Más allá de Volkswagen: las fábricas de FIAT “se apagan” en una Stellantis que pierde peso en Italia
Por Joan Mas Autonell — eldiario.es – eldiario.es

Las factorías transalpinas trabajan a medio gas, perdiendo trabajadores año tras año (más de 9.600 puestos entre 2020 y 2024) ante un descenso de actividad que alcanzó mínimos históricos en 2025
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Giacomo Zulianello, veterano operario de casi 60 años de Turín, ha visto durante su carrera el cenit y declive de la industria del motor italiana, un sector antes pujante que hoy languidece en muchos casos, en medio de una crisis automovilística europea que también afecta el país transalpino y una de sus marcas insignias, la FIAT, absorbida desde 2021 por Stellantis, una multinacional que sigue debilitada y sin remontar del todo en Italia. Ahí, sus fábricas trabajan a medio gas, perdiendo trabajadores año tras año ante un descenso de actividad que alcanzó mínimos históricos en 2025, mientras empleados y sindicatos denuncian abandono y un “apagado lento” de las propias plantas, acusando a la empresa de priorizar otros países antes que Italia.
“La situación empeoró mucho. Afecta tanto a empleados de Stellantis como a proveedores y productores de componentes”, dice Zulianello, trabajador en la industria desde 1994, cuando empezó en la cadena de montaje de la extinta Carrocería Bertone, cerca de Turín. En 2009 pasó al enorme complejo de Mirafiori, polo industrial de FIAT inaugurado en 1939 en la capital del Piamonte, donde la propia empresa se fundó en 1899 por parte de la familia Agnelli, que mantuvo liderazgo de la compañía en sus más de 120 años de historia.
FIAT encarnó un modelo de fordismo italiano que fue motor económico del país tras la II Guerra Mundial, teniendo Mirafiori como centro neurálgico, dónde empleó a más de 60.000 trabajadores en su punto álgido. Hoy, sin embargo, su capacidad es solo una sombra de lo que fue, y muchos lamentan la pérdida de su impronta italiana tras integrarse a Stellantis. FIAT, que ya se juntó con la estadounidense Chrysler en 2014, unió fuerzas hace más de cinco años con el Grupo PSA, productor francés de Peugeot o Citroën, una fusión que llevó a erigir un gigante con hasta 14 marcas e importantes dificultades económicas desde su creación.
Declive en Italia
Mientras la crisis del sector automovilístico se ceba estos días con Volkswagen, muchos empleados de Stellantis denuncian un declive progresivo de las fábricas italianas. La compañía tiene una plantilla de unas 30.000 personas en todo el país, dónde es aún principal empresa de la automoción en dimensión industrial y plantilla, aunque su peso ocupacional y producción bajaron mucho respecto a la supremacía pasada de FIAT.
En 2025, Stellantis tuvo pérdidas netas de más de 22.000 millones. Entró en números rojos y tuvo una caída de producción en Italia que la llevó a niveles de la posguerra. Entre otros problemas, la empresa afrontó una transición complicada hacia el coche eléctrico en Europa, con menores ventas de lo previsto. A esto se suma la creciente competencia de los fabricantes de China, que ofrecen vehículos más baratos, y los altos costes logísticos y de producción en países europeos como Italia, más elevados que en otros Estados fuera de la UE.
Fábrica de Fiat en Mirafiori
En el país transalpino, sindicalistas y empleados critican con dureza la gestión de Carlos Tavares, consejero delegado y director ejecutivo de Stellantis hasta su dimisión en 2024, tras años de una reducción de costes que en Italia y otros países se tradujo en prejubilaciones, salidas incentivadas y regulaciones de empleo, lo que para muchos supone una forma de despidos encubiertos. A ello, se añadió una estrategia de poner precios altos para coches de gama media como Fiat, Opel o Citroën, lo que bajó las vendas, según expertos.
Junto con la dura gestión de costes de Tavares, se suma una estrategia de poner precios altos para coches de gama media como Fiat, Opel o Citroën, lo que bajó las vendas, según expertos
En este contexto, los paros de producción o la actividad a tiempo parcial son habituales en Italia. “Hubo una decena de días de paro productivo este año, y en 2025 trabajamos una media de tres días al mes”, comenta Zulianello sobre el ritmo de Mirafiori, hoy con apenas 12.000 empleados, mucho menos que los 18.000 de 2020, en lo que muchos ven como un despiece progresivo y silencioso de la actividad.
“Mirafiori era como una ciudad. Cuando empecé a trabajar me movía en mapa”, explica Zulianello, que resalta que muchos como él se jubilarán pronto. “La mayoría de los que quedamos tenemos una edad media de entre 57 o 58 años. Somos el 60% de la fuerza laboral y en pocos años nos jubilaremos, sin que haya un relevo generacional” para cubrir todas las vacancias, lo que supone una gran pérdida de puestos de trabajo.
Caída de empleados y producción
Entre fines de 2020 y 2024, la empresa redujo más de 9.600 puestos de empleo en Italia, y su producción cayó a la mitad respecto 2004, calcula la Federación de Empleados y Obreros Metalúrgicos (FIOM), afiliada a CGIL, principal sindicato del país, según un informe publicado en 2025 y titulado Stellantis: la gran huida.
