Los centros de datos se cuelan en la campaña electoral y podrían ser un lastre para los republicanos
Por Javier de la Sotilla Puig — Portada
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Las redes sociales, la inteligencia artificial, las plataformas de streaming, el correo electrónico o las transacciones bancarias no se encuentran en una nube: sus datos procesados en enormes almacenes llenos de ordenadores, que demandan grandes cantidades de energía y refrigeración. La revolución de la IA, impulsada por las grandes tecnológicas y promovida con fuerza por Donald Trump, ha llevado a estas fábricas de la computación a un nuevo nivel. En el último año, empresas como Meta, xAI o Microsoft han multiplicado su inversión en este tipo de infraestructuras, del tamaño de complejos industriales, superiores a los 100.000 metros cuadrados. Pero su desarrollo, promovido desde la Casa Blanca por medio del proyecto Stargate, enfrenta una oposición cada vez mayor entre las comunidades locales alrededor del país y podría convertirse en un lastre para el Partido Republicano.
Fonte: Portada