“La cárcel está más cerca de lo que crees”: un libro sobre el perdón y las segundas oportunidades

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Por Cristina Oriol Val — Portada

“La cárcel está más cerca de lo que crees”: un libro sobre el perdón y las segundas oportunidades

Más allá de la condena

​Núria Ortín reúne las voces de más de una veintena de personas vinculadas al mundo penitenciario y aborda cuestiones como la prisión preventiva, la salud mental, las drogas, la maternidad en prisión y la reinserción

Núria Ortín, directora de la Fundación Obra Mercedaria y vinculada desde hace años al ámbito penitenciario, presentó esta semana su libro en la antigua cárcel de La Modelo de Barcelona.

Núria Ortín, directora de la Fundación Obra Mercedaria y vinculada desde hace años al ámbito penitenciario, presentó esta semana su libro en la antigua cárcel de La Modelo de Barcelona.

Àlex Garcia / Propias

Cristina Oriol Val

Cristina Oriol Val

Barcelona

27/09/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

La cárcel está más cerca de lo que crees. No es solo parte del título del último libro de Núria Ortín, sino la idea que recorre Mírame (Claret), que cualquiera puede acabar al otro lado de unas rejas que, desde fuera, parecen mucho más lejanas. 

Directora de la Fundación Obra Mercedaria y vinculada desde hace años al ámbito penitenciario, la autora recoge en el libro las voces de más de una veintena de personas relacionadas de diferentes formas con el mundo penitenciario para acercar sus historias a una sociedad que, demasiado a menudo, las mira desde la distancia y el prejuicio. Ortín invita al lector a mirar más allá de las etiquetas y a preguntarse hasta qué punto creemos realmente en la reinserción, el perdón y las segundas oportunidades.

Las prisiones son bolsas de pobreza

Núria Ortín

Autora de ‘Mírame’. La cárcel está más cerca de lo que crees’

Para ello, plantea preguntas incómodas, pero necesarias. ¿Qué harías si ingresaras en prisión sin haber cometido ningún delito? ¿Serías capaz de robar para alimentar a tus hijos? ¿Se puede dar una segunda oportunidad a quien ha cometido un delito grave? ¿Qué le dirías a la persona que participó en el asesinato de un ser querido? Son preguntas que esta semana se plantearon en un escenario especialmente simbólico, la antigua cárcel de La Modelo de Barcelona, durante la presentación del libro, a la que acudieron buena parte de las personas cuyas historias recoge la obra.

“Las prisiones son bolsas de pobreza”, afirmó Ortín, en referencia no solo a la pobreza económica, sino también a la familiar, educativa o social. Reivindicó también la necesidad de visibilizar estas historias y recordó que quienes las protagonizan “tienen la misma dignidad que cada uno de nosotros”. La autora también destacó las dificultades que supone salir de prisión cuando no existe una red de apoyo. Sin un entorno que acompañe y “te dé la mano”, advirtió, el riesgo de acabar en la calle, volver a delinquir y regresar a prisión aumenta.

La autora recoge en el libro las voces de más de una veintena de personas relacionadas de diferentes formas con el mundo penitenciario.
La autora recoge en el libro las voces de más de una veintena de personas relacionadas de diferentes formas con el mundo penitenciario. Àlex Garcia / Propias

Por eso, la labor de acompañamiento que hacen desde la Fundación Obra Mercedaria resulta fundamental para desarrollar esas segundas oportunidades y acompañar a las personas en su proceso de reconstrucción vital.

Entre otros testimonios, Mírame recoge tanto casos mediáticos como otras realidades impactantes que pocas veces llegan al debate público. Ortín habla con el expresidente del FC Barcelona Sandro Rosell, que pasó 645 días en prisión preventiva antes de ser absuelto, y una conversación cara a cara entre Maixabel Lasa y Luis Carrasco, el exmiembro de ETA que participó en el asesinato de su marido, Juan María Jáuregui.

Él había perdido su dignidad al ser capaz de matar, pero la recuperó al responsabilizarse de lo que había hecho y pedir perdón

Maixabel Lasa

Víctima de ETA

Pero también da voz a personas anónimas, como Ana Pérez, interna en un módulo de madres del Centro Penitenciario de Mujeres de Wad-Ras, que explica cómo vivió su ingreso en prisión estando embarazada; Mónica Gaetano, que relata cómo fue utilizada como “mula” para transportar droga y detenida al llegar al aeropuerto procedente de Brasil; o Arturo, que acabó internado en un centro penitenciario de jóvenes después de una infancia marcada por la violencia y un entorno familiar muy complicado.

