Esta es la mayor galaxia del Universo conocido: mide 1,7 millones de años luz y continúa creciendo

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Por Laura Francés Alarcón — Portada

Esta es la mayor galaxia del Universo conocido: mide 1,7 millones de años luz y continúa creciendo

UNIVERSO

Las imágenes obtenidas desde Canarias permiten distinguir el cuerpo principal de IC 1101 de su extensa envoltura estelar

Imagen compuesta en color de IC 1101, basada en los datos obtenidos por el Telescopio Isaac Newton en el Observatorio del Roque de los Muchachos, La Palma. 

Imagen compuesta en color de IC 1101, basada en los datos obtenidos por el Telescopio Isaac Newton en el Observatorio del Roque de los Muchachos, La Palma. 

IAC

Laura Francés

02/10/2026 17:06 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

Un equipo liderado por el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) ha logrado delimitar el cuerpo principal de IC 1101, considerada la mayor galaxia conocida. Situada a unos mil millones de años luz de la Tierra, ocupa el centro del cúmulo de galaxias Abell 2029. La medición permite estimar que la luz tardaría unos 1,7 millones de años en atravesar la galaxia de un extremo al otro.

Dónde termina una galaxia

Las estrellas se distribuyen de forma cada vez más dispersa al alejarse del centro de las galaxias. Pero en IC 1101, la envoltura exterior se mezcla además con la luz de estrellas repartidas por el cúmulo, la agrupación de galaxias a la que pertenece. Detectar luz a gran distancia no basta, por tanto, para atribuirla toda a su cuerpo principal.

“Las galaxias se pueden ver como nubes”, explica a La Vanguardia el astrofísico Ignacio Trujillo Cabrera, investigador del IAC y coautor del estudio. Sus límites no son perfectamente abruptos, pero “hay un cambio de densidad fuerte cuando alcanzamos su parte más externa”. Ese descenso en la concentración de estrellas es el que permite identificar una frontera.

Los investigadores buscaron cambios coincidentes en el brillo, el color y la forma de la galaxia, así como en la distribución de su masa estelar. Identificaron una transición a unos 850.000 años luz del centro, en la dirección de su eje más largo. Allí cambia la orientación de la distribución de estrellas y esta se vuelve más redondeada.

Comparación de tres imágenes de la galaxia IC 1101 obtenidas con distintos telescopios. De izquierda a derecha, las imágenes del SDSS, DESI Legacy Imaging Surveys y el Telescopio Isaac Newton (INT). La observación del INT, con más de cuatro horas de exposición, permite detectar estructuras mucho más débiles y extensas alrededor de la galaxia.
Comparación de tres imágenes de la galaxia IC 1101 obtenidas con distintos telescopios. De izquierda a derecha, las imágenes del SDSS, DESI Legacy Imaging Surveys y el Telescopio Isaac Newton (INT). La observación del INT, con más de cuatro horas de exposición, permite detectar estructuras mucho más débiles y extensas alrededor de la galaxia. IAC

Ese límite permite calcular el diámetro de 1,7 millones de años luz, con una incertidumbre de unos 250.000 años luz. Si se aplica el mismo criterio a la Vía Láctea, IC 1101 es unas 10 veces más grande que nuestra propia galaxia. “Es tan enorme, que si la pusiéramos entre nuestra galaxia y su vecina Andrómeda, podríamos ir saltando de una estrella a otra y cruzar el puente que las separa”, señala Trujillo. Dentro del cuerpo principal se concentra una masa estelar equivalente a unos 3,4 billones de soles, alrededor de 70 veces la masa de todas las estrellas de la Vía Láctea, según el IAC.

Más de ocho horas de exposición

El estudio, publicado en Astronomy & Astrophysics, se basa en imágenes tomadas con la cámara de gran campo del telescopio Isaac Newton, en el Observatorio del Roque de los Muchachos, en La Palma. Las observaciones, realizadas en mayo de 2022, suman más de ocho horas de exposición y permiten distinguir estructuras muy tenues.

Para medir esa luz débil, los autores tuvieron que corregir otra que podía falsear el resultado. La óptica del telescopio dispersa parte de la luz de los objetos brillantes y genera halos artificiales. El equipo modeló y restó esa contribución en 250 estrellas del campo observado y corrigió también la luz dispersada de la propia galaxia y de otras cercanas. Así pudo analizar sus regiones externas con mayor fiabilidad.

Un crecimiento alimentado por la incorporación de sistemas menores

Más allá del cuerpo principal aparecen filamentos y estructuras irregulares muy débiles. “Las imágenes muestran cómo la galaxia gigante está canibalizando otros grupos de galaxias”, explica Trujillo. La gravedad estira las galaxias satélite y deja corrientes de estrellas a su alrededor, unas huellas que el investigador interpreta como señales de la incorporación de nuevos sistemas.

La emisión estelar puede seguirse hasta unos dos millones de años luz del centro. Esta distancia corresponde al conjunto más amplio que forman la envoltura exterior y la luz estelar del cúmulo, por lo que no debe confundirse con el diámetro del cuerpo principal.

Algunas estructuras coinciden espacialmente con perturbaciones del gas caliente de Abell 2029 observadas en rayos X. Estudios anteriores habían relacionado esas alteraciones con una interacción con un grupo de galaxias hace unos 2.000 o 3.000 millones de años. La semejanza sugiere que las estrellas y el gas podrían conservar huellas del mismo episodio.

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El crecimiento se infiere de esas estructuras, pero las fotografías no permiten determinar qué material acabará en IC 1101 y cuál permanecerá disperso en su entorno. “Necesitaríamos otro tipo de datos que nos dieran información sobre la velocidad de las estructuras que están alrededor de las galaxias gigantes”, precisa Trujillo.

Medir un caso tan extremo ayuda a evaluar hasta dónde puede llegar ese proceso. “Queríamos responder a una pregunta sencilla pero fundamental: hasta dónde puede crecer una galaxia en el Universo actual”, explica Carlos Marrero-de la Rosa, autor principal del estudio, en un comunicado oficial. Los modelos de formación galáctica deben poder explicar cómo se construyen sistemas de estas dimensiones en el tiempo disponible. IC 1101 aporta una referencia para ponerlos a prueba, pero su tamaño no establece un máximo definitivo. Las huellas de sus afueras indican que su crecimiento aún no ha terminado.

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Fonte: Portada

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