La primera ejecutada en Tennessee en 200 años sobrevive a las dos dosis de la inyección letal

0

Por Francesc Peiron Arques — Portada

Contenido solo para suscriptores Christa Pike, la primera ejecutada en Tennessee en 200 años, sobrevive tras las dos dosis de la inyección letal

Cuestión a debate

Las autoridades suspenden el procedimiento contra esta mujer de 50 años, que nunca negó la tortura y asesinato de una amiga en 1995, y ordenan su traslado a un hospital para recibir  atención sanitaria ante el sufrimiento de su agonía. 

El gobernador Bill Lee ordena una revisión para saber que ocurrió después de un retraso de nueve horas, debido a una disputa legal que el Tribunal Supremo de Estados Unidos zanjó este miércoles autorizando la ejecución, que es la segunda fallida en este estado este año 

Esta imagen se remonta tres décadas, al 30 de marzo de 1996, y recoge el momento en que Christa Pike, de 18 años entonces, rompe a llorar tras escuchar la condena a muerte 

Esta imagen se remonta tres décadas, al 30 de marzo de 1996, y recoge el momento en que Christa Pike, de 18 años entonces, rompe a llorar tras escuchar la condena a muerte 

Uncredited / Ap-LaPresse

Francesc Peiron Arques

Francesc Peirón

Nueva York. Corresponsal

01/10/2026 06:00 Actualizado 01/10/2026 07:15 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

Christa Pike ha vuelto estos días al aislamiento. Esa decisión se tomó ante la proximidad de su suspiro final por orden judicial. Pero sabía lo que representa después pasar gran parte de sus últimas tres décadas en soledad esperando en el corredor de la muerte de una cárcel de Nashville.

Estados Unidos estaba pendiente este miércoles de que Pike, de 50 años, en prisión desde 1995, fuera ejecutada con la inyección letal, lo que supondría ser la primera mujer a la que se aplica la pena capital en Tennessee en más de 200 años (desde 1820), además de ser la única reclusa estadounidense ejecutada desde que comenzó esta era que había cumplido los 18 cuando cometió su delito.

Tras una resolución de última hora del Tribunal Supremo de Estados Unidos, se procedió al cumplimiento de la sentencia esta pasada noche. En otra vuelta de tuerca escalofriante, Pike sobrevivió a las dos dosis letales de pentobarbital que le administraron, según los periodistas seleccionados para seguir el procedimiento, mientras sus abogados intentaban detenerlo con una moción de emergencia.

A falta de poco para la medianoche, pasadas más de tres horas  desde ese intento, las autoridades suspendieron la ejecución y la mujer fue trasladada a un hospital para recibir atención médica ante la agonía que sufría, sin que se especificará cual era su condición.  

Los testigos, de distintos medios estadounidenses, describieron un procedimiento mucho más prolongado de lo previsto, que abarcó desde las 19.00 a las 20.56 hora local (siete horas más  en España, en la madrugada del jueves). Pike permaneció consciente, habló y cantó con su guía espiritual después de comenzar la administración del fármaco. 

“Estoy en paz y lista para irme”, le escucharon decir. “Os amo, me voy en paz”, afirmó. Una vez que pareció perder la conciencia, continuó moviendo los pies y la cabeza. Y luego, cuando los funcionarios cerraron la cortina, los presentes siguieron escuchando su respiración y sus ronquidos.

El gobernador, el republicano Bill Lee, ordenó una revisión de lo ocurrido para tratar de averiguar que había resultado mal. Esta es la segunda ejecución fallida en Tennessee en lo que va de año.

“Observó esta ejecución en mi corazón todos los días…Pase lo que pase el 30 de septiembre, éste ya no será mi infierno”, confesó ella en un vídeo de despedida que grabó en la víspera. “El mayor castigo ha sido estar lejos de la gente y el trato humano”, dijo.

Si bien Pike no negó su culpa en la tortura y asesinato de Colleen Slemmer, su compañera de clase en el Knoxville Jobs Corp, en 1995, por una cuestión de celos, otra cosa son las circunstancias en que se produjo el crimen y su estado mental. Era una adolescente con un historial de sufrir abusos sexuales.

