Del taller de este británico salieron figuras para “La historia interminable” o “Alien” y en este pequeño pueblo de Valladolid le han dedicado todo un museo

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Por Alberto Gómez — eldiario.es – eldiario.es

Del taller de este británico salieron figuras para "La historia interminable" o "Alien" y en este pequeño pueblo de Valladolid le han dedicado todo un museo

Valoria la Buena ha abierto las puertas a un homenaje museístico que glosa la figura de Colin Arthur, maestro de los efectos especiales artesanales

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El pequeño municipio de Valoria la Buena, de apenas 750 habitantes, se ha convertido en el épico epicentro de la nostalgia cinematográfica gracias a la apertura del Museo de Cine Colin Arthur. Este singular espacio expositivo está dedicado íntegramente a la prolífica trayectoria del genial artista británico de efectos especiales artesanales, un maestro cuyo talento revolucionó la industria del cine mundial durante el último medio siglo. En sus amplias instalaciones de este rincón de la provincia de Valladolid se rinde un emotivo homenaje a la magia creadora y al trabajo oculto que hace posible transformar la fantasía en realidad tangible.

De las manos y del taller de Colin Arthur salieron algunas de las criaturas más emblemáticas e inolvidables que marcaron la infancia y la juventud de varias generaciones de espectadores en todo el planeta. Entre sus trabajos más aclamados destacan el majestuoso dragón blanco Fújur, el entrañable Comepiedras y el veloz Caracol de Carreras de la mítica película La historia interminable. Asimismo, el artesano inglés desempeñó un papel fundamental en la creación de los memorables e inquietantes efectos visuales de la obra maestra Alien, el octavo pasajero de Ridley Scott.

A lo largo de más de cincuenta años de carrera en los que participó en más de 140 largometrajes, Arthur colaboró estrechamente con realizadores legendarios de la talla de Stanley Kubrick, Steven Spielberg, Pedro Almodóvar o Alejandro Amenábar. Entre sus contribuciones más destacadas figuran las célebres máscaras de simio para 2001: Una odisea del espacio, la serpiente gigante a la que se enfrentó Arnold Schwarzenegger en Conan, el bárbaro y el ingenioso cañón de maquillaje rápido ideado para caracterizar a cientos de extras en El imperio del sol.

De las manos de Colin Arthur salieron algunas de las criaturas más emblemáticas e inolvidables que marcaron la infancia de varias generaciones de espectadores

De las manos de Colin Arthur salieron algunas de las criaturas más emblemáticas e inolvidables que marcaron la infancia de varias generaciones de espectadores

La sede elegida para albergar este recorrido creativo posee un fascinante valor histórico y patrimonial dentro de la arquitectura industrial de la provincia. El museo ocupa dos inmensas naves de mil metros cuadrados que originalmente funcionaban como gallineros durante el auge avícola de los años sesenta en la comarca. Al encontrarse vacías y diáfanas, estas estructuras recordaban la atmósfera de un auténtico set de rodaje cinematográfico, convirtiéndose en el escenario ideal para alojar la valiosa colección que durante décadas estuvo guardada en Paracuellos del Jarama.

El gran impulsor y promotor de este espacio, junto al propio artista británico, ha sido el reconocido escultor vallisoletano Juan Villa, quien concibió el proyecto como una reivindicación necesaria de la trastienda del cine, poniendo en valor el oficio artesano de los técnicos que trabajan detrás de las cámaras. Con esta iniciativa, el creador busca visibilizar el inmenso esfuerzo creativo, la ilusión y las horas de dedicación que preceden a cada escena icónica.

El fondo museístico reúne más de un centenar de piezas originales, recreaciones minuciosas realizadas a partir de los moldes auténticos de los rodajes y una valiosa selección de documentos históricos. Los visitantes pueden admirar réplicas del rostro de Sean Connery empleadas para diseñar sus pelucas en las películas de James Bond, la patente de la fórmula de sangre blanca utilizada por Kubrick en El resplandor, el carné oficial de manipulador de explosivos del cineasta e incluso el premio Goya que Colin Arthur conquistó por los efectos especiales del filme La Grieta.

Más allá de constituir una mera exhibición de objetos nostálgicos, el museo ofrece una didáctica lección sobre la evolución de los efectos especiales mecánicos y el modelado tradicional. A través de primeros bocetos, esculturas de barro, prótesis articuladas y avanzadas técnicas de restauración digital con impresión en tres dimensiones, la muestra revela cómo se construían los monstruos del cine antes de la llegada masiva de la tecnología digital. La exposición invita al espectador a comprender la precisión técnica que requiere cada criatura fantástica.

La inauguración de este centro consolida a la provincia de Valladolid como un destino turístico de referencia para los amantes del cine fantástico, complementando otras ofertas culturales cercanas como Puerto Espacial o El Castillo Encantado. Pensado para disfrutarse en familia a través de visitas de una hora de duración, el espacio abre sus puertas durante los fines de semana, permitiendo a visitantes de todas las edades sumergirse en los secretos mejor guardados del cine de Hollywood.

Fonte: eldiario.es – eldiario.es

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