Por Eusebio Val Mitjavila — Portada

Petróleo en el ultramar francés

Visión Global: Francia

Francia ha recordado que posee grandes reservas de petróleo en las remotas islas de San Pedro y Miquelón, frente a Canadá. Pero una ley prohíbe la prospección y explotación de hidrocarburos

Vista de la isla de Miquelón, perteneciente al archipiélago francés 

Vista de la isla de Miquelón, perteneciente al archipiélago francés 

LUDOVIC MARIN / AFP

Eusebio Val Mitjavila

Eusebio Val

París

27/09/2026 00:05 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

En la recta final de sus diez años como presidente de Francia, Emmanuel Macron visitó por primera vez, el pasado fin de semana, el pequeño archipiélago de San Pedro y Miquelón, frente a la costa de Terranova (Canadá). Este territorio de solo 242 kilómetros cuadrados y con menos de 6.000 habitantes, controlado por París desde 1536, es una reliquia del imperio colonial, la única que se mantiene en América del Norte.

No es casual que Macron quisiera hacer escala en estas remotas islas, de camino a Nueva York para intervenir ante la Asamblea de la ONU. Se trató de lanzar un mensaje de soberanía frente a las ansias expansionistas de Donald Trump, que no dudó, hace unos días, en incluir a Canadá, Groenlandia y también el archipiélago francés en un mapa bajo la bandera de las barras y estrellas.

La estimación de las reservas de petróleo en el territorio francés frente a Canadá es de 250 millones de barriles

El líder estadounidense podría tener apetito por San Pedro y Miquelón, pues se calcula que bajo su jurisdicción existirían yacimientos off-shore de 250 millones de barriles de petróleo. Se trata, de momento, de un tesoro inalcanzable, pues una ley francesa del 2017, bautizada con el nombre del entonces ministro para la Transición Ecológica, Nicolas Hulot, prohíbe, por razones medioambientales, la prospección y explotación de hidrocarburos en suelo francés, incluidos los territorios ultramarinos. La Guayana Francesa, en América del Sur, está muy afectada por la restricción.

La prensa francesa se ha hecho eco ahora de esas reservas de crudo dada la sensibilidad que hay por el incesante aumento del precio de los carburantes, que empuja al alza la inflación, y la amenaza de que eso desencadene protestas callejeras como las de los chalecos amarillos , la revuelta que sacudió el país, durante largos meses en el 2018 y el 2019. De hecho está convocada ya una primera manifestación para el 17 de octubre.

En la reliquia imperial en América del Norte vivían balleneros vascos y luce una ikurriña en su divisa

La ley Hulot podría abrogarse, por supuesto, si se produce un cambio político radical en el Elíseo y en el Parlamento en las elecciones de la próxima primavera. Macron prefirió no abordar directamente el tema en sus intervenciones públicas mientras estuvo en San Pedro y Miquelón. Solo mencionó, en varias ocasiones, la cooperación más estrecha con Canadá en materia energética. Lo dijo junto al primer ministro canadiense, Mark Carney, convertido en el primer jefe de gobierno de su país en desplazarse al territorio, un signo de la buena sintonía que impera entre Ottawa y París, y también entre Canadá y la Unión Europea.

Abrir el melón de la explotación petrolífera hubiera sido temerario de parte de Macron, un riesgo de que volviera a reavivarse la tensión histórica con Canadá a propósito del archipiélago. En el pasado hubo conflictos pesqueros serios y, en 1992, un arbitraje internacional sobre derechos de captura que resultó muy perjudicial para el enclave, arruinando casi el sector. El presidente francés prefirió referirse a la colaboración con Canadá en términos genéricos de energía, minerales estratégicos, defensa del Ártico, así como destacar las posiciones comunes en muchas cuestiones de la agenda internacional, desde Ucrania a Gaza.

Macron ha querido reafirmar la soberanía francesa ante el ansia anexionista de Trump

Preguntado por Trump y sus delirantes mapas anexionistas, Macron consideró que la condición francesa de San Pedro y Miquelón “es una evidencia” y “no hay que afirmarlo cada mañana porque hay gente que tiene ideas extrañas o dice cosas extrañas”.

En el archipiélago francés, ubicado a 25 kilómetros de la costa canadiense, se instalaron hace siglos balleneros venidos de Normandía, Bretaña y el País Vasco. En un ángulo de su bandera hay una ikurriña. Su población es francesa a todos los efectos y tiene el euro como moneda, aunque las islas quedan fuera de Schengen.

El año pasado, el líder de Los Republicanos (LR, la derecha gaullista) en la Asamblea Nacional, Laurent Wauquiez, planteó la estrambótica idea de recluir en San Pedro y Miquelón a los inmigrantes con orden de expulsión, a la espera de poder devolverlos a sus países. La propuesta fue duramente criticada, sobre todo por la izquierda, que lo acusó de pretender crear un Guantánamo francés.

Eusebio Val Mitjavila

Eusebio Val

Corresponsal de 'La Vanguardia' en París

Ver más artículos

Corresponsal de ‘La Vanguardia’ en París desde el 2018. Anteriormente fue corresponsal en Alemania (1994-2002), en Estados Unidos (2002-2009) y en Italia y ante el Vaticano (2009-2018)

Mostrar comentarios

Fonte: Portada

Deixe um comentário

O seu endereço de email não será publicado. Campos obrigatórios marcados com *