Nuestra Señora Aparecida sale en ayuda de Lula
Por Andy Robinson — Portada
Nuestra Señora Aparecida sale en ayuda de Lula
Presidenciales en Brasil
Bolsonaro, perjudicado por el ‘fake’ izquierdista de que retiraría a esta Virgen el título de patrona de todos los brasileños
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RIO DE JANEIRO
03/10/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
La virgen Nossa Senhora Aparecida, cuyo rostro oscuro se contempla en miles de iglesias brasileñas, acaba de obrar un nuevo milagro. Ha convertido una falsa noticia de la izquierda de Luiz Inácio Lula da Silva en un arma más letal que los múltiples bulos de la derecha bolsonarista.
Hace una semana se viralizó en redes sociales un bulo —obra del satirista independiente Antonio Tabet— según el cual Flavio Bolsonaro, de ganar las elecciones, retiraría el título de patrona de todos los brasileños a la querida virgen. El mensaje subliminal era que Bolsonaro y sus aliados en las poderosas iglesias evangélicas pensaban declarar la guerra a los católicos. No es verdad, al menos que se sepa, pero la noticia provocó una explosión en redes sociales con 2,4 millones de menciones.

La fake tiene esa dosis de verosimilitud necesaria para que una falsa noticia dé en el blanco. Porque en alguna ocasión los más fanáticos de los líderes evangélicos de extrema derecha han arremetido contra los “ídolos decadentes” de la Iglesia católica y sobre todo uno de rostro negro como Nuestra Señora Aparecida. En 1995, un pastor de la Iglesia Universal del Reino de Dios —cuyos macrotemplos se levantan en cada ciudad brasileña— propinó una serie de patadas a una estatua de la patrona exclamando: “¡Bicho, feo, horrible, desdichado!”.
Los pastores más radicales del evangelismo brasileño son estrechos aliados del clan Bolsonaro y, sobre todo, de la muy fundamentalista ex primera dama Michelle Bolsonaro, candidata a senadora por Brasilia, que ha calificado a Lula como “el demonio” en campañas anteriores. Tanto Flavio Bolsonaro como Michelle son amigos de JB Carvalho, fundador de la iglesia evangélica multinacional Comunidad de las Naciones, que defiende que Nuestra Señora Aparecida deje de ser la virgen patrona de Brasil. Carvalho bautizó a Flavio cuando este decidió hacerse evangélico hace dos años.
Pese a estas simpatías, la campaña de Bolsonaro no había amenazado con retirar el estatus de la virgen patrona. Pero cuanto más el candidato negara la acusación de anticatolicismo, más se hablaba del tema. Era exactamente igual a lo que ocurrió con las famosas falsas noticias del llamado gabinete del odio que manejaba las redes bolsonaristas en las elecciones del 2018 con la ayuda de la alt-right trumpista. La victoria de Bolsonaro padre se debió en parte a sus artes oscuras.
En esta campaña, la izquierda ha aprendido la lección. El diputado André Janones, experto en redes que apoya a Lula —casualmente de fe evangélica—, ha elaborado códigos sobre hasta dónde se puede llegar éticamente en tiempos post verdad. El mensaje escrito por el humorista —“la familia miliciana (los Bolsonaro) odia tanto a la mujer negra que decidió atacar a Nuestra Señora Aparecida”— parece diseñado precisamente para ocupar ese espacio clave entre la verdad y la mentira.
Lula aprovechó el carpe diem de Nossa Senhora Aparecida, al salir en varias fotos sujetando imágenes de la virgen. “No sé si es noticia falsa. (…) eso sí tiene mucha repercusión en las redes sociales”, dijo el presidente de izquierdas.

Cuando el juez bolsonarista en el Tribunal Supremo Andres Mendonça prohibió tuitear el bulo, su rival en el tribunal, Flavio Dino, exministro de Justicia de Lula, revirtió la decisión citando la libertad de expresión. No deja de ser irónico porque la izquierda ha defendido la cruzada de otro super juez, Alexandre de Moraes, contra las noticias falsas bolsonaristas ante las protestas de la derecha. El miércoles, los otros jueces apoyaron la prohibición.
“Es la peor fake news de esta campaña”, dijo Flavio Bolsonaro, que, pese a presentarse como moderado y responsable en esta campaña, ha tuiteado, a lo largo de los años, cientos de falsas noticias, entre ellas acusaciones de que el Partido de los Trabajadores de Lula gestiona redes de pederastas que trafican con niños en la selva amazónica.
Muchos católicos lamentan la falsa noticia sobre la Virgen. “Es mentira; quieren enfrentar los unos a los otros”, dijo Elzenira, feligresa católica de unos 60 años, que salía el miércoles de la iglesia de Nossa Senhora Conceição Aparecida en el barrio obrero de Cachambi, en la zona norte de Río. Pero luego añadió con visible satisfacción por la venganza de Nossa Senhora Aparecida: “Ese señor que dio las patadas, ¿saben ustedes que se quedó paralítico de las piernas?” Las imágenes de la Virgen adornan la iglesia y la tienda de souvenirs con figuritas de Nuestra Señora en venta por 20 reales.
Un pastor evangélico de derechas “quedó paralitico” tras agredir a la Virgen
La historia de Nossa Senhora Aparecida remonta al siglo XVIII, cuando un grupo de pescadores encontró la imagen de la virgen flotando en el río Paraíba cerca de São Paulo. Pronto la escasez de peces se convertiría en abundancia. “Primero, los pescadores encontraron el cuerpo de Nossa Senhora y luego la cabeza”, dijo la vendedora de recuerdos en la iglesia. “La cara era oscura debido al barro en el que ella estaba enterrada”. Al otro lado del altar, una mujer negra fregaba el suelo: “¡Es la madre de Jesús!”, aclaró.
Pocos dudan de que Lula ha salido mejor parado del rifirrafe. Felipe Nunes, director de la encuestadora Quaest, calcula que la falsa noticia ha elevado el apoyo a Lula entre católicos y mujeres. Aunque los 47 millones de evangélicos suelen tener los votos más disputados en las elecciones brasileñas, hay una mayoría silenciosa de más de 100 millones de católicos. Flávio Bolsonaro cuenta con más apoyo que Lula entre evangélicos y menos entre católicos.
Considerado políticamente inepto, Flavio agravó el desgaste al acusar a “gente dentro” de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil de haber ayudado a divulgar la falsa noticia. La coordinadora católica ha sido blanco de más de 60 ataques bolsonaristas desde 2018, incluyendo del neonazi de origen ucraniano Paulo Bilynskyj, que la calificó como “antro comunista”. Al hacerse eco de los extremistas, Flavio Bolsonaro dio aún más credibilidad a la falsa noticia. Los obispos respondieron de forma lapidaria y bíblica: “La mentira no se combate con mentira”.
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Fonte: Portada