Lasa, que estuvo presente en la presentación del libro, recordó el encuentro que mantuvo en prisión con Carrasco: “En esa conversación, mirándonos a los ojos, mi pretensión era entender el porqué”. Al principio, pensó que estos encuentros restaurativos podían ser un camino hacia la convivencia en Euskadi, pero cuando terminó, su mirada trascendió: “Él había perdido su dignidad al ser capaz de matar, pero la recuperó al responsabilizarse de lo que había hecho y pedir perdón. Merecía una segunda oportunidad”.

Maixabel Lasa, Núria Ortín y Ana Pérez, de izquierda a derecha, en uno de los pasillos de la antigua cárcel de La Modelo de Barcelona.
Maixabel Lasa, Núria Ortín y Ana Pérez, de izquierda a derecha, en uno de los pasillos de la antigua cárcel de La Modelo de Barcelona. Àlex Garcia / Propias

Ana Pérez salió de permiso –le quedan cuatro años de condena– para acudir al acto de presentación y explicar qué supuso ingresar en prisión estando embarazada: “Tenía mucho miedo porque pensaba que me iban a quitar a mi hija”. Wad-Ras cuenta con un módulo para que las madres puedan convivir con sus criaturas menores de tres años. Estar con su hija, hoy de apenas dos años, supuso un punto de inflexión: “Me ha permitido reconducir mi vida y ha sido mi segunda oportunidad”. 

Para comprender la situación actual de las prisiones, la autora incluye en su obra al secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz González, para abordar el funcionamiento del sistema penitenciario, además de a distintos profesionales, entre ellos enfermeros, abogados, psicólogos y voluntarias como Mariola Ballester, coordinadora de la Fundación Mercedaria en Elche.

Nuestro Código Penal establece condenas muy elevadas. La estancia media en prisión es de 19 meses, frente a los diez de media en Europa

Ángel Luis Ortiz González

Secretario general de Instituciones Penitenciarias

Ortiz González, que pisaba por primera vez La Modelo, defendió que “la finalidad de una pena privativa de libertad debe ser siempre la reinserción, con el objetivo de que las personas regresen a la sociedad en mejores condiciones que cuando ingresaron”. Además, apostó por ofrecer la justicia restaurativa a las víctimas y a todas las personas que han pasado por prisión.

El responsable de Prisiones, con datos que no incluyen a Catalunya y Euskadi, aludió al estudio de Reincidencia Penitenciaria 2009-2019, elaborado a partir de las 19.909 personas excarceladas, que situó la reincidencia penitenciaria en el 19,98 %, lo que significa que aproximadamente ocho de cada diez personas no vuelven a la cárcel tras cumplir condena.

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Según los datos del Consejo de Europa, España registra alrededor de 116 personas encarceladas por cada 100.000 habitantes, una tasa ligeramente superior a la mediana europea. “Nuestro Código Penal establece condenas muy elevadas. Además, la estancia media en prisión es de 19 meses, frente a los diez de media en Europa”, expuso Ortiz ante los asistentes.

También participó en el acto Mariola Ballester, coordinadora de la Fundación Obra Mercedaria en Elche, quien recordó su primera visita a una prisión como voluntaria, en 1994: “Cuando nunca has entrado en una prisión, este mundo te resulta completamente ajeno, pero una vez dentro te das cuenta de que son personas con la misma dignidad que tú”.

“Entrar en prisión es cruzar una línea que todos podemos llegar a cruzar en algún momento de nuestra vida”, aseguró y recordó la necesidad de acompañar a las personas durante los permisos penitenciarios y en el momento de recuperar la libertad. Paralelamente, lamentó que solo existan dos hospitales psiquiátricos penitenciarios en toda España: uno en Elche y otro en Sevilla. 

Cristina Oriol Val

Cristina Oriol Val

Periodista

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Periodista especializada en temática social: feminismos, migraciones, salud mental. Antes, en el equipo de Redes Sociales. Doble licenciada en Periodismo y Publicidad y RR.PP. por la UAB

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