La verdad no se negocia
Por Màrius Carol Pañella — Portada

Consejero editorial
La verdad no se negocia
FUTUROS IMPERFECTOS
30/09/2026 00:30 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Javier Godó, el editor de La Vanguardia, dijo en la noche del lunes, ante una amplia representación de la sociedad civil y política del país, que “la verdad no se negocia” y que la prensa de calidad tiene entre sus misiones buscar la verdad, acercarnos a los hechos tanto como sea posible y mantener el espíritu crítico. Esa es su razón de ser y lo que hace que el periodismo ejerza un papel imprescindible en la defensa de la democracia y de sus instituciones.

La verdad vive constantemente, y cada vez más, amenazada por políticos sin escrúpulos, esos que el Papa llama los nuevos bárbaros. En Metz, la última escala de su viaje por Francia, dijo ante Emmanuel Macron que en este momento de la historia los políticos presumen más de la mentira y el engaño que de la verdad y de la palabra dada.
Revel escribió hace 40 años que la mentira es la principal fuerza que dirige el mundo
La tentación por la mentira no es nueva, incluso en la antigua Grecia Platón justificaba el engaño con un fin paternalista y pedagógico para mantener la armonía y la estabilidad de la comunidad. En el Renacimiento, Maquiavelo defendió la mentira como herramienta del poder, justificándola por criterios prácticos como la gobernabilidad y la supervivencia del Estado. Y más tarde, Thomas Hobbes justificaba la fuerza y el engaño para garantizar la paz y evitar el regreso de la barbarie. La Ilustración aclaró el panorama y fue entonces cuando nació una prensa libre que entendió que solo desde la verdad se pueden construir sociedades libres.

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El periodista francés Jean-François Revel escribió en su libro El conocimiento inútil (1988) que la principal fuerza que dirige el mundo es la mentira, pero Revel no pudo intuir la aparición de las fake news , que no son la negación de la verdad, sino su menosprecio, propagando la idea de que vivimos tiempos de posverdad. Pero la verdad no es una chaqueta pasada de moda, ni un recurso literario superado por las aplicaciones del móvil. Trump es el mayor fabricante de noticias falsas, que llama mentirosos a quienes defienden la verdad. Si a ello añadimos las manipulaciones de los algoritmos o el mal uso de la inteligencia artificial por los tecnoautócratas, resulta más necesario que nunca el periodismo. “La verdad se busca y nuestro fin es encontrarla”, concluyó Godó. Y en eso estamos.
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Fonte: Portada