El año pasado fue también el peor momento para la empresa en Italia. Su producción bajó un 20% interanual, con sólo 397.706 vehículos y un descenso fuerte en la fabricación de turismos, de un 24,5% menos que 2024, hasta 213.706 coches, la cifra más baja desde 1954, según los datos del sindicato FIM-CISL. Este nivel fue sólo la mitad de 2023, año en que se produjeron 751.000 coches. Todo ello puso a la empresa en el ojo del huracán, lejos del objetivo de un millón de coches anuales que se comprometió a alcanzar con el Gobierno de Giorgia Meloni, pese a que estos números no se consiguen desde que FIAT lo logró en 2017.
Estos años, el Ejecutivo también destinó fondos públicos para apoyar la industria automovilística y reforzar a Stellantis, único fabricante con una amplia red industrial y otras marcas icónicas como Alfa Romeo o Maserati, útiles para proyectar el prestigioso Made in Italy. Parte de los fondos se dieron como incentivos a los consumidores para la compra de coches eléctricos, pero esto llevó a una confrontación con el Gobierno. “La mitad de incentivos que recibió Stellantis en 2022 fueron a coches producidos en el extranjero e importados a Italia”, criticó en 2024 el ministro de Empresa, Adolfo Urso, que exigió mayor producción y alertó con una retirada de fondos, en un clima de desconfianza que también llevó a críticas de la oposición.
Stellantis asegura que FIAT es una marca clave de su plan industrial y que Italia tiene “importancia central” para el grupo, pero el país no produce casi ningún coche con gran tirada comercial
Stellantis asegura que FIAT es una marca clave de su plan industrial, y que Italia tiene “importancia central” para el grupo, comprometiéndose a relanzar sus fábricas con la introducción de nuevos modelos como el Jeep Compass o el FIAT 500 híbrido. En el primer semestre de 2026, la producción de la empresa en el país creció un 13,7% respecto al mismo período de 2025, mientras también se prevé que su producción anual mejore en relación al año previo y ronde los 500.000 vehículos. Aun así, esto será un 33% menos que 2023.
El año pasado, la empresa invirtió unos 2.000 millones de euros en Italia, y compras a proveedores por 7.000 millones. Esto fue más de lo previsto, con la meta de aumentar el desarrollo local y volumen de negocio, aseguró Antonio Filosa, consejero delegado de la compañía desde 2025. Este año, el grupo prometió invertir 5.000 millones en investigación, inteligencia artificial y desarrollo tecnológico a nivel italiano de cara a 2030.
Muchas plantas no notan mejoría
Aun así, empleados y sindicatos señalan que este impulso no se nota en las plantas italianas, y denuncian las inversiones menores respecto a EEUU y Norteamérica, mercado principal de Stellantis, dónde produce con ingeniería local, mientras en Europa empieza a apoyarse con empresas chinas como Leapmotor o Dongfeng, en un plan para reducir su producción de coches en más de 800.000 unidades para 2030 y ahorrar costes. ElDiario.es consultó a un portavoz de Stellantis sobre la situación de la empresa en Italia, sin tener respuesta.
Asimismo, Italia no produce casi ningún coche de Stellantis con gran tirada comercial. “Ninguno de los nuevos modelos de Stellantis se fabrica en Italia: el FIAT Topolino se produce en Marruecos, FIAT 600 y Alfa Romeo Junior en Polonia, FIAT Grande Panda en Serbia, y el Lancia Ypsilon en España”, destacó hace un año Collettiva, diario del sindicato CGIL. A su vez, sindicalistas consultados resaltan que la empresa ha reforzado su producción en países mediterráneos como Marruecos o Argelia, con costes productivos más económicos.
De hecho, la fábrica de Cassino, en el centro de Italia, sufrió una caída del 36,2% de producción esta primera mitad de 2026, y vive constantes paros productivos que le llevaron a “una situación dramática”, nunca vista desde su creación en 1962, denuncia Andrea di Traglia, delegado del sindicato FIOM-CGIL en la zona y empleado de la planta hasta 2023. “Es la fábrica que menos produce de Italia. Solamente hizo 8.000 coches este 2026, y hasta agosto solo operó 45 días”, dice a elDiario.es el mismo sindicalista.
Según lamenta, Cassino no recibió aún ningún nuevo modelo para fabricar, y todos los que produce son del plan industrial de 2018, lo que ilustra “el abandono” de Stellantis, mientras la planta pasó de 4.500 a 2.180 trabajadores estos últimos años. A su vez, las regulaciones de empleo y las suspensiones temporales de trabajo han dejado los sueldos de muchos trabajadores al mínimo. “En muchos casos no superan los 1.200 euros mensuales. Se quedan más días en casa de los que van a trabajar”, denuncia el representante sindical.
A estas alturas, el caso de Cassino es el más grave, pero “casi todas las fábricas de Stellantis funcionan ahora de forma intermitente”, comenta a elDiario.es Giovanni Mannori, delegado de FIOM-CGIL en el complejo de Mirafiori en Turín. Entre las pocas a mejor ritmo hay la planta de Pomigliano d’Arco, cerca de Nápoles, “porque produce el único coche que se vende bien en Italia, el Fiat Panda”, resalta. Según comenta, Mirafiori tocó fondo en 2025, y la producción este 2026 del modelo híbrido de FIAT 500 dio cierto impulso a la planta.
“La producción aumentó respecto a 2025, pero la compañía dijo que este año se deberían producir 100.000 coches, y si llegamos a 65.000 a fin de año ya será mucho”, añade Mannori. Según él, Stellantis causó una “crisis industrial deliberada”, al priorizar otros países en los que producir. “Italia debería ser de los lugares con más peso, porque FIAT nació aquí, pero está entre los que paga un precio más alto”, concluye Mannori.
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