milita Sanmartín- enardecían a la multitud. El también profesor de Estrutura Económica, primera catedrático de la materia en Galicia, fue un orador brillante, a veces teatral y siempre apasionado, volcánico por momentos. Y maestro de generaciones y generaciones de economistas gallegos. Dos de ellos llegarían a presidir la Xunta, pero en las filas del PSOE: Fernando González Laxe y Emilio Pérez Touriño. Ambos visitaron esta mañana la capilla ardiente del que también fue su adversario político en la Cámara autonómica. Otro, el alcalde de Vigo Abel Caballero, que en el 97 optó a la presidencia gallega y quedó relagado a la tercera plaza ante el empuje del Bloque de Beiras, reclamó el luto oficial que el Gobierno de Alfonso Rueda no quiso declarar.

“El presidente que merecemos y que nunca tuvimos”

Hubo poesía -su amigo del alma, Miguel Anxo Fernán-Vello- y pintura -Ánxel Huete, pintor relevantísimo: “Invisible pero no ausente, Beiras- y por supuesto música, la más profunda de sus pasiones. El flautista Luís Soto interpretó a Debussy y el himno personal de Beiras: la melancólica Alfonsina y el mar, del pianista argentino Ariel Ramírez y en su día popular en la voz de Mercedes Sosa. Solo unos minutos antes había intervenido Martiño Noriega, exalcalde de Santiago de Compostela, portavoz nacional de Anova-Irmandade Nacionalista, íntimo de Beiras y uno de los médicos que vivió de cerca sus últimas semanas. ”Eres el presidente que merecemos y que nunca tuvimos“. El final de la primera parte, un Himno galego a coro de los cientos de personas presentes, puños en alto y el grito de batalla de la izquierda nacionalista gallega: ”Galiza ceibe, poder popular“.

Fue entonces cuando un gaiteiro en traje de gala abrió paso entre la multitud al féretro de Beiras. Ataviado con la bandera de Galicia con el escudo de la sirena diseñado por Castelao -“denantes mortos que escravos” [“antes muertos que esclavos”], reza-, el ataúd, transportado por hijos, nietos, Noriega y el exdiputado de En Marea Antón Sánchez, recorrió el claustro de San Domingos de Bonaval y bajó la escalinata exterior. El aplauso de la multitud duró veinte minutos. Los restos de Xosé Manuel Beiras descansan desde este 8 de octubre en el cementerio municipal de Boisaca, en Santiago de Compostela, la ciudad en la que nació el 7 de abril de 1936. Con el Frente Popular.

Fonte: eldiario.es – eldiario.es

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