El crimen fue espantoso. Los documentos del juicio describen que Slemmer fue golpeada y herida repetidamente con un cuchillo de carnicero y un cúter de 30 minutos a una hora.

Al encontrar su cuerpo le faltaba un fragmento del cráneo y le habían marcado pentagramas en la frente y el pecho, detalles que coincidieron con el llamado ‘pánico satánico’ que se extendió por EE.UU. Compañeros de estudios explicaron que Pike alardeó del asesinato y reveló a uno de ellos que había conservado el fragmento del cráneo como “recuerdo”.

El novio que Pike tenía en ese momento, Tadaryl Shipp (y objeto de la disputa), y su amiga, Shadolla Peterson, la ayudaron a cometer la fechoría. Shipp tenía 17 años y no podía ser condenado a muerte. Recibió cadena perpetua. El año pasado le fue denegada la libertad condicional. Peterson solo se enfrentó a la libertad vigilada tras declarar contra Pike durante la vista oral.

El fiscal exhibió en el juicio como prueba el cráneo fracturado y la parte que le faltaba.

A pesar de esa crueldad, que Pike sea ejecutada ha suscitado atención internacional y algunas muestras de indignación, hasta el punto de que la ONU se ha sumado a los grupos locales de defensa de derechos que reclamaron al gobernador Lee que conmutara la condena por cadena perpetua sin opción a libertad. El gobernador se negó.

La oposición a la pena de muerte crece entre los estadounidenses y muestran un especial rechazo cuando afecta a mujeres y adolescentes. Las ejecuciones de mujeres representan alrededor de un 2% de las sentencias dictadas desde la época moderna del castigo capital que empezó en 1973. “Han cambiado muchas cosas. Si fuera hoy, Christa Pike no sería sentenciada a muerte”, sostuvo en un comunicado Robin Maher, directora ejecutiva del Death Penalty Information Center.

“Nadie se acuerda de Colleen”, respondió May Martínez, la madre de la víctima, para quien Pike era la viva imagen del mal y que debía pagar con su vida.

Cuando Lee rechazó la clemencia, entonces el Tribunal Supremo de EE.UU. ya había denegado parar la ejecución, según una resolución de la tarde del martes. Sin embargo, en una decisión de emergencia, un juzgado de Apelación señaló este miércoles que necesitaba revisar los argumentos presentados por el equipo legal de Pike en un intento por detener su ejecución. Pese al cambio de agenda, no se descartaba que el alto tribunal del país permitiera que este mismo miércoles se procediera a la ejecución, por la insistencia del fiscal general de Tennessee, como así ocurrió finalmente tras un nuevo recurso  al más alto tribunal del país.

La cuestión que se debatía en la apelación es si Pike puede reabrir un proceso judicial relacionado con sus denuncias de que sufrió violaciones desde que era niña, algo que el estado reconoció en una audiencia especial celebrada en agosto. El Supremo resolvió por 6-3, en división entre los jueces conservadores y la tripleta de progresistas, que apoyaron apurar la indagación hasta el máximo.

Una vez que el gobernador denegó la petición de piedad, los abogados de Pike emitieron un comunicado en el que afirmaban estar profundamente desolados.

“La joven de 18 años que sufría una grave enfermedad mental y un trauma potencialmente incapacitante ya no existe”, sostuvo el comunicado. “Christa es una mujer de 50 años arrepentida, que comprende sus actos, recibe el tratamiento adecuado para su enfermedad mental y cuida y orienta a otras mujeres encarceladas”, añadió.

En una declaración incluida en su petición de clemencia, la reclusa señaló que era consciente de las consecuencias de su crimen. “Me llevó muchos años siquiera darme cuenta de su gravedad. Y aún más tiempo aceptar a cuántas personas había afectado. Ahora me repugna pensar que fui capaz de cometer un delito así”, concluyó.

Francesc Peiron Arques

Francesc Peirón

Corresponsal de 'La Vanguardia' en Nueva York

Ver más artículos

Etiquetas

Mostrar comentarios

Fonte: Portada

Deixe um comentário

O seu endereço de email não será publicado. Campos obrigatórios marcados com *