Por Andreu Gomila — Portada

La narrativa pone en jaque al teatro

Escenarios

Las novelas de Montserrat Roig y Carmen Laforet, pero también las de Pol Guasch, Miriam Toews, Toni Sala, Franz Kafka y Oscar Wilde, entre otros, subirán a los escenarios barceloneses esta temporada

Àngels Gonyalons se pone en la piel de OscarWilde en la adaptación d‘El retrat de Dorian Gray’ que se podrá ver en el Romea

Àngels Gonyalons se pone en la piel de OscarWilde en la adaptación d‘El retrat de Dorian Gray’ que se podrá ver en el Romea

David Ruano

Andreu Gomila

Andreu Gomila

03/10/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

Si tuviéramos que decir cuál es el cambio más importante que se ha producido en el teatro europeo entre primeros de siglo XXI y la actualidad, no tendríamos ninguna duda en citar la irrupción abrumadora de la narrativa en los escenarios. Las novelas, clásicos incluidos, compiten de tú a tú con las obras dramáticas pensadas para la escena. Las salas de todo el continente estrenan todo tipo de adaptaciones, cosa que hace que si los autores contemporáneos ya antes tenían que intentar asomar la cabeza por encima de una tradición dominada por Sófocles, Shakespeare, Chéjov e Ibsen, ahora se han añadido unos rivales que provienen directamente de las librerías.

Por estos lares, se ha hecho más La plaça del Diamant que Terra baixa, para poner el ejemplo más fácil. Y esta temporada que viene no será ninguna excepción. Veremos la Rodoreda teatral, finalmente, con L’hostal de les tres Camèlies (TNC), aunque las grandes apuestas del Nacional serán Nada (No res) de Carmen Laforet, Roig i violeta, compendio de L’hora violeta y El temps de les cireres de Montserrat Roig, y Les meves petites desgràcies de Miriam Toews. Novela barcelonesa del siglo XX y un éxito internacional anglosajón, respectivamente. Y así será en todas partes, no únicamente en el teatro oficial. Públicos y privados, salas pequeñas y salas grandes. En el Lliure, Pol Guasch adaptará su novela Relíquia, en el paso más rápido de la librería en el escenario de este siglo: la novela salió a primeros del 2026 y saltará al escenario en primeros del 2027. Con Permagel de Eva Baltasar o Canto jo i la muntanya balla de Irene Solà se tardó un poco más.

⁄ Este fenómeno no es exclusivamente catalán: es una tendencia en toda Europa, desde París o Londres hasta Berlín

También habrá grandes clásicos, como El retrat de Dorian Grey, de Oscar Wilde, que devolverá al Romea después de estrenarse este verano pasado al festival Grec con gran éxito, o El castell de Franz Kafka, que estará en la Beckett y se ha presentado como una de las grandes apuestas del décimo aniversario de la sala del Poblenou. En el Tantarantana vuelve L’hora de l’estrella de Clarice Lispector y, en diciembre, también cambiará de género Perfectament imperfecta, el gran éxito de Carla Gracia, publicado el verano del 2025. Y ya hay salas donde se pueden ver más adaptaciones que obras dramáticas convencionales, como el Heartbreak Hotel de Àlex Rigola, ya que repondrá Retorn a Haifa de Ghassan Kanafani y Lluna plena de Aki Shimazaki, aparte de estrenar La paret de vidre, versión del último capítulo de Escenaris de Toni Sala, Dublinesos de James Joyce y La mort a Venècia de Thomas Mann. Poca broma.

La egarense Miriam Moukhles dará vida en el teatro a Andrea, la protagonista de 'Nada', la novela de Carmen Laforet 
La egarense Miriam Moukhles dará vida en el teatro a Andrea, la protagonista de ‘Nada’, la novela de Carmen Laforet  Geraldine Leloutre

Este fenómeno no es exclusivamente barcelonés. La obra más esperada de la temporada parisina, ya estrenada en Aviñón, es Maldoror, dirigida por Julien Gosselin a partir de textos de Lautréamont y Roberto Bolaño. En el mismo Odéon Théâtre de l’Europe, Romeo Castellucci aportará su visión de Faust. En Berlín, el inglés Simon McBurney llevará a la Schaubühne la novela del chileno Benjamín Labatut Un verdor terrible. En el Young Vic londinense pondrán de largo Eurotrash de Christian Kracht, pero también harán una versión de Thelma & Louise, cosa que demuestra que el cine se apunta al juego de desbancar el teatro de texto de las salas continentales. En el Dramaten de Estocolmo, por ejemplo, montan el Antikrist de Lars von Trier. Y en el Lliure barcelonés, Eu Manzanares adaptará el filme de Luchino Visconti Rocco i els seus germans.

¿Por qué pasa todo esto? Hace dos décadas, o una década y media, eran la excepción las novelas que subían a escena. Podemos recordar el 2666 de Bolaño, el Plataforma de Michel Houellebecq… Hoy, en cambio, son la norma. El director y autor Jordi Prat i Coll, en su muy recomendable Pinçaments d’un home de teatre (Arola Editors), avisaba de que cada vez se lee menos teatro y peor. Pero lo cierto es que, en el presente siglo, solo cuatro dramaturgos han ganado el Nobel de literatura: Elfriede Jelinek, Harold Pinter, Peter Handke y Jon Fosse. Jelinek, Fosse y Handke, además, son tanto novelistas como autores teatrales. En Europa, además, hay pocos dramaturgos vivos que tengan un peso específico, más allá de los ingleses Caryl Churchill, Alexander Zeldin, Jezz Butherworth y Lucy Kirkwood, el portugués Tiago Rodrigues, la española Angélica Liddell y el libanés Wajdi Mouawad. Y todos ellos con una influencia que podríamos calificar de “regional”.

⁄ El ejemplo más significativo aquí es Rododera: ‘La plaça del Diamant’ ya se ha hecho más que ‘Terra baixa’

Si en los primeros años del siglo XXI los grandes directores se afanaban por versionar Shakespeare, Ibsen, Chéjov y los ultimísimos in-yer-face británicos, hoy las grandes directoras estudian los textos de Tove Ditlevsen ( Eline Arbo está preparando la Trilogía de Copenhague), Maggie Nelson (Katie Mitchell ha estrenado Bluets), y vuelven una vez y otra a Virginia Woolf. ¿No hay dramaturgas que valgan la pena? Claro que sí. Pero las directoras buscan otras cosas, que, seguramente, tienen que ver con el movimiento de desacralización del texto teatral que se ha vivido en Europa en las últimas décadas, donde nada es definitivo ni final. La herencia de Matthew Lopez, El padre de Florian Zeller o Prima facie de Suzie Miller son tres de los pocos textos teatrales que han podido competir internacionalmente con las grandes novelas.

Imagen promocional de la adaptación teatral de 'Reliquia' de Pol Guasch, que protagonizarán Guillem Balart y Nausicaa Bonnín en el Teatre Lliure de Gràcia 
Imagen promocional de la adaptación teatral de ‘Reliquia’ de Pol Guasch, que protagonizarán Guillem Balart y Nausicaa Bonnín en el Teatre Lliure de Gràcia  Marta Mas Girones

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