Por Josep Martí Blanch — Portada

Josep Martí Blanch

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Notas para un artículo sobre vivienda

Mar de fondo

30/09/2026 11:53 Actualizado 30/09/2026 12:34 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

1) Cualquier política se asienta sobre la necesidad de un presupuesto. Y España lleva toda la legislatura sin aprobar unas cuentas públicas. Este miércoles el ejecutivo incumple por cuarto año consecutivo la obligación de presentarlos al Congreso con fecha límite 30 de septiembre.

2) El Gobierno no puede ser al mismo tiempo oposición. Sobre todo si lleva dos legislaturas al frente del país. Que una vicepresidenta del gobierno llame a la movilización contra el ejecutivo es obsceno. Igualmente impúdico es que Pedro Sánchez, presidente desde hace “solo” ocho años, afirme ahora estar inmerso en una contrarreloj para solucionar la llamada crisis habitacional.

3) El problema de la vivienda no tiene solución ni a corto ni a medio plazo. Tampoco a largo, dando a este concepto una interpretación holgada que abrace una década. La demanda en aquellas zonas donde la situación es crítica seguirá siendo mayor -y con mucha diferencia- a la oferta disponible. Como se sigue apostando por un crecimiento económico basado en el incremento poblacional por la vía de la inmigración, la tendencia continuará acentuándose.

La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez interviene durante la sesión de control al Gobierno, este miércoles en el Congreso 
La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez interviene durante la sesión de control al Gobierno, este miércoles en el Congreso  SERGIO PEREZ / EFE

4) Los decretos aprobados por el gobierno desincentivan el mercado de alquiler. Sin seguridad jurídica los contratos no tienen valor alguno. Sin ese colchón civilizatorio derivado del obligado cumplimiento de los acuerdos, el incentivo para poner una vivienda el mercado de alquiler desaparece. Caminamos con decisión hacia la ley de la selva envueltos con el taparrabos de una nueva normativa.

5) La nueva legislación aliviará la situación de los inquilinos actuales. Pero convierte en un infierno el futuro de los inquilinos aspiracionales o futuros. La situación se agravará especialmente para las personas con menor poder adquisitivo. Ningún pequeño propietario, salvo aquellos con inmuebles en zonas degradadas donde las leyes que operan no son las escritas sino las del más fuerte, alquilará su propiedad a alguien catalogado como vulnerable o con posibilidades de serlo.

6) El transporte público interurbano en las grandes ciudades es política de vivienda. En el último decenio se ha deteriorado.

7) Los principales afectados por la crisis de la vivienda en España no son los ancianos, sino los jóvenes. Maricarmen funciona como ícono, pero el drama más intenso se vive entre las generaciones que no pueden armar sus proyectos de vida porque están obligados a vivir con sus padres o a compartir piso con amigos o desconocidos. La mala noticia para estas generaciones es que para cuando sea que podamos ver la luz, si eso acaba sucediendo, habrán consumido los años en los que toca cimentarse vital y patrimonialmente. Su problema no es solo la vivienda, es también la calidad del mercado de trabajo en un país de salarios bajos y poca productividad.

8) Que las administraciones lleven décadas financiándose a cuenta de una irracional fiscalidad en el mercado de la vivienda forma parte del problema. Pero como siempre, el leviatán se defiende a sí mismo y no hay voluntad de enmienda sobre el particular. El gobernante prefiere el reparto de dádivas electoralistas con el dinero ya recaudado antes que racionalizar la tributación. Esto es especialmente gravoso en los casos en los que un ciudadano se enfrenta a su primera adquisición. Menos subvenciones, menos créditos y menos tributos. Esta debería ser la exigencia para aliviar de verdad a quien aspira a dar su primer paso como propietario.

9) La política y los medios de comunicación se comportan (nos comportamos) como las polillas y las mariposas nocturnas en verano, solo que en lugar de una luz eléctrica les vale (nos vale) para cegarnos un atracón de emotividad. Atrapados por esta lógica, la racionalidad y la mirada a largo plazo desaparecen de cualquier ecuación. Maricarmen encaja dentro de esta lógica de improvisación que lejos de solucionar un problema, tiende en la mayoría de las ocasiones a empeorarlo.

10) Situados de lleno en el plano emocional, la efectividad y racionalidad de una medida pasa a ser lo de menos. Lo que cuenta es únicamente el juicio moral de su promulgación, no su resultado práctico. Cuando un gobierno necesita apoyos, como es el caso, la pregunta ya no es si el resto de grupos creen o no que la medida sea buena, sino si estos se atreverán a votarla en contra ante la presión social organizada en su contra.

11) Leyendo la exposición de motivos de uno de los decretos queda claro que vergüenza solo pasa quien la tiene o algo le queda. Pero esta es la menor de las cuestiones